Mostrando entradas con la etiqueta Cosplay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosplay. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de marzo de 2016

Flynn y Campanilla

Hace unos días os contaba el proceso del vestido de novia de Ana y hoy toca el de Mikel y también de pasada porque ése fue un trabajo más pequeñín, del de Abbey, que fue de Campanilla.

Flynn Rider. Este es nuestro chico y, al igual que en el de Rapunzel, esto es lo que queremos conseguir.

Con Mikel la situación fue parecida a la de Ana... Cuantos más fotogramas se ven de la película, menos claro se tiene qué color se adecúa más para el chaleco y para el pantalón. Lo que sí nos quedaba claro es que el chaleco "parecía piel". Si en el traje de Ana lo más importante era encontrar la tela con el estampado de la película (o pintarlo), aquí la pieza más importante era claramente el chaleco. Como se suele decir en estos casos, cada cuál se tiene que dedicar a lo que sabe y en lo que está especializado y yo, aunque he hecho algunas cositas, no sé trabajar piel. No la he trabajado lo suficiente para hacer un buen producto, como sí lo hacen, por ejemplo Luis "Arys" o los chicos de "En Cueros", que os recomiendo mucho. Obviamente lo puedo cortar y patronar, pero a la hora de confeccionar se trabaja de una manera muy diferente a la tela. No descarto meterme en esos menesteres en un tiempo, pero a día de hoy, normalmente suelo recomendar a otros profesionales cuando me piden algo en cuero.

Yo no sé trabajar cuero como cuero, pero sí lo puedo hacer como tela. Me refiero a que sí puedo trabajar una piel fina y coserla con la máquina como lo haría con polipiel o con una tela tipo neopreno: cargando las costuras y teniendo en cuenta que el cuero no se deshilacha al cortar (esa parte está muy bien :p). Teniendo esto en cuenta, estuve mirando polipieles que no me convencieron y de ahí me pasé a mirar pieles finas en la página del Rastro de la Piel, que siempre suelen suministrar un producto bastante majo. En seguida encontramos varias piezas de piel de cordero finita y color azul petróleo que a mí me encantaron y a Mikel y Ana también. Al recibirlas, como siempre que he pedido aquí, la calidad estupenda. Al ser piel fina se podia trabajar perfectamente como si fuera tela.

Chaleco en fase beta. Aquí podéis ver el interior de rellenito de poliéster. El chaleco estaba forrado con cottonet. La calidad de la foto es... Bueno... Ya habéis visto en otras entradas que mi pobre móvil hacía sus esfuerzos pero andaba de capa caída. Ya ha sido sustituido, como podréis comprobar en entradas posteriores :p

Una vez conseguido el chaleco, el resto fue más sencillo. En la tienda de Tximeleta, en Pamplona, encontré una tela sencilla para la camisa y una bastante adecuada para el pantalón, aunque me seguí volviendo loca viendo fotogramas, porque en algunas escenas parece mucho más oscuro que en otras. Lo genial es que cuando ves las películas no te fijas en esos cambios de color según la luz. Unos grandes éstos de Disney.

A la hora de trabajar, la camisa y el pantalón no tuvieron especial problema porque queríamos hacerlos cómodos y sencillos.. Lo único destacable es que el pantalón de Flynn en la película no tiene bragueta. Es más: ¡Flynn no tiene paquete, hamijos! Hagas lo que hagas con ese pantalón y siempre que lo vaya a llevar un hombre... el efecto no va a ser el mismo. Después de echarnos unas risas, hice un corte normal al pantalón y obviamente le puse una bragueta por eso de la comodidad y tal y creo que Mikel lo agradeció, jaja.

La camisa ya terminada y el chaleco en modo beta. Así los tenía preparaditos cuando le hice a Mikel la última prueba.

El chaleco sí tuvo bastante más faena. Trabajar el cuero fue bastante mejor de lo que esperé al principio y la verdad es que el resultado me gustó mucho. Me tuve que adaptar un poco al material, pero en general bastante bien.

Y por fin, chaleco terminado. El cuello, las mangas y tal le dan otro efecto, pero sobre todo las tachuelas y las hebillas consiguen el efecto que buscábamos. Así ya sí :)

¿El resultado? Ya lo habéis ido viendo en las fotos que he ido subiendo, pero Mikel resultó ser un Flynn en toda regla ¿No os parece?

