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lunes, 28 de marzo de 2016

Con la Iglesia hemos topado

En el plazo de un año he realizado tres encargos diferentes de vestimenta de corte "religioso". En los tres casos los materiales utilizados fueron los mismos -lino y paño- y nos basamos en modelos históricos, así que incluyo los tres diseños en esta entrada y así voy metiendo lo que saco nuevo y lo que tenía pendiente de publicar, jeje.


La indumentaria de los dominicos fue el punto de partida para el conjunto de templario.

Hace algunas semanas finalicé el encargo de un traje de Inquisidor. La idea era ésa, hacer "un traje de inquisidor" pero para un contexto de fantasía, así que lo que planteamos fue basarnos en una vestimenta eclesiástica histórica y darle un toque de fantasía. Envié a Angvs varias opciones y él se decantó por el traje clásico de dominico, compuesto por una túnica o saya interior y una sobrevesta, a la que incorporamos una capelina con capucha también de corte histórico. Sin embargo, al tratarse de fantasía, exageré bastante las formas. La túnica y la sobrevesta llevaban bastante más vuelo del acostumbrado y la capucha también es mucho mayor de lo habitual.



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Saya de lino rojo con pasamanería en rojo y dorado. Junto a ésta, la saya con la sobrevesta de paño negro que la recubre. En el centro de la sobrevesta lleva un símbolo de la Iglesia de Theus de Séptimo Mar.

Le propuse meter algo de color granate para que quedara más "agresivo". Nos planteamos hacerlo blanco y granate o negro y granate y al final nos decantamos por esta última opción. Lo que no sabíamos es que el granate se reservaba en el vivo para el que iba destinado el conjunto sólo a los trajes de los obispos, así que en esta ocasión Angvs tuvo que llevar el conjunto con una túnica negra que tenía ya anteriormente, aiiiins. Lo bueno de estas prendas es que son bastante combinables, así que seguro que le saca uso a la prenda interior en otro vivo.























 Una capelina de paño negro y enorme capucha completa el conjunto (y da calorcito)

En relación con esto, hace como un año Javi me encargó un traje de templario, también para un contexto de fantasía pero ciñéndonos al traje de templario, compuesto por una sobrevesta y una capa blancas. En este caso realicé la sobrevesta iba en lino blanco y aquí cosí el símbolo que necesitaba para su vivo. La capa era de paño.

 Saya de lino blanco con símbolo para un vivo sobre Fading Suns


  
Una capa de paño blanco completa el conjunto y también da calorcito


Finalmente, para el Drachenfest 2015 Joaquín me pidió un traje completo de jesuíta del siglo XVII. Igualmente, tras ver varias opciones, nos decantamos por una bastante interesante.


En el primer cuadro podéis ver unos jesuitas del siglo XVII en una misión en Indias. El traje es muy similar al habitual pero sus capas -manteos- llevan un ribete blanco. Como el personaje de Joaquín está también dentro de una misión, le gustó bastante la idea y por aquí tiramos. El traje clásico de jesuíta lleva una camisa blanca interior bajo la túnica negra que podéis ver en la imagen siguiente. Lo que hicimos fue simplificar esas dos prendas en una, sobre todo por comodidad y porque el calor en el Drachenfest puede ser muy potente, jajaja. Así que bajo la túnica negra veis que asoma un interior blanco "de falsillo". Le hace el papel, pero es más cómodo además no tiene que andar pendiente de si se le mueve o no la camisa bajo la túnica. Finalmente el traje se completaba con una capa negra o manteo, con el ribete blanco que figura en la imagen que nos gustó y un cuello mao.








