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lunes, 25 de mayo de 2015

Casacas y más casacas

Hace unos meses os comentaba que había estado echando una mano a Antonio con la confección de las casacas de la Tamborrada. Eché una mano, sí, pero sobre todo aprendí un montón, Antonio lleva ya una pila de años a sus espaldas cortando y cosiendo una cantidad loca de casacas todos los años, así que no se me ocurre mejor manera de aprender que la de ver, tomar notas y, sobre todo, coser mucho.

Poco después y con motivo del Rol en Vivo de 7º Mar ambientado en Montaigne que se celebró hace muy poquito en Sigüenza, recibí un par de encargos de casaca y chupa (joupe) que me permitieron poner en práctica todo el aprendizaje. El primero de los encargos lo finalicé hace ya bastante pero no la había enseñado hasta ahora. Para empezar, porque ya sabéis que soy un desastre llevando esto al día, pero sobre todo porque no me gusta publicar encargos antes de que los hayan estrenado. El otro encargo ya sí lo terminé poquito anes del evento.


Se trata de dos encargos de casaca y chupa, pero estilísticamente tienen poco o nada que ver. La primera es de tipo militar y estilo casi napoleónico. La casaca, con alamares y botones decorativos, mangas falsas vueltas y cuello de tira, lleva el cuerpo en blanco roto y el cuello y las bocamangas en azul marino. La chupa interior tiene el delantero en paño y la espalda en forro, el cuello es a la caja y tiene los mismos botones que la casaca. La tela de paño es la misma de las mangas y el cuello de la casaca.


El segundo conjunto es de estilo más de corte. Las casacas militares a lo largo del XVIII se fueron adaptando para la moda civil y se fueron enriqueciendo con todo tipo de detalles y telas costosas, creando un estilo propio que se fue diferenciando de la casaca militar. El corte se fue estilizando marcando el pecho y trasladando el bajo hacia la espalda, dando más vuelo detrás con aberturas y fuelles. Esta casaca la realicé con una tela de brocado en un gris azulado con forro en rojo, y botones ornamentales. Lleva grandes bolsillos laterales y fuelles en los laterales de la espalda. El cuello es de tirilla y la manga falsa vuelta. La chupa interior, con cuello mao, es de un gris azulado más caro, con forro igualmente rojo, con falsos bolsillos y botones similares a los de la casaca, en diferente tamaño.


Espero que os gusten ambos modelos. Las fotografías caseras... pues eso, son caseras, y las otras, se las debo a Dídac y a Sergio, por hacerme los encargos y posar así de guapos, así como a Javik, que no es la primera vez que le tengo que agradecer ese pedazo de fotos que hace en los vivos, preciosas.



domingo, 15 de febrero de 2015

Abrigo militar de sastrería

Quizá recordéis este abrigo "de peguilla" y sin forro que hice para Rober hace ya un tiempecillo, cuando se hicieron los Rúnicos con ambientación de Segunda Guerra Mundial: http://www.ropinajesypertrechos.blogspot.com.es/2012/11/runicos-2012-dieselpunk-y-ii-guerra.html

 Se lo hice en un pis pas, con poco tiempo y menos conocimiento, cuando de patronar sabía nada y de coser, poco, jajaja. El caso es que salió sorprendentemente bien para tener tan poca idea y a él le gustó mucho y me comentó que le gustaría tener uno que le sirviera para uso normal. El caso es que lo fui dejando, lo fui dejando y casi fue mejor así porque bueno, en su día no sé qué tal me habría quedado. Hace unos meses le compré al sastre la tela y pensaba hacerlo yo por mi cuenta, pero al final lo uno llevó a lo otro y terminé haciéndolo bajo el consejo de Antonio y de manera de sastrería tradicional. Así que bueno, terminó por ser un abrigo realizado casi casi como se hacían en su día :)


 Éste es el abrigo "base". Procuré ajustarme al original, pero que quedara un poquito más "ponible". Así le vale para recreaciones y vivos, pero también para el día a día, jaja

Utilicé como base la foto que me pasó Rober en su día, pero hice alguna transformación para que fuera menos llamativo y pudiera llevarlo por la calle sin llamar la atención estridentemente. Llevar un abrigo largo en estos tiempos es cosa bastante rara, tampoco es plan de ponerle los apliques rojos y el adorno del cinturón, no hablemos de galones y tal, pero por lo demás, procuré que fuera bastante fiel al original.