Mikel y Ana, Rapunzel y Flynn, en otra de las geniales fotos de Oier Aso para Artefoto Donosti. Los trajes son de Atemporalia y la percha la pusieron ellos mismos, no se compra ;)

Terminados los trajes de los papis... tocaba ponernos con la pequeña Campanilla. La idea era hacerle un vestidito palabra de honor con forma de hoja y dibujo de hoja. Teniendo en cuenta que el vestido era para una niña muy pequeña y bastante lagartijilla, lo de hacer un palabra de honor era un poco arriesgado. Además, considerando que había crecido bastante entre las distintas veces que la medí, por precaución y también para que le quedara más bonito, le hice unas cintas en la espalda para ajustar y añadí también unas cintas a modo de tirantes, para que el vestido no se le fuera escurriendo.

 Campanilla. Figura reconocible por todo el que haya tenido infancia. No era fácil hacer para una niña un vestido similar, porque las niñas, hamijos, no tienen pecho ni cintura. Sin embargo, con algunos cambios el efecto quedó muy parecido. A favor teníamos que la pequeña Abbey ya es guapísima de por sí, así que el resto ya era sencillo ;) 

El resto, era bastante complicado encontrar un tejido que hiciera forma de hojas y tal al gusto. Como ya habían comprado unas alas y unas zapatillas verdes a las que habían cosido unos pompones, lo que hice fue buscar una tela sencilla verde que fuera en la gama de lo que ya habían comprado ellos, hacer el forro en esa misma tela para darle más cuerpo y pintarla con pintura para telas de la que se hincha un poquito. El efecto quedó bastante propio.

Experimentos con pintura de telas. Compré varios tipos de pintura y estuve investigando. Al final opté por pintura de ésa que luego coge relieve. Para la idea que teníamos quedaba genial.

No subo fotos de niños porque me da como cosilla, pero Abbey quedó preciosa. Claro, que ya es una niña guapísima.

























El vestido ya terminado, a falta de los tirantes de raso. Una vez más, se me pasó hacer foto final, ejem.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Rapunzel, Rapunzel

Lo prometido es deuda. A veces, claro. Depende del tiempo que haya y blablabla :p

Hace un par de entradas os comenté que estuve haciendo un trabajo muy chulo para una pareja de novios. Para no hacer una entrada kilométrica, hoy empiezo con el traje de Ana.

Ana y Mikel querían una boda muy diferente, con todos los invitados disfrazados. Ellos habían elegido ir de Rapunzel y Flynn y llevarían con ellos a su preciosa nena vestida de Campanilla.

Ya en verano quedamos para ir poniendo las cosas en común y ver cómo querían sus trajes. Y es que hacer un cosplay parece un tema sencillo hasta que te metes en harina y te das cuenta de que no tienes claro qué tejido puede ser el más adecuado, e incluso qué color es el que más ajusta con el del personaje. Sobre todo porque en personajes de dibujos animados muchas veces el color varía en diferentes escenas y porque, claro, a la hora de buscar determinado tejido en determinado color y que encima combine con otros, la cosa se complica bastante ¿De qué color es el vestido de Rapunzel? ¿Y el corpiño? ¿Rosa? ¿Lila? ¿Morado? A Mikel y a Ana les preocupaba que el dibujo de los tejidos de Rapunzel identificara al personaje y también les preocupaba que los trajes pudieran parecer disfraces del chino. Y en ambos temas estábamos de acuerdo.

Al lío: Ésta es Rapunzel y esto es lo que queremos conseguir. Nada de disfraces del chino ni vestidos bien hechos pero que no identifiquen al personaje.

En un primer momento la idea era utilizar en el corpiño un tejido de tapicería que nos había gustado bastante y se ajustaba bastante al estilo del dibujo de la película, pero Mikel localizó una web en la que directamente te imprimen el tejido que quieras con el diseño que elijas (Aquí tenéis la página, que sé que unos cuantos le queréis echar el ojo... Eso sí, cuidadín, porque los tejidos no son caros, pero entre gastos de envío, aduana y tal, eso sube bastante). Como sucede siempre en estos casos, ya había alguien que previamente había encargado y diseñado el dibujo del vestido. Además, había diferentes personas que habían subido fotos con su traje realizado con diferentes tejidos, así que podíamos ver el efecto que causaba la tela en unos y otros. Me decidí por escoger el tejido de algodón para el corpiño, y el crêpe para el triángulo de la falda que tiene el mismo dibujo.

