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domingo, 15 de febrero de 2015

Abrigo militar de sastrería

Quizá recordéis este abrigo "de peguilla" y sin forro que hice para Rober hace ya un tiempecillo, cuando se hicieron los Rúnicos con ambientación de Segunda Guerra Mundial: http://www.ropinajesypertrechos.blogspot.com.es/2012/11/runicos-2012-dieselpunk-y-ii-guerra.html

 Se lo hice en un pis pas, con poco tiempo y menos conocimiento, cuando de patronar sabía nada y de coser, poco, jajaja. El caso es que salió sorprendentemente bien para tener tan poca idea y a él le gustó mucho y me comentó que le gustaría tener uno que le sirviera para uso normal. El caso es que lo fui dejando, lo fui dejando y casi fue mejor así porque bueno, en su día no sé qué tal me habría quedado. Hace unos meses le compré al sastre la tela y pensaba hacerlo yo por mi cuenta, pero al final lo uno llevó a lo otro y terminé haciéndolo bajo el consejo de Antonio y de manera de sastrería tradicional. Así que bueno, terminó por ser un abrigo realizado casi casi como se hacían en su día :)


 Éste es el abrigo "base". Procuré ajustarme al original, pero que quedara un poquito más "ponible". Así le vale para recreaciones y vivos, pero también para el día a día, jaja

Utilicé como base la foto que me pasó Rober en su día, pero hice alguna transformación para que fuera menos llamativo y pudiera llevarlo por la calle sin llamar la atención estridentemente. Llevar un abrigo largo en estos tiempos es cosa bastante rara, tampoco es plan de ponerle los apliques rojos y el adorno del cinturón, no hablemos de galones y tal, pero por lo demás, procuré que fuera bastante fiel al original.

¿En qué se diferencia un abrigo de sastrería de uno de confección a medida? Hamijos del metal, la sastrería es una ciencia tormentosa que dispara el número de horas y de dedos pinchados hasta un número absurdo, jajaja, pero para concretar, hay tres puntos importantes que complican la materia y alargan el número de horas:

1. Ensanches: La prenda se realiza a medida, pero se dejan ensanches por si hubiera que entallar o ensanchar la prenda. Una prenda de sastrería no se hace para la temporada, se hace para que se pueda usar y usar durante años, así que se tiene en cuenta que el cliente pueda cambiar de tipo o que la moda pueda cambiar, y le pueda interesar sacar o meter hombros. Coser teniendo en cuenta los ensanches es bastante más complicado que coser "al centímetro", como se hace en confección.



                                    Mojando entretelas y refuerzos en agua fría para evitar disgustos posteriores.

2. Entretelas: Una prenda de confección no lleva entretela o si las lleva, lleva de las que se pegan con la plancha. La sastrería tradicional lleva entretela "de mano", que hay que mojar primero para que luego no encoja y luego hilvanar a la prenda y picar (dar pequeñas puntadas para sujetar y dar cuerpo) en la solapa y cuello. Esto también supone una bonita inversión de horas y una incomodidad tener eso por ahí, jajaja.

Cosiendo entretelas como plan de domingo. Vale, sí, yo en casa habitualmente suelo andar en pijama ¿Qué pasa? ¿Vosotros no? Añadiré que tengo todos agujereados por culpa de tijeretazos inesperados :p

3. Forro: En confección normalmente se cose todo el género por un lado y todo el forro por otro y luego se juntan y tan amigos. Usualmente se cose del revés y luego se da la vuelta a la prenda, lo que la hace sufrir bastante y hay que coser al milímetro para que no quede mal (aunque si empezamos a mirar la ropa que se vende por ahí, lo de que quede mal tampoco es algo que les preocupe demasiado). En sastrería el forro se une a las vistas a máquina, pero luego los bajos, los hombros, los costados y las mangas se unen a mano con una puntada casi invisible. Lo habéis adivinado, se invierten un montón de horas, jajaja.

En la primera prueba, ya tenía esta pinta :)

No se trata simplemente de invertir horas, sino que también es un proceso bastante más complicado que la confección. No se cose nada al milímetro, sino que se va viendo sobre la marcha. Se corta forro de más, por ejemplo y luego ya si eso se recorta. Las mangas se hilvanan primero y se mira la caída para ver si nos gusta el efecto. Las mangas son una obra de ingeniería con hombreras cosidas a mano y unas tiras llamadas "chorizos" para rellenar y que no se deformen. El cuello se modela sobre el traje y luego se estira y se le da forma con la plancha... Son muchas cosas que hacen que una prenda de sastrería sea mucho más complicada de realizar que una de confección y condenadamente más larga de realizar. Hasta los ojales se hacen a mano, malditos sean, jajaja.