¿En qué se diferencia un abrigo de sastrería de uno de confección a medida? Hamijos del metal, la sastrería es una ciencia tormentosa que dispara el número de horas y de dedos pinchados hasta un número absurdo, jajaja, pero para concretar, hay tres puntos importantes que complican la materia y alargan el número de horas:

1. Ensanches: La prenda se realiza a medida, pero se dejan ensanches por si hubiera que entallar o ensanchar la prenda. Una prenda de sastrería no se hace para la temporada, se hace para que se pueda usar y usar durante años, así que se tiene en cuenta que el cliente pueda cambiar de tipo o que la moda pueda cambiar, y le pueda interesar sacar o meter hombros. Coser teniendo en cuenta los ensanches es bastante más complicado que coser "al centímetro", como se hace en confección.



                                    Mojando entretelas y refuerzos en agua fría para evitar disgustos posteriores.

2. Entretelas: Una prenda de confección no lleva entretela o si las lleva, lleva de las que se pegan con la plancha. La sastrería tradicional lleva entretela "de mano", que hay que mojar primero para que luego no encoja y luego hilvanar a la prenda y picar (dar pequeñas puntadas para sujetar y dar cuerpo) en la solapa y cuello. Esto también supone una bonita inversión de horas y una incomodidad tener eso por ahí, jajaja.

Cosiendo entretelas como plan de domingo. Vale, sí, yo en casa habitualmente suelo andar en pijama ¿Qué pasa? ¿Vosotros no? Añadiré que tengo todos agujereados por culpa de tijeretazos inesperados :p

3. Forro: En confección normalmente se cose todo el género por un lado y todo el forro por otro y luego se juntan y tan amigos. Usualmente se cose del revés y luego se da la vuelta a la prenda, lo que la hace sufrir bastante y hay que coser al milímetro para que no quede mal (aunque si empezamos a mirar la ropa que se vende por ahí, lo de que quede mal tampoco es algo que les preocupe demasiado). En sastrería el forro se une a las vistas a máquina, pero luego los bajos, los hombros, los costados y las mangas se unen a mano con una puntada casi invisible. Lo habéis adivinado, se invierten un montón de horas, jajaja.

En la primera prueba, ya tenía esta pinta :)

No se trata simplemente de invertir horas, sino que también es un proceso bastante más complicado que la confección. No se cose nada al milímetro, sino que se va viendo sobre la marcha. Se corta forro de más, por ejemplo y luego ya si eso se recorta. Las mangas se hilvanan primero y se mira la caída para ver si nos gusta el efecto. Las mangas son una obra de ingeniería con hombreras cosidas a mano y unas tiras llamadas "chorizos" para rellenar y que no se deformen. El cuello se modela sobre el traje y luego se estira y se le da forma con la plancha... Son muchas cosas que hacen que una prenda de sastrería sea mucho más complicada de realizar que una de confección y condenadamente más larga de realizar. Hasta los ojales se hacen a mano, malditos sean, jajaja.

Entretela cosida, bolsillos cosidos, el forro ya estaba cosido. Empezamos a ver "la luz al final del túnel" 

 Mangas preparadas para su colocación definitiva

 Et voilà! Sólo quedaba poner el cuello y bueno, luego quitar todos los hilvanes y coser los botones


¿Merece la pena realizar una prenda de sastrería? Hombre, aplastantemente sí. No se meten tantas horas y se hace algo mucho más complicado por deporte, realmente la prenda queda mucho mejor y tiene una "esperanza de vida" mucho más larga, pero al final es como todo, hay que valorar si nos va a compensar. Como pasa en todo, no toda la confección es mala y no toda la sastrería es buena. Hay prendas de confección bien realizadas, con buenos tejidos y buen hacer. Si la prenda está hecha a medida, además, nos puede quedar estupenda, además de que nos sale por un precio mucho más económico. Sastrería mala no debería haber, pero la hay, como en todas partes, también hay sastres chapuceros aunque afortunadamente no son muchos. A fin de cuentas cada vez queda menos gente que haga trabajo de sastrería, es un oficio tristemente en vías de extinción :(

Ahí os dejo unas fotillos para que veáis el resultado definitivo ¡Espero que os guste!




lunes, 26 de enero de 2015

"Máster" en Casacas Napoleónicas

Sí, ya lo sé, cada vez que digo "tengo el blog abandonado", "de esta vez no pasa" o "tengo mil cosas por publicar", desaparezco del mapa y, desde que tengo Ropinajes y Pertrechos en activo nunca había tardado tanto en dar señales de vida. He flipado al ver la fecha de la última entrada peeero... como se suele decir en estos casos, si no estoy, es porque ando más liada que ni sé, para lo bueno y para lo malo :p.