Al tener seleccionados ya estos tejidos, esperé a recibirlos para comprar el resto, para que estuviera dentro de la misma gama. Para la falda escogí un crêpe morado con un brillo y una caída muy bonitas, mientras que el corpiño lo completé con una tela violeta en algodón que compré para las mangas. Un bies rosa, un cordón y un lazo del mismo color y una puntilla completaron el conjunto. Las enaguas las cosí a la cintura de la falda, como si fueran el forro, para que fuera mucho más cómodo llevarlas y no se movieran de su sitio. Al principio probé con una tela de poliéster finita, pero resultó ser bastante incómoda, daba calor y hacía ruido al andar, así que la cambié por otra tela de algodón, que daba más cuerpo. La puntilla que puse a las enaguas iba a juego con la del corpiño.

Cortando el corpiño. Como veis, la tela es genial. En un cosplay como éste es muy importante que el motivo sea original, así que hay dos opciones: pintar o comprar hecho. Pintar suponía un buen rato más, en el mejor de los casos :)

Una vez conseguido el tejido, identificar el resto me trajo menos problema. La vestimenta en las películas de Disney es tan genial que se ve todo tipo de detalles, como dónde están las costuras de cada traje. Sin embargo, a la hora de adaptarlo, a veces conviene hacer algunos cambios dependiendo del tejido que tenemos. La falda de Rapunzel, por ejemplo, tiene siete piezas en la película, pero la tela de la falda era muy delicada y preferí simplificarlo, lo dejé en cinco, tres para el delantero (aquí era necesario, por la pieza con el motivo) y dos en la espalda, básicamente porque me pareció más cómodo poner aquí la cremallera, ya que Ana quería unos bolsillos ocultos laterales.

Cortando la falda, las dos piezas del delantero en crêpe por un lado y las dos de la espalda por otro. Junto a éstas, la tela estampada que compramos para el delantero y el dibujillo que siempre me gusta imprimir para tener a mano :p


Lo mismo me pasó con el corpiño... Atarlo por delante no es nada cómodo y como no estamos haciendo recreacionismo... Preferí que el cordón de delante fuera de "falsillo" (aunque lo pueda usar para aflojar o ajustar el corpiño si lo necesita). En la espalda puse una cremallera invisible para que le resultara mucho más cómodo vestirse.


Corpiño y falda en dos fases de evolución. Al principio preferí dejar el escote bastante alto hasta probárselo a ella, para ver cómo le gustaba más. En ambas fotos está antes de cortar. Como el remate iba a ser con un bies me daba igual cortarlo antes de colocar el bies y la puntilla sin que esto me impidiera poner el forro, los agujerillos para el cordón, etc. En la primera foto veis que la pieza central de la falda era más ancha al principio, luego la estreché al gusto de Ana. En la segunda, además de las mangas, el cordón y tal, también veis que tiene ya hechas las enaguas, que le dan más cuerpo a la falda y dejan asomar por debajo la puntilla.

 
Mangas de farolillo en fase uno. Colocando las cintas para coser.


 
Poco después, las mangas ya cosidas y con una goma para ajustar, por eso de la comodidad.
Terminado y preparado para la futura novia: El escote ya estaba recortado un poquito más bajo, el corpiño estaba rematado con el bies y la puntilla y le puse las mangas largas bajo las de farolillo. Me volví un poco loca mirando telas para hacer estas mangas hasta que di con la solución más obvia: comprar unas medias de niña rosas. Eran del color adecuado y se le adaptarían al brazo muchísimo mejor que cualquier manga que le fuera a hacer en encaje o tul, que fueron mis primeras opciones.

Cuando me enviaron las fotos, flipé mucho con el resultado final. A Ana le quedaba genial ir de Rapunzel porque es un personaje que le pega 100% Como veis, aparte de que es muy guapa, tiene una melenaza rubia estupenda. A eso se añade que la peinaron y la maquillaron realmente bien, hasta el ramo de flores quedaba perfecto con el conjunto ¿Qué os parece?