 Pese a la mala calidad de las fotos (una malota con filtros de instagram y la otra, encima, borrosa), podéis ver más o menos el resultado del traje de Joaquín. En la primera imagen podéis observar cómo la túnica de lino negro simula tener una camisa interior blanca, por las piezas que asoman en cuello y puño, logrando un efecto muy similar a la imagen de San Francisco Javier que veíais más arriba. En la segunda imagen, podéis ver el manteo negro de paño con ribete blanco, a semejanza de los que llevan los monjes misioneros de la otra imagen.

martes, 23 de septiembre de 2014

Akatsukis


Hace mucho que tengo ganas de dedicar tiempo a hacer cosplays, pero como normalmente sólo tengo tiempo de trabajar bajo pedido (de clientes o nuestro propio), no ando con mucho tiempo para hacer cosas "por hacer", a ver si consigo de una vez ponerme al día con todo y tener algunas ropitas adelantadas por gusto o para hacer un mini catálogo.

Para mientras, hace unas semanas Rosita nos invitó a su cumpleaños (junto con otras buenas mozas) y se propuso la temática de ir "de malos de dibujos animados". Me hubiera encantado hacer unos trajes molones de Maléfica, el Capitán Garfio o qué sé yo, cualquier cosa así complicada, pero os podéis imaginar que para eso hay que invertir un tiempo y no paro de andar pillada, así que no se me ocurría nada que fuera sencillo y apañable. Así como una semana antes, leyendo Naruto, recordé que hacía la tira que habíamos comentado que estaría bien hacernos unos trajes de Akatsukis para algunos Carnavales. Como era algo sencillito y apañable, le propuse a Rober hacer un par y me puse al lío.

He ahí el objetivo. Aunque Bardo me recrimina por no ir de Deidara, al final me decanté por ir de Konan. Sí, coñe, la chica. Ir de chico se me da mal, todos tenemos nuestros desperfectos, incluso yo :p. Intenté comprar una peluca azul, pero no fui bien de tiempo y las que tienen en las tiendas de disfraces difieren más del pelo de Konan que mi propio pelo negro, así que desistí y decidí dejarlo tal cual. Total, en el manga parece que tiene el pelo negro, hasta que no ves las fotos en color no te enteras de esas cosas, jajaja. Rober fue de Itachi y punto. Eso me dio cancha para alisarle el pelo.

En un primer momento y, como era para una noche de cumple, me planteé hacerlos en plan rapidín, sin forro ni nada, pero eeeees que el forro rojo podía quedar muy mono y total, tampoco era mucho más rato y... vamos, que pensaba hacerlos en plan cutretes y al final, me piqué. Grandes clásicos de ayer, hoy y siempre.

El primer problema con el que me encontré fue comprar una tela adecuada. Tenía que ser algo rígido para que cogiera cuerpo, y casualmente la loneta negra se había terminado en el sitio donde voy para comprar cosas del palo, brrr... Me dijeron que podían pedir, tal y cual, pero tenía exactamente una semana de tiempo, así que era como implanteable. Al final me propusieron hacerlos con una tela que tienen para toldos. Me dio un poco de rollo porque era muy áspera y quizá demasiado rígida, pero al final resultó perfecta, seguramente bastante mejor que la loneta, a la que tengo bastante paquete. Siempre se aprenden cosas nuevas, jajaja. Para el forro usé tela de sábana roja. Tiene una textura agradable en contraste con la aspereza de la tela negra y el color es bonito, así que le fue muy bien.
 
 Haciendo modelaje estúpido y foto tuenti para enviársela a Bardet y que se echara unas risas a mi costa. Sí, eso soy yo, todos tenemos derecho a tener una pinta terrible en casa y un manchón de rímmel en el espejo que no limpiamos. Pasando a otros temas menos vergonzantes, el cuello me trajo algún problemilla. Me empeñé en no hacerlo unido en una pieza al delantero y a la espalda, sino por separado, como si fuera un cuello mao. Parece una tontería, pero me empeñé en que la abertura fuera similar a "algunos" dibujos (sí, amigos, es lo que tiene... los dibujos no siempre mantienen coherencia, jajaja) y a lo tonto tuve mi ratillo pillando el punto exacto para que el cuello tuviera la abertura adecuada y que no se doblara. Al final al menos me gustó bastante el resultado y lo bueno de hacer las dos túnicas a la vez y que tenían que quedar anchotas es que las hice idénticas, lo que siempre ahorra trabajo por un tubo.