En los últimos meses, aparte de diversos encargos para Atemporalia, he estado "prestando mis servicios" o más bien echando una mano al sastre, que andaba más liado que ni sé con toda la ropa que realiza para el día grande de San Sebastián, la Tamborrada (y eso que este año ha andado menos agobiado que otras veces, al parecer). Por una parte le he echado una mano y por otra he hecho lo que he llamado "el máster casaca", aprendiendo de manos de un experto que lleva décadas haciendo vestimentas napoleónicas para la fiesta. Me ha tocado hacer de todo un poquito, desde simplemente coser botones o alamares, o coger bajos a unos pantalones, a confeccionar pantalones y casacas completos siguiendo los pasos tal cual los hace él. En definitiva, ha sido un lujo ir viendo paso por paso cómo va confeccionando cada prenda, cómo le encargan veinte casacas y no se pega el susto de su vida, sino que hay salida y ¡se puede cortar todo en una mesa no especialmente grande! jajaja y también para aprender formas diferentes de hacer esto o aquello, diferentes ornamentos que se pueden poner a las prendas y cómo hacer cosas que nunca se plantea una, como hombreras (y han caído unas cuantas). He aprendido de todo un poquito, vaya, desde estilismo dieciochesco a formas de confeccionar casacas de forma quizá más sencilla a como yo las habría hecho y con mejor resultado (muy fuerte el último descubrimiento para coser cuellos mao).

Dicho esto, dejo de enrollarme y os dejo algunas fotillos para que veáis lo que se ha estado cociendo (cosiendo, más bien) por la sastrería estos últimos meses.

Comenzamos con la primera tanda de casacas. Me tocó hacer alguna de las rojas y verdes, muy sencillitas porque no llevaban forro ni nah, pero me gustó ver el proceso y me vino bien hacer un poco de callo para las rojas, que sí tenían más tralla. Me quedé flipada con el tema de las hombreras, nunca me había dado por plantearme que esas cosas también se hacen, aunque de todo hay... algunas se hacen y otras se compran. Para éstas hicimos una buena cantidad. También confeccioné algún pantalón para esta misma gente.

Me encanta también la casaca azul clara y oscura, a diferencia de la verde (que se ajusta al modelo que tienen los que la llevan), ésta era 100% creación del sastre tirando siempre de diseños históricos. Le quedaron preciosas :)


Montañas de chaquetas rojas (exactamente 31, si mal no recuerdo) de húsar. Me encantaron. Aprendí un montón con ellas... Me encantó sobre todo ver cómo hace Antonio los cuellos y las mangas, además de más de un truquillo para que los alamares quedaran en su sitio. Flipé también de la forma de coser el forro, muy diferente a como lo hago yo y con más posibilidades de que salga bien a la primera una vez que se le coge el tranquillo. La primera que forré lo hice con un poco de yuyu, sobre todo cuando llegué a las mangas, que me quise un poco de morir :p Para la sexta estaba ya todo dominado.


Así llegó a estar la sastrería, no cabíamos ni de lado y una de las burras murió en el intento. Hizo un digno papel, que Dior la guarde en su memoria.


Y así llegó a estar también Casa Cubil. Las casacas rojas lo tomaron todo al asalto. Sospecho que haber esnifado tanto polvillo rojo del paño de las chaquetas nos traerá consecuencias, jajaja.


Os subo también alguna foto de cosas en las que yo colaboré lo justito (hombreras, botones...) pero que también fui viendo el proceso y me encantaron:

El uniforme de la Zurriola me tiene enamorá y loca perdida. Desde la casaca hasta el pantalón, pasando por el fajín y el chaleco, me parece un uniforme precioso. Hay quien piensa que es demasiado recargado y quien lo ve poco napoleónico, al final es todo cuestión de gustos. Curiosamente sí está completamente basado en un modelo histórico, de una compañía vasca, para más señas. En este traje yo no hice más que las fotos. Bueno, y cosí los botones de alguno de los chalecos. Eso sí, está todo documentado, con afotos y con el conocimiento bien extraído porque me han encargado una de corte muy similar, aunque de acabado muy diferente.


