El maquillaje, el peinado y las flores ayudaron a conseguir que Ana pareciera una auténtica novia de cuento. El resto, la percha y tal (y el novio, claro, del que hablaremos otro día), la trajo ella de casa ;) Oier Aso de Artefoto supo captar la esencia de la boda en unas fotos más que estupendas.

martes, 23 de septiembre de 2014

Akatsukis


Hace mucho que tengo ganas de dedicar tiempo a hacer cosplays, pero como normalmente sólo tengo tiempo de trabajar bajo pedido (de clientes o nuestro propio), no ando con mucho tiempo para hacer cosas "por hacer", a ver si consigo de una vez ponerme al día con todo y tener algunas ropitas adelantadas por gusto o para hacer un mini catálogo.

Para mientras, hace unas semanas Rosita nos invitó a su cumpleaños (junto con otras buenas mozas) y se propuso la temática de ir "de malos de dibujos animados". Me hubiera encantado hacer unos trajes molones de Maléfica, el Capitán Garfio o qué sé yo, cualquier cosa así complicada, pero os podéis imaginar que para eso hay que invertir un tiempo y no paro de andar pillada, así que no se me ocurría nada que fuera sencillo y apañable. Así como una semana antes, leyendo Naruto, recordé que hacía la tira que habíamos comentado que estaría bien hacernos unos trajes de Akatsukis para algunos Carnavales. Como era algo sencillito y apañable, le propuse a Rober hacer un par y me puse al lío.

He ahí el objetivo. Aunque Bardo me recrimina por no ir de Deidara, al final me decanté por ir de Konan. Sí, coñe, la chica. Ir de chico se me da mal, todos tenemos nuestros desperfectos, incluso yo :p. Intenté comprar una peluca azul, pero no fui bien de tiempo y las que tienen en las tiendas de disfraces difieren más del pelo de Konan que mi propio pelo negro, así que desistí y decidí dejarlo tal cual. Total, en el manga parece que tiene el pelo negro, hasta que no ves las fotos en color no te enteras de esas cosas, jajaja. Rober fue de Itachi y punto. Eso me dio cancha para alisarle el pelo.

En un primer momento y, como era para una noche de cumple, me planteé hacerlos en plan rapidín, sin forro ni nada, pero eeeees que el forro rojo podía quedar muy mono y total, tampoco era mucho más rato y... vamos, que pensaba hacerlos en plan cutretes y al final, me piqué. Grandes clásicos de ayer, hoy y siempre.

El primer problema con el que me encontré fue comprar una tela adecuada. Tenía que ser algo rígido para que cogiera cuerpo, y casualmente la loneta negra se había terminado en el sitio donde voy para comprar cosas del palo, brrr... Me dijeron que podían pedir, tal y cual, pero tenía exactamente una semana de tiempo, así que era como implanteable. Al final me propusieron hacerlos con una tela que tienen para toldos. Me dio un poco de rollo porque era muy áspera y quizá demasiado rígida, pero al final resultó perfecta, seguramente bastante mejor que la loneta, a la que tengo bastante paquete. Siempre se aprenden cosas nuevas, jajaja. Para el forro usé tela de sábana roja. Tiene una textura agradable en contraste con la aspereza de la tela negra y el color es bonito, así que le fue muy bien.
 
 Haciendo modelaje estúpido y foto tuenti para enviársela a Bardet y que se echara unas risas a mi costa. Sí, eso soy yo, todos tenemos derecho a tener una pinta terrible en casa y un manchón de rímmel en el espejo que no limpiamos. Pasando a otros temas menos vergonzantes, el cuello me trajo algún problemilla. Me empeñé en no hacerlo unido en una pieza al delantero y a la espalda, sino por separado, como si fuera un cuello mao. Parece una tontería, pero me empeñé en que la abertura fuera similar a "algunos" dibujos (sí, amigos, es lo que tiene... los dibujos no siempre mantienen coherencia, jajaja) y a lo tonto tuve mi ratillo pillando el punto exacto para que el cuello tuviera la abertura adecuada y que no se doblara. Al final al menos me gustó bastante el resultado y lo bueno de hacer las dos túnicas a la vez y que tenían que quedar anchotas es que las hice idénticas, lo que siempre ahorra trabajo por un tubo.