El siguiente problema fue cómo hacer las nubes. Pensé cortar y remallar con cola de ratón, o cortar y coser con puntada de zig-zag en la máquina doméstica, pero ambas opciones me parecían perder tiempo y no lograr un buen resultado porque la puntada no quedaría bonita. También pensé usar una tela que no se deshilachara y coser con puntada normal, o incluso invisible haciéndolo a mano (esto habría quedado mejor, pero también lo descarté por falta de tiempo). Pensé usar cualquier tela y pegarla a una entretela para que no se deshilachara y entonces se me ocurrió utilizar fliselina de doble cara, de la que se usa para hacer bajos. Alguna vez la he comprado en rollo y para según qué es una solución práctica. Lo que no sabía es que la venden también por metros. Después de flipar con la existencia de semejante invento, compré buena cantidad y problema solucionado. Eso sí, me dio un par de problemas: pensaba que reforzaría la tela y que no se deshilacharía, como pasa con la entretela, pero no es así. Si pegas algo con fliselina se sigue deshilachando igual, así que las nubes rojas no me trajeron problema porque son de la tela de sábana del forro, pero el fondo blanco lo hice con otra tela que sí fue haciendo hilillos. Como se suele decir, de todo se aprende en esta vida. El otro problema fue que al doblar los trajes, si se dobla por donde está la fliselina, se hacen bolsas y se despega un poquito, así que es algo delicado. Teniendo esto en cuenta, es una solución bien apañada.

Operación nube. El tema de la fliselina me ahorró trabajo y logró un resultado más limpio que con el zig-zag o la remalladora, pero no evitó que me tirara dos horas recortando nubecicas y sujetándolas con alfileres para que luego no se movieran al planchar. Mientras tanto me tragué un par de capítulos de Expediente X. Uno de ellos muy bueno, por cierto, jajaja.

A falta de una buena peluca, sí me hice la flor de papel que lleva en el pelo y quedó bastante apañada ¿os gusta? 

En curso. Yo en pijama y recién salida de la ducha, con una túnica en camino y otra prácticamente terminada (a falta de coser los cierres, tal y cual). El espejo seguía sucio, ejem. Saqué esta foto para ver qué tal quedaban las nubes. Llegué a la conclusión de que me hubiera gustado hacer las laterales más grandes que las otras dos, pero tampoco andábamos con tiempo para tonterías y así se quedaron. Tampoco me disgusta el resultado, vaya.

 En resumidas cuentas, creo que al final quedaron bastante graciosos y con un resultado bastante majete para haber tenido tan poquito tiempo desde que decidí ir de Akatsukis hasta el día de la fiesta y sin trasnochar de más. Finalmente, ahí tenéis la foto del resultado final, una vez pasadas las planchas por ambas cabezas y preparados para salir de casa. Por cierto, nada más pisar la calle, cayó un tormentón y el alisado de las cabezas se fue al cuerno :( así que esta foto queda para dejar constancia de que en un determinado momento estábamos más propios. Tiene delito que nos empapemos en Zaragoza...

Por lo demás, espero que os gusten los trajes :)


sábado, 13 de octubre de 2012

Rúnicos 2011. Túnicas griegas.

La temática de los Rúnicos 2011, como muchos recordaréis, fueron las culturas de Antigüedad, dando especial importancia a Grecia y Roma. Con poco tiempo para prepararnos (por Diox, qué poco tiempo tenía yo por esas épocas) y teniendo en cuenta que la ropa de Grecia y de Roma tenía más bien poca complicación, decidí al menos hacer alguna cosilla rápida para estrenar mi nueva máquina de coser. Por primera vez ¡en años! no tocaba coser a mano. Menuda diferencia...