Al maniquí le queda un poco justa la chaqueta del tambor mayor de este colegio, lo cual no desmerece el resultado. Mira que son colores que no me terminan de convencer, pero las dos casacas me parecen espectaculares:



Estas muchachas no fueron trabajo de este año, sino de tiempos anteriores, pero necesitaban un repaso... una de tintorería y la otra de botones. Las subo para que veáis otras cosas que se pueden hacer y que a Antonio le quedan de lujo.



Y con esto ya me despido por hoy. Una vez más insisto en que ando un poco menos liada últimamente y tengo cosas mil para subir, además de varios proyectos en el horno. A ver si me pongo las pilas y voy subiendo todo poco a poco, que siempre que digo que estoy tranquilita... me dura poco.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Rúnicos 2012: Dieselpunk y II Guerra Mundial

Entrada rápida, concisa y para toda la familia. La Segunda Guerra Mundial, el Diesel Punk los años 30 y 40 y el cine negro fueron la temática elegida para los Rúnicos de este último año. Es una temática que me pirra y para la que me fastidia mil no haber preparado mucha más ropita pero, como sucedió en los eventos anteriores, andaba mal de tiempo no, lo siguiente. Aunque me planteé hacer un par de casacas, una para Rober y otra para mí y un traje completo para mí, la cruda realidad fue que acabé haciendo en un pis pas la última semana una casaca para Rober y una falda para mí que acabé en cero coma.

No tengo fotos mejores (a ver cuándo engaño un día al bicho y lo uso de modelo) pero me quedé bastante contenta con la casaca (y él también, desde entonces me pide que le haga una para invierno, jajaja). Fue mi primer "encuentro serio" con el patronaje de este siglo, manda narices, a excepción de un trajecillo que me hice para un vivo de Cthulhu unos meses antes y del cual no tengo apenas fotos. El caso es que por aquel tiempo me daba un poco de respeto meterme con temas de patronaje moderno pero quedó bastante bien, a ver si os gusta:





Delantero y espalda de la casaca de Yazston en fase beta. Tuve que agradecer mucho a Rhiwen que me comprara y enviara telas de Tejidos del Centro, de Madrid, básicamente porque encontrar telas que se adecúen a lo que uno quiere y por precios normales es ciencia-ficción en Donosti, sigh.



A falta de algún que otro retoque, delantero y espalda de la casaca una vez terminada. Siento la mala calidad de las fotos, pero están hechas con el móvil, ejem.



Saqué muchas fotos durante las jornadas, pero luego perdí mi cámara y se acabó lo que se daba. Aquí tenemos a Yazston en el fotocall que hace Caballo, penita que no podían sacar en cuerpo entero. Como suelo decir en estos casos... un día de éstos engancharé al modelo y le sacaré unas cuantas fotos, pero todos sabemos que me da mucha pereza y a saber cuándo llega ese "día de éstos". Por lo demás y como veis, Yazston completó su traje con un gorro ruso que le habían traído sus amigos desde esas tierras y que le quedaba brutal.


Bueno, aquí con un amigo. Vaya gente rara que se apunta a estas jornadas...



Y aquí estoy yo con la falda que me hice. No es que se vea muy bien pero vaya, era un patrón sencillísimo y poquitas piezas, no sé si invertí una hora en ella (luego así iba, sin quitar los hilvanes, ya se sabe que en casa del herrero...). Ni siquiera me hice el gorrito de campaña que llevo, y eso que tenía toda la intención, porque no tiene nada y me habría quedado mucho mejor en gris, pero no hubo tiempo y usé el que compré en Bayona unos meses antes con la intención de sacarle el patrón. La camisa... pues rondaba por mi armario. Y por cierto, tenía unos zapatos la mar de monos y cómodos de tacón que tuvieron a bien desaparecer en el último momento (y no volver a aparecer hasta muchos meses después...), así que tuve que apañar con esos que llevo, anacrónicos es poco decir, aunque bueeeeno, el conjunto en general tampoco es muy canónico, jajaja.




Y esto ha sido todo por hoy. Un saludo y nos leemos en nada.