El siguiente problema fue cómo hacer las nubes. Pensé cortar y remallar con cola de ratón, o cortar y coser con puntada de zig-zag en la máquina doméstica, pero ambas opciones me parecían perder tiempo y no lograr un buen resultado porque la puntada no quedaría bonita. También pensé usar una tela que no se deshilachara y coser con puntada normal, o incluso invisible haciéndolo a mano (esto habría quedado mejor, pero también lo descarté por falta de tiempo). Pensé usar cualquier tela y pegarla a una entretela para que no se deshilachara y entonces se me ocurrió utilizar fliselina de doble cara, de la que se usa para hacer bajos. Alguna vez la he comprado en rollo y para según qué es una solución práctica. Lo que no sabía es que la venden también por metros. Después de flipar con la existencia de semejante invento, compré buena cantidad y problema solucionado. Eso sí, me dio un par de problemas: pensaba que reforzaría la tela y que no se deshilacharía, como pasa con la entretela, pero no es así. Si pegas algo con fliselina se sigue deshilachando igual, así que las nubes rojas no me trajeron problema porque son de la tela de sábana del forro, pero el fondo blanco lo hice con otra tela que sí fue haciendo hilillos. Como se suele decir, de todo se aprende en esta vida. El otro problema fue que al doblar los trajes, si se dobla por donde está la fliselina, se hacen bolsas y se despega un poquito, así que es algo delicado. Teniendo esto en cuenta, es una solución bien apañada.

Operación nube. El tema de la fliselina me ahorró trabajo y logró un resultado más limpio que con el zig-zag o la remalladora, pero no evitó que me tirara dos horas recortando nubecicas y sujetándolas con alfileres para que luego no se movieran al planchar. Mientras tanto me tragué un par de capítulos de Expediente X. Uno de ellos muy bueno, por cierto, jajaja.

A falta de una buena peluca, sí me hice la flor de papel que lleva en el pelo y quedó bastante apañada ¿os gusta? 

En curso. Yo en pijama y recién salida de la ducha, con una túnica en camino y otra prácticamente terminada (a falta de coser los cierres, tal y cual). El espejo seguía sucio, ejem. Saqué esta foto para ver qué tal quedaban las nubes. Llegué a la conclusión de que me hubiera gustado hacer las laterales más grandes que las otras dos, pero tampoco andábamos con tiempo para tonterías y así se quedaron. Tampoco me disgusta el resultado, vaya.

 En resumidas cuentas, creo que al final quedaron bastante graciosos y con un resultado bastante majete para haber tenido tan poquito tiempo desde que decidí ir de Akatsukis hasta el día de la fiesta y sin trasnochar de más. Finalmente, ahí tenéis la foto del resultado final, una vez pasadas las planchas por ambas cabezas y preparados para salir de casa. Por cierto, nada más pisar la calle, cayó un tormentón y el alisado de las cabezas se fue al cuerno :( así que esta foto queda para dejar constancia de que en un determinado momento estábamos más propios. Tiene delito que nos empapemos en Zaragoza...

Por lo demás, espero que os gusten los trajes :)


martes, 2 de septiembre de 2014

Uniformes y Kimonos para Firefly

Hace unos meses fuimos al vivo de Firefly realizado por Horizonte Vishnu y, como no podía ser menos, nos equipamos para la ocasión.

Como digo, hace ya unos mesecillos, pero por a o por b es una de las entradas que llevaba tiempo pretendiendo subir, ya sabemos que este blog muy constante tampoco es que sea, ejem.

Rober y Ion fueron de oficiales de la Alianza. Desde la organización se les sugirió que no se preocuparan por conseguir unas casacas como en la serie y que llevaran ropa de camuflaje tipo ACU, por eso de facilitarles la caracterización. Sin embargo, yo comenté que para mí era mucho más sencillo realizar las casacas que currarme un traje militar con tela de camuflaje, principalmente porque no es sencillo encontrar tejido aceptable. Como iba a hacer la casaca para Rober, Ion me encargó una similar.


 La idea era hacer dos casacas como las que lleva este señor en la serie

A falta de fotos buenas de la serie en las que se vieran bien los uniformes, me vino bien este esquemilla que saqué de la wikipedia. 


Los pantalones de camuflaje los pusieron ellos, las casacas salieron del pequeño taller de una Azelaïscilla y, como suele pasar, la percha la traían puesta, ahí yo no tuve nada que ver. 