Entre el grupo de amiguetes nos pareció gracioso ir de dioses griegos, así que hicimos reparto de personajes y nos quedamos tan anchos. Así, Paula fue Atenea, Edurne, Hermes, Diego Hades... a mí me tocó hacer mis ropas de Artemis, las de Rober, que eligió ir de Hefesto y las de Bardo, al que le hicimos ir de Apolo. Lo dicho... como ropa fueron poquita cosa, pero en grupete dábamos bastante resultado. Nuevamente tuve que agradecer a Edurne y a Diego su labor en atrezzo. Aquí tenéis algunas imágenes:

En primer lugar, aquí tenéis a Yazston como Apolo, probándose el quitón de Bardo (y sujetándola con una cuerdecilla, no preguntéis, seguramente veréis esa cuerdecilla como apaño provisional de muchas pruebas caseras... creo que llevo años usándola para eso).


 
Rober eligió ir de Hefesto, para él hice una exómida, la ropa habitual de los artesanos, con la que normalmente se solía retratar al dios.

 
Aquí lo tenemos con la exómida y el himatión, el manto que utiliza para cubrirse. A eso añadió como atrezzo una muleta reglamentaria que utilizó para amenazar a quien le pareció. Mal rollito daba, todo sea dicho.



Para mí hice un khitón, que complementé con un arco que me prestó Diego y un carcaj de estaño repujado que me hizo Edurne para la ocasión. Aquí nos tenéis con ellos, petardeando un poco.

 
 Foto de grupo. Digo yo que quedamos resultones.


 

Finalmente aquí tenéis a Bardo, posando con sus vestimentas y un reloj la mar de anacrónico mientras se pimplaba una ambrosía en el Stick.

lunes, 8 de octubre de 2012

Efeyl 2009: Fantasía Medieval



Efeyl 2009 fue la última edición de este mítico rol en vivo, a la que decidimos acudir masivamente un grupete de amigos, escogiendo una facción nueva en partida: los Eoshen.

Los Eoshen (Lumstal) eran un pueblo de fanáticos religiosos del sol. Aquí se nos ve en pleno ceremonial con las vestimentas que diseñé y confeccioné para la ocasión. Podéis ver a Marcus (a la izquierda, con su traje de soliarca), a Joel, también vestida de soliarca y a Bardito, con su túnica de monje. Las mangas quedaron así de largas a petición suya. El efecto quedaba bastante chulo. En el centro y de pie estoy yo con un corset que finalmente me prestó Rhiwen... una vez más, llegué al vivo con mi ropa por terminar, un clásico. En ese caso me dio pereza terminar mi traje in situ, más aún cuando Rhiwen me ofreció su corset. En cualquier caso, juro que es el último vivo al que llego con cosas por terminar ¡y no pienso repetirlo! es infernal.


Tras recibir algunas directrices por parte de los másters, nos encargamos de crear una estética y una identidad para este pueblo de desquiciados fanáticos del sol. En el grupete estábamos gente bastante apañada que pudimos idear poco a poco todo lo necesario, desde los símbolos que diseñó Bardito a los brazaletes de Joel, a la que también debo el impresionante casco que me hizo como Soliarca principal. Me fastidia que quedaron en el tintero un montón de ideas impresionantes, pero como sucede a menudo en estos casos, cada cual andaba saturado con sus cosas y no pudimos hacer más, aún así, creo que el resultado general fue bastante chulo. Al menos conseguimos una estética que nos diferenció de las otras facciones y que tenía mucha potencia en juego. Mi parte consistió en diseñar y coser las ropas de los soliarcas (Joel, Marcus y yo) y del monje (Bardo).

En un primer lugar, los másters nos dejaron claro que los colores predominantes de Lumstal debían ser el rojo y el dorado. La combinación nos pareció poco menos que horrorosa, pero a efectos de juego la verdad es que resultó muy llamativa, cosa que nos venía bien. Enviamos varias ideas de vestuario que no parecieron ser muy del agrado de los másters. Al final, nos pusimos de acuerdo cuando supimos que su idea era tirar hacia una estética de magos del Wow, que nos pareció estupenda.

Una vez decidido esto, planifiqué las vestimentas de mi personaje, Thessalia Dor Bhaal y de los sacerdotes.



