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lunes, 23 de noviembre de 2015

De vuelta, de vuelta


Madre mía... No es que no publique nada desde junio, que también, es que desde entonces estoy sin asomarme por aquí. Ya siento el descontrol, pero está siendo un año muy bueno, pero muy ocupado.

Y es que, como ya os dije, hace unos meses puse en marcha mi taller de costura. Sigo trabajando como antes, realizando encargos para recreación histórica y fantasía, principalmente, pero como sabéis, también doy clases de costura y patronaje. Tenía la intención de introducir también talleres específicos, tanto de diferentes asuntos realizados con la costura -desde realizar bolsillos a talleres de cómo realizar una prenda concreta desde cero- como de temas más relacionados con la vestimenta de recreación y fantasía. Sin embargo, de momento no ha podido ser, bastante berenjenal tengo con todas las novedades que he tenido los últimos meses como para complicarme más todavía.

Aparte de poner en marcha mi proyecto, también me he casado. Como os imaginaréis, eso no ha sido de un día para otro ni ha sido por sorpresa, pero sí ha llevado unos cuantos meses de preparación que también se han comido buena parte de mi tiempo. Sobre todo porque me eché la manta a la cabeza y decidí hacer mi vestido de novia. Como no me canso de repetir... si coso para los demás, está muy feo que no tenga los "webs" de coserme mi propio vestido, así que ahí que me he puesto con las manos en la masa. Tengo que admitir que fue mi primer vestido de novia-novia. Había cosido para otras novias pero otro tipo de vestimenta. Tenía ganas de hacer un vestido de novia más "al uso", entre otras cosas para poder enseñarlo, para dejar constancia que lo mismo que se hace un vestido del siglo XVIII, se puede hacer un vestido de novia. Al final, un vestido es un vestido siempre. Con unos elementos más y con otros menos. En este caso, con bastante más engorro de lo que me suele tocar hacer, porque se trabaja con mucha tela y con un tejido muy delicado. Pero quien saber coser, al final, sabe coser un poco de todo :p Me quedé muy contenta con el resultado ¿Qué os parece?

Minutos antes de salir de casa. Maquillada por Koro Arnaiz, peinada por Mas Ke Cortes y con las joyas de Owieru... Todas ellas absolutamente geniales. Captaron en seguida la idea que yo tenía y el resultado quedó realmente bien con todo el conjunto.

























 El vestido está realizado en una seda bordada que conseguí a través de Gorka Cintero, a quien tengo mucho que agradecer. Me enamoré perdidamente de esta tela en cuanto la vi y como podéis ver, no es para menos. Las fotos que veis por aquí me las hicieron antes de la boda algunos familiares y amigos. A ver cuándo recibimos las de los fotógrafos, que tenemos unas ganacas :)
También tengo una buena colección de fotos del "cómo se hizo" que tampoco tardarán en salir a la luz. O eso espero, dado el ritmo caribeño de subida de entradas que tengo en este blog.

 He tenido algunos encargos durante este periodo también bastante fuertes y bastante interesantes. A destacar, un conjunto completo del siglo XVIII que me pidió Lothíriel y que me encantó realizar porque aún no me había puesto en serio con vestimenta femenina de este periodo. También tuvieron lo suyo los trajes de una pareja de novios que querían casarse vestidos como los personajes de Rapunzell. Tanto uno como los otros me han supuesto también una bonita inversión de tiempo, pero con buen resultado final y como siempre, me han servido para aprender cada día más.

No son las únicas cositas que he hecho durante estos meses. En verano, como empieza a ser tradición anual, estuve metiéndoles horas a varios encargos para el Drachenfest que me gustará enseñaros en otro post con más pelos y señales.


 Del traje de Lothi tengo poquitas fotos y encima no especialmente buenas. Tomadas todas en mi taller y con el traje sin terminar. Tengo alguna que me envió ella para confirmar que le estaba estupendamente, pero no pudo sacarse ninguna durante el evento para el que me lo encargó. El conjunto estaba compuesto por una saya interior en algodón de color crudo, un corpiño en morado, unos tontillos y un vestido de principios del XVII, para el cual tiré de un patrón de Janet Arnold. A ver si os enseño todo esto con más detalle el próximo día.