Por mi parte, mi personaje era una directiva de Blue Sun. También se me ofreció la posibilidad de ir con una bata blanca, pero preferí hacerme algo diferente y aprovechando la estética oriental-steam punk que llevan los personajes de alto rango, decidí tirar por ahí. Me hice un kimono estilo steam punk. La parte de arriba es tipo chino, aunque la forma del vestido y las mangas es completamente de fantasía y diseño de una servidora. Para realizarlo, utilicé un brocado de poliéster que venden a muy buen precio en Mayestik, en Pasaia, que da muy buen resultado y está muy bien de precio. Me dio un poco de rollo comprar tela de color azul porque en general es un color que por alguna misteriosa razón me sienta como cien patadas y me deja una pinta de enferma bastante lamentable, pero éste en concreto no me iba tan fatal, ejem. Y bueno, siendo de Blue Sun estaba bien ir de azul. En la partida me dejaron unos guantes de látex azules con los que daba un mal rollo que ni os cuento, jajaja.



Una vez terminado, decidí reaprovechar un corselete que tenía por casa de hace algunos años y que me hizo Arien, aunque posteriormente lo modifiqué. La verdad es que le iba muy bien al kimono.

Una vez más no tengo fotos decentes, ni de mi kimono ni de los de éstos, sobre todo por lo justita de tiempo que estuve para acabar los trajes. La de arriba la saqué yo y es una pena porque la saqué el segundo día, que las casacas habían sufrido guerra, jajaja. El primer día y recién planchaditas tenían otra pinta, como todo en esta vida. Las mías en cambio son cortesía de Lisa y Susana Mer, que se encargaron de realizar las fotos del vivo y se pegaron un señor trabajo. Muchas gracias a las dos

El caso es que, como se suele decir en estos casos, en casa del herrero... El vivo fue justo después de exámenes y andaba fatal de tiempo con las prácticas para hacer los trajes, así que me centré en que las casacas de éstos estuvieran bien acabadas... pero mi kimono lo hice en un rato, jajajaa. Vamos, que en apariencia quedó bien, sobre todo porque usé como patrón base un base de mi cuerpo que tenía más que testeado en clase, pero los acabados dan bastante que desear, así que me tienta desmontarlo y volverlo a confeccionar bien, con un acabado decente, porque me gustaría poder utilizarlo más veces.

Espero que os guste y nos seguimos leyendo...

martes, 7 de enero de 2014

Año Huevo Ghibli

Bueno, pues empieza el año con la vuelta al cole y, para variar un montón de cosas en la lista de pendientes, tanto de hacer como de publicar.

En primer lugar y por eso de continuar la entrada anterior, os cuento que conseguimos terminar a tiempo los trajes de Nochevieja, utilizando, cómo no, el día 31 para finiquitarlo todo, según manda la tradición (tradición que nos hemos pasado por la brava durante años por utilizar ropita que ya teníamos hecha, pero bueeeno).

En fin, dicho esto, os pongo un par de fotillos malísimas para que veáis, en primer lugar, qué fue de mi traje de Chihiro.



Hecho con prisas, para variar, pero al final me gustó bastante el resultado. Eso sí, lo de llevar dos pantalones atados con cintas y un fajín es infernal para ir al baño ¿Por qué nunca pensamos en esas cosas cuando planificamos trajes? Ainsfl. Malas fotos hechas con móviles. A ver si un día me pongo con calma a sacar un par de fotos para subir en la página de Atemporalia. Me gustaría dar más impulso al tema del cosplay y tengo alguna idea para ello, pero ya hablaremos en junio, cuando tenga más tiempo, jajaja.

Utilicé una tela de algodón 100%, muy rígida, que en parte quedaba mejor, pero por otra parte era un tanto incómoda de llevar. El traje interior lo hice con cottonet, más finito, para no parecer un globo, porque la combinación de dos telas rígidas iba a ser la risa. El gran fallo fue que no tuve mucho tiempo para rebuscar una tela granate para hacer un fajín, o más bien, que encontré un obi que he utilizado en un par de trajes, me vi muy contenta y no me molesté en mirar más. El problema es que es de raso y lleva mucha entretela. Resbalaba y era más pesado de la cuenta, así que el nudo quedaba de aquella manera y encima la chaquetilla se salía, haciendo efecto barrigón, pero bueeeeno. Amiguitas, tened dos dedos de frente y no hagáis lo que yo. Con un fajín de algodón habría quedado infinitamente mejor. Si reempleo el traje, no me lo pensaré dos veces.