Entretela cosida, bolsillos cosidos, el forro ya estaba cosido. Empezamos a ver "la luz al final del túnel" 

 Mangas preparadas para su colocación definitiva

 Et voilà! Sólo quedaba poner el cuello y bueno, luego quitar todos los hilvanes y coser los botones


¿Merece la pena realizar una prenda de sastrería? Hombre, aplastantemente sí. No se meten tantas horas y se hace algo mucho más complicado por deporte, realmente la prenda queda mucho mejor y tiene una "esperanza de vida" mucho más larga, pero al final es como todo, hay que valorar si nos va a compensar. Como pasa en todo, no toda la confección es mala y no toda la sastrería es buena. Hay prendas de confección bien realizadas, con buenos tejidos y buen hacer. Si la prenda está hecha a medida, además, nos puede quedar estupenda, además de que nos sale por un precio mucho más económico. Sastrería mala no debería haber, pero la hay, como en todas partes, también hay sastres chapuceros aunque afortunadamente no son muchos. A fin de cuentas cada vez queda menos gente que haga trabajo de sastrería, es un oficio tristemente en vías de extinción :(

Ahí os dejo unas fotillos para que veáis el resultado definitivo ¡Espero que os guste!




domingo, 14 de julio de 2013

Faldas y madres

 Llevo un montón de años diciéndole a mi madre eso de "cuando quieras te hago algo", pero ese "algo" nunca tenía lugar. Supongo que a más de uno os suena la situación, ejem. Un buen día, mi madre me dijo que había visto una falda con tablas en una revista, que a ver si le podría hacer algo parecido y le dije "pues mira, déjame la revista a mano y este finde voy, echo un vistazo, te mido y nos vamos a comprar tela". Y esto es así, el "un día te hago algo" no funciona. Es como el "un día quedamos". Hay que poner fecha, motivo y hora, jajaja.

Pues bueno, eché un vistazo a la falda de la revista, hicimos un cálculo de tela que hacía falta y no sé cómo fue que de repente acordamos que también le haría un top para llevar a juego. Un poco por aprovechar la tela que iba a sobrar de la falda, jajaja. Fuimos, miramos un par de tiendas y encontramos un montón de telas estampadas súper chulas en el Peso en Pamplona. Estampadas, bonitas y fresquitas para el verano. Nos iba perfecto para lo que queríamos.

La falda ya estaba planteada, la camisa fue saliendo sola. Primero me planteé hacerla sin botones, pero luego me pareció que quedaría mejor. A las dos nos apetecía ponerle unas manguitas cortas y un cuello camisero. Como suele pasar... al final la propia tela (y la falda que ya teníamos planteada) nos llevó al tipo de camisa que le iba bien.

A punto de cortar. Es lo que menos me gusta, jajaja.


 Falda en fase beta. Hilvanada y preparada para la prueba. Normalmente no soy fan de hilvanar nada, pero no quería que me gruñeran por exceso de alfileres, jajaja.

La verdad es que me ha gustado mucho hacer este trabajo porque... ¿os podéis creer que nunca había hecho ropa para usar a diario? He hecho disfraces, trajes de recración, trajes de fantasía, vestimenta para teatro y para ballet, pero nunca en mi santa vida había hecho ropa para salir a la calle, jajaja. Me he tenido que plantear esa clase de cosas absurdas como "¿a qué lado se pone normalmente una cremallera?" o "¿qué distancia suele haber entre los botones?"

Camisa en proceso

 Hace un par de findes fui a Pampona para hacer una primera prueba. Nos quedamos muy contentas con el resultado, porque la camisa le quedaba como un guante, así que se quedó lista para coser y punto. La falda le quedaba un poco justa, abrí un poquito las tablas el mismo finde, arreglé con unos hilvanes y al probarle ya vimos que le iba bien, así que este finde se lo he vuelto a llevar ya cosido y finiquitado. Le quedaba perfecto todo salvo la cintura, que ahora nos hemos pasado y le ha quedado un poco grande, jajaja, total, que me la he traído de vuelta y este lunes se la devuelvo. Supongo (y espero, porque ya tiene ganas de estrenar el traje) que ya le irá perfecta.

Detalle de la camisa, ya terminada. Encontré unos botones bastante chulos en La Casa de las Labores, en Donosti. Al principio no me terminaba de convencer cómo iban, pero la verdad es que le quedan estupendos.



Traje finalizado. Una vez más, tengo que pedir perdón por mis malos apaños con el maniquí, jajaja. La parte de arriba ni tan mal, pero la falda está raruna porque tiene una silla debajo. Algún año compraré un palo para la Gertru y todo mejorará, espero. De momento, con la silla pierde bastante vuelo y queda bastante deformada. En cualquier caso, creo que podéis haceros a la idea del efecto final.