Como os digo, me gustaría subir el "cómo se hizo" de todas estas cosas, pero al menos os subo alguna foto para que no penséis que he estado tirada a la bartola, y a ver si poco a poco recupero la costumbre de escribir por aquí. Me da pena porque para mí este blog viene a ser, sobre todo, un diario de costura. Y si lo abandono durante tantos meses, mucho diario no es, :p Espero que os gusten las fotos tanto como me ha gustado a mí realizar estos trabajos.



De los trajes de Mikel y Ana, como véis, sí que tengo unas fotos más que estupendas gracias a Oier Aso, de Artefoto Donosti. Al día siguiente ya tenían una estupenda selección en la que salen así de guapos. Mikel y Ana querían hacer una boda diferente, muy original, y me encantó trabajar para ellos en algo tan especial :). Las fotos de esta boda son de Oier Aso para Artefoto Donosti :)


lunes, 25 de mayo de 2015

Casacas y más casacas

Hace unos meses os comentaba que había estado echando una mano a Antonio con la confección de las casacas de la Tamborrada. Eché una mano, sí, pero sobre todo aprendí un montón, Antonio lleva ya una pila de años a sus espaldas cortando y cosiendo una cantidad loca de casacas todos los años, así que no se me ocurre mejor manera de aprender que la de ver, tomar notas y, sobre todo, coser mucho.

Poco después y con motivo del Rol en Vivo de 7º Mar ambientado en Montaigne que se celebró hace muy poquito en Sigüenza, recibí un par de encargos de casaca y chupa (joupe) que me permitieron poner en práctica todo el aprendizaje. El primero de los encargos lo finalicé hace ya bastante pero no la había enseñado hasta ahora. Para empezar, porque ya sabéis que soy un desastre llevando esto al día, pero sobre todo porque no me gusta publicar encargos antes de que los hayan estrenado. El otro encargo ya sí lo terminé poquito anes del evento.


Se trata de dos encargos de casaca y chupa, pero estilísticamente tienen poco o nada que ver. La primera es de tipo militar y estilo casi napoleónico. La casaca, con alamares y botones decorativos, mangas falsas vueltas y cuello de tira, lleva el cuerpo en blanco roto y el cuello y las bocamangas en azul marino. La chupa interior tiene el delantero en paño y la espalda en forro, el cuello es a la caja y tiene los mismos botones que la casaca. La tela de paño es la misma de las mangas y el cuello de la casaca.


El segundo conjunto es de estilo más de corte. Las casacas militares a lo largo del XVIII se fueron adaptando para la moda civil y se fueron enriqueciendo con todo tipo de detalles y telas costosas, creando un estilo propio que se fue diferenciando de la casaca militar. El corte se fue estilizando marcando el pecho y trasladando el bajo hacia la espalda, dando más vuelo detrás con aberturas y fuelles. Esta casaca la realicé con una tela de brocado en un gris azulado con forro en rojo, y botones ornamentales. Lleva grandes bolsillos laterales y fuelles en los laterales de la espalda. El cuello es de tirilla y la manga falsa vuelta. La chupa interior, con cuello mao, es de un gris azulado más caro, con forro igualmente rojo, con falsos bolsillos y botones similares a los de la casaca, en diferente tamaño.


Espero que os gusten ambos modelos. Las fotografías caseras... pues eso, son caseras, y las otras, se las debo a Dídac y a Sergio, por hacerme los encargos y posar así de guapos, así como a Javik, que no es la primera vez que le tengo que agradecer ese pedazo de fotos que hace en los vivos, preciosas.



lunes, 26 de enero de 2015

"Máster" en Casacas Napoleónicas

Sí, ya lo sé, cada vez que digo "tengo el blog abandonado", "de esta vez no pasa" o "tengo mil cosas por publicar", desaparezco del mapa y, desde que tengo Ropinajes y Pertrechos en activo nunca había tardado tanto en dar señales de vida. He flipado al ver la fecha de la última entrada peeero... como se suele decir en estos casos, si no estoy, es porque ando más liada que ni sé, para lo bueno y para lo malo :p.

En los últimos meses, aparte de diversos encargos para Atemporalia, he estado "prestando mis servicios" o más bien echando una mano al sastre, que andaba más liado que ni sé con toda la ropa que realiza para el día grande de San Sebastián, la Tamborrada (y eso que este año ha andado menos agobiado que otras veces, al parecer). Por una parte le he echado una mano y por otra he hecho lo que he llamado "el máster casaca", aprendiendo de manos de un experto que lleva décadas haciendo vestimentas napoleónicas para la fiesta. Me ha tocado hacer de todo un poquito, desde simplemente coser botones o alamares, o coger bajos a unos pantalones, a confeccionar pantalones y casacas completos siguiendo los pasos tal cual los hace él. En definitiva, ha sido un lujo ir viendo paso por paso cómo va confeccionando cada prenda, cómo le encargan veinte casacas y no se pega el susto de su vida, sino que hay salida y ¡se puede cortar todo en una mesa no especialmente grande! jajaja y también para aprender formas diferentes de hacer esto o aquello, diferentes ornamentos que se pueden poner a las prendas y cómo hacer cosas que nunca se plantea una, como hombreras (y han caído unas cuantas). He aprendido de todo un poquito, vaya, desde estilismo dieciochesco a formas de confeccionar casacas de forma quizá más sencilla a como yo las habría hecho y con mejor resultado (muy fuerte el último descubrimiento para coser cuellos mao).

Dicho esto, dejo de enrollarme y os dejo algunas fotillos para que veáis lo que se ha estado cociendo (cosiendo, más bien) por la sastrería estos últimos meses.

Comenzamos con la primera tanda de casacas. Me tocó hacer alguna de las rojas y verdes, muy sencillitas porque no llevaban forro ni nah, pero me gustó ver el proceso y me vino bien hacer un poco de callo para las rojas, que sí tenían más tralla. Me quedé flipada con el tema de las hombreras, nunca me había dado por plantearme que esas cosas también se hacen, aunque de todo hay... algunas se hacen y otras se compran. Para éstas hicimos una buena cantidad. También confeccioné algún pantalón para esta misma gente.

Me encanta también la casaca azul clara y oscura, a diferencia de la verde (que se ajusta al modelo que tienen los que la llevan), ésta era 100% creación del sastre tirando siempre de diseños históricos. Le quedaron preciosas :)


Montañas de chaquetas rojas (exactamente 31, si mal no recuerdo) de húsar. Me encantaron. Aprendí un montón con ellas... Me encantó sobre todo ver cómo hace Antonio los cuellos y las mangas, además de más de un truquillo para que los alamares quedaran en su sitio. Flipé también de la forma de coser el forro, muy diferente a como lo hago yo y con más posibilidades de que salga bien a la primera una vez que se le coge el tranquillo. La primera que forré lo hice con un poco de yuyu, sobre todo cuando llegué a las mangas, que me quise un poco de morir :p Para la sexta estaba ya todo dominado.


Así llegó a estar la sastrería, no cabíamos ni de lado y una de las burras murió en el intento. Hizo un digno papel, que Dior la guarde en su memoria.


Y así llegó a estar también Casa Cubil. Las casacas rojas lo tomaron todo al asalto. Sospecho que haber esnifado tanto polvillo rojo del paño de las chaquetas nos traerá consecuencias, jajaja.


Os subo también alguna foto de cosas en las que yo colaboré lo justito (hombreras, botones...) pero que también fui viendo el proceso y me encantaron:

El uniforme de la Zurriola me tiene enamorá y loca perdida. Desde la casaca hasta el pantalón, pasando por el fajín y el chaleco, me parece un uniforme precioso. Hay quien piensa que es demasiado recargado y quien lo ve poco napoleónico, al final es todo cuestión de gustos. Curiosamente sí está completamente basado en un modelo histórico, de una compañía vasca, para más señas. En este traje yo no hice más que las fotos. Bueno, y cosí los botones de alguno de los chalecos. Eso sí, está todo documentado, con afotos y con el conocimiento bien extraído porque me han encargado una de corte muy similar, aunque de acabado muy diferente.


























Al maniquí le queda un poco justa la chaqueta del tambor mayor de este colegio, lo cual no desmerece el resultado. Mira que son colores que no me terminan de convencer, pero las dos casacas me parecen espectaculares:



Estas muchachas no fueron trabajo de este año, sino de tiempos anteriores, pero necesitaban un repaso... una de tintorería y la otra de botones. Las subo para que veáis otras cosas que se pueden hacer y que a Antonio le quedan de lujo.



Y con esto ya me despido por hoy. Una vez más insisto en que ando un poco menos liada últimamente y tengo cosas mil para subir, además de varios proyectos en el horno. A ver si me pongo las pilas y voy subiendo todo poco a poco, que siempre que digo que estoy tranquilita... me dura poco.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Frivolité

Frivolité es el título de la exposición de indumentaria del siglo XVIII que ha tenido lugar en el Museo de San Telmo de Donosti desde el 14 de Junio hasta hoy, 28 de Septiembre.