Hice las mangas más largas de la cuenta, pero no fue fallo técnico, compañeros, fue supervivencia. En Pamplona en Nochevieja no suele hacer precisamente calor. Llevé toda la noche las mangas recogidas, pero me vino muy bien soltarlas para volver a casa por la mañanita :p. Por lo demás... sí, amigos, éste es el careto que tiene una Azelaïs por las mañanas antes de una buena ducha y esas cosas. Es triste, lo sé, pero es lo que hay :p

En cuanto al color, teñí la tela por la brava y me quedó más naranja de la cuenta. De hecho, era un naranja muy amarillo y condenadamente feo. Luego hice un apaño retiñendo con un poco más de rojo y mejoró mucho. No llegó a tener el mismo tono coral que en la película, pero ya afinar tanto es complicado y más con tonos que no he probado nunca, jajaja.

Aquí nos tenéis ya a todo el conjunto. Paula finiquitó de maravilla su traje de Nausicaa con los guantes y las polainas, por no hablar del Teto que se compró. Yo me apañé un pomponcillo para hacer de tizón que quedó muy majete (aunque en la foto no le veis los ojillos), Diego se apañó un traje de Porco Rosso impresionante con un buzo de trabajo y varios complementos y bueno, de Joel ni hablamos... Tenéis que ver de cerca el armazón que montó para subir unos cuantos centímetros y colocar la máscara. El resultado fue de impresión, y eso que no quiso meterse a hacer la máscara con pasta de papel ni cosas especialmente pesadas porque para salir lo iba a pasar mal. En cualquier caso, así, tal cual, le quedó de miedo. Daba yuyu.

 Foto de grupo, para que veáis el conjunto, y foto haciendo un poco el petardo, que siempre tiene su gracia. Paula se cortó el pelo para ir de Nausicaa y me acabó picando, así que también me metí un buen corte y me dejé un flequillo del que me arrepiento todas las mañanas, por eso de que es un engorro de llevar, jajaja. En fin, en cualquier caso quedaba mejor para el personaje, es lo que hay. Sufridoras que somos. Por otra parte, pena que en estas fotos llevo el traje a medio poner, y son las únicas de grupo que hicimos. Qué le vamos a hacer... Pero vaya, lo dicho, pendiente me queda hacer unas fotos decentes de mi traje.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Fin de semana de Ghibli y Nochevieja

Muchos ya sabéis que en Pamplona (yo vivo en Donosti, pero soy de Pamplona, de toda la vida de Dior) tenemos por costumbre salir disfrazados en Nochevieja, así que por estas fechas suele ir tocando decidir de qué se va a ir y si hay que hacerse el traje, reutilizar algo anterior o lo que haga falta. Aquí donde me veis, en casa del herrero, cuchara de palo y yo llevo la tira de años sin empuñar las agujas para hacerme nada para Nochevieja. Normalmente solemos reutilizar ropa que hemos usado en roles en vivo o jornadas durante el año, así que lo de "hacernos el traje para Nochevieja" lo tenemos más olvidado que ni sé. Por cierto, que cuando no tenía ni repajolera idea de coser, era tradición en mi cuadrilla hacer un traje que fuera barato, sencillo de hacer y que a ser posible se pudiera acabar en dos horas. El que cumplió mejor ese valor fue un traje que hicimos de piezas de dominó, aunque el de súper lacasitos (lacasitos de Marvel, no preguntéis), anduvo cerca.

Bueno, no me voy a enrollar con todas las cutradas que he llevado, que han sido muchas, simplemente quería contaros que este año sí hemos decidido armarnos con aguja e hilo. Como Miyazaki anunció hace unos meses que se retiraba del mundo del cine, hemos decidido hacer nuestro pequeño homenaje personal y salir disfrazados de diferentes personajes de películas de Estudios Ghibli. La primera en proponerlo fue Paula, que tenía muchas ganas de hacerse un traje de Nausicaa, Joel dijo que seguramente se haría el traje de Sin Cara, un personaje de El Viaje de Chihiro, Diego eligió a Porco Rosso y yo, por mi parte, pensé en un primer momento salir de Mononoke, pero pensé que igual me pasmaba de frío y que sería mejor llevar algo más abrigado, así que al final me he decidido por Chihiro. Este fin de semana hemos decidido hacer quedada general para organizar e ir empezando los trajes. Ha sido un finde muy tranquilo, que nos ha cundido mucho a base de trabajo, aunque también de buenos momentos, poniéndonos finas a base de chocolate y viendo películas de Estudios