La idea inicial del traje de Thessalia incluía un atrezzo bastante interesante a base de hombreras y una especie de rayos que salían por la espalda. Como el equipo de atrezzo ya tuvo bastantes complicaciones con lo suyo, al final hubo que dejar esto para otro momento. Penita, porque hubiera molado. A la izquierda, foto twenty de una servidora con su traje en proceso.


Resultado final del traje de Tessalia. Por alguna misteriosa razón que no alcanzó a comprender, en esta foto falta la hebilla estupenda que me hizo Joel Gûre, sigh. Penita, porque era preciosa.

La idea para el traje de Bardo la aportó él mismo, que propuso llevar algo similar a la túnica de Gaara en Naruto Shippuden. Molona, resultona y para toda la familia. Cambiamos las mangas, haciéndolas más anchas y más largas, a elección suya.

La túnica de Bardo estaba basada en la de Gaara en Naruto Shippuden. La verdad es que le quedaba genial al personaje.

 
Otra imagen de los Eoshen en plena faena. Aquí se puede ver el pedazo de casco que me hizo Joel, quien también nos hizo unos brazaletes y unas hebillas impresionantes, además del colgante que lleva Bardo. ¡Así es muy fácil molar!


Me quedé con las ganas de llevar mi corpiño en Efeyl, así que lo terminé a tiempo para el Crónicas de Hyboria del año siguiente. Aquí me tenéis con cara de pánfila.

Y eso es todo por hoy, nos leemos otro día. Besitos!

jueves, 4 de octubre de 2012

Hogwarts 2009: Túnicas y bufandas

Aunque llevaba cosida bastante ropa por aquel entonces, en 2009 me tocó por primera vez hacer ropa para varias personas ¡y para colmo sin máquina! (ésa fue la peor parte, aunque tuvo su encanto coser y coser mientras veía Galáctica...). Para el vivo de Hogwarts de marzo de ese año me tocó confeccionar tres túnicas de alumno y tres bufandas. He de confesar que, a cambio, Joel Gûre y Diegoso se hicieron cargo del atrezzo y, gracias a ellos, me hice con un caldero y una varita de primer nivel. A falta de fotos mejores (es una condenada tarea pendiente que nunca llevo a cabo...) aquí os dejo alguna para que echéis un vistazo:


Aquí estoy yo en partida. Me gusta esta foto porque se ve bastante bien cómo quedaba la túnica por detrás. Confeccionada en tela negra de algodón abrigadita y forro satén verde para ir acorde con la casa de Slytherin. Si la volviera a hacer, creo que le pondría un forro mate. Me gustó mucho el satinado cuando lo puse, pero a la larga me han terminado por gustar más las túnicas forradas en mate, la verdad, por no hablar de que el forro satén tiende a arrugarse con bastante facilidad. El patrón iba a ser el clásico patrón de túnica en "T" con bastante vuelo, pero al final no me terminó de dar confianza eso de no coser mangas (sí, ya sé que luego queda bien, pero como que me da un poco de rollo hacerlo y siempre prefiero coser las mangas aparte...).

El traje de Hogwarts era tan práctico y "ponible" que volvimos a utilizarlo un par de Nocheviejas (en Pamplona nos disfazamos en Nochevieja y no en Carnaval). Héme aquí con el traje completo, bufanda incluida y con mi hermano, el cual iba de Esautomátix y no me responsabilizo, jajaja.


A falta de más fotos de partida, aquí estamos en plena Nochevieja mi prima con su túnica, Paula con la de Diego y yo con la mía. Además de las tres túnicas que confeccioné, podéis ver dos de las bufandas (la amarilla y negra de Hufflepuff y la verde y gris mía... la gris y azul de Ravenclaw salió de manos de mi señora madre, una vez que cogió las agujas para explicarme cómo iba el punto inglés, no hubo manera de quitárselas...)

Y como es de buen vecino ser agradecido... aquí tenéis una foto de la preciosa varita de madera y plata y la funda de cuero que debo a Joel y a Diego. Así da gusto hacer negocios, caballeros.


Y esto es todo por hoy, saludillos!