Cuando me enteré de que estaba me venía bastante mal ir, y entre tal y cual, esto y lo otro, el otro día me acordé de la exposición y a Dior gracias, todavía quedaba una semanita para verla. No hace falta que os comente que también me venía fatal ir, pero hice un apaño entre horarios del curro y tal para no perder mucho tiempo en ir, venir y tal y pude verla el pasado martes. Hice un breve comentario el otro día en mi Facebook y en el de Atemporalia. Me hubiera gustado dar antes el parte de la exposición por si alguien no se había enterado y quería acercarse, pero ya veis que a mí también casi se me escapa.


Pensaba que sería una exposición pequeñita, pero resultó no ser tanto. El museo exponía una buena cantidad y variedad de prendas de diferentes épocas, principalmente de la segunda mitad del siglo. En contra de lo que una se suele encontrar en un museo, además, estaba muy bien presentada (no lo digo por decir, sin ir más lejos la exposición de Axel Hütte de la sala contigua se veía fatal por culpa de una mala iluminación y unas malas vitrinas); las explicaciones eran buenas y apropiadas tanto para frikis de la Historia de la Moda como para cualquiera que se acercara por curiosidad. Las prendas, además, no estaban dentro de vitrinas así que, aunque no se podían tocar, se podía ver perfectamente sin la incomodidad de reflejos de luz en los cristales. La única pega fue que detrás de buena parte de las prendas había paneles que impedían poder dar la vuelta completa a la prenda. Me quedé con la penita de no haber visto la espalda de algunas prendas o el delantero de otras. También me da pena que no hubieran expuesto una al menos abierta para que pudiéramos ver los acabados o la colocación de los forros y demás, pero vaya, supongo que ahí ya sí es una cuestión más friki.

La zona de las chupas me tuvo loca un buen rato. No se ven muy bien los bordados, pero eran para flipar. La primera, en concreto, tenía un bordado en forma de árboles que me pareció impresionante. A esto me refiero a que, cuando hacemos recreación histórica, sólo podemos esperar acercarnos a lo que eran las prendas. Por mucho que seamos fieles a la hora de cortar o de respetar la forma de confeccionar una prenda para recreación (aparte de que, aunque algunos somos partidarios de hacer varios acabados a mano, la mayor parte de la confección de la prenda la hacemos con máquina), siempre habrá cosas que se nos escapen. Os podéis imaginar lo que nos podría suponer bordar una prenda de arriba a abajo. Por no hablar de que no conozco a mucha gente capaz de hacer unos bordados de ese nivel...


Por lo demás, saqué unas cuantas fotos con el móvil (ni se me ocurrió llevar cámara, soy así de parda) y la cámara no es muy buena, aparte de que obviamente no saqué flash y la luz era muy tenue. Así que os dejo alguna foto repescada de internés. Y ya sabéis, si alguien anda hoy con tiempo y se le ponen los dientes largos, aún está a tiempo si me está leyendo hoy:


Tres fases de desarrollo de una prenda, la casaca, que vino de la indumentaria militar a la Corte. Como podéis ver en la casaca más actual, ya de finales del XVIII, viene a ser el precedente los actuales fracs y chaqués.


 Varios modelos de señora.



 Preciosa también la seleccion de jubones de señora. Diferentes modelos y, como podéis ver, también con unos tejidos y unos bordados que daban ganas de llorar por las esquinas. No somos nah.



Calzones. Me tienen loca los modos de cierre de unos y otros modelos de protopantalón. Añado que esto no debe de hacer un culillo muy atractivo, señores, creo que en el XVII y en el XVII tenían más clase a este respecto.


Precioso conjunto de casaca y chupa. La tela de la casaca, en tercipelo de seda, y sus bordados, eran para pasar un buen rato mirando con detalle.

 Finalmente, las primeras piezas que se ven al entrar en la colección, el conjunto de caballero prácticamente es la imagen de ésta. Se trata de dos modelos de vestimenta a la inglesa, más sencilla y cómoda que su coetánea francesa. Ambos modelos, espectaculares.

La exposición contaba además con un pequeño audiovisual en el que se veía el tratamiento y la restauración de las prendas, bastante interesante. La web del museo ofrece este vídeo que está subido en Vimeo, así que os dejo el enlace aquí por si alguien se queda con las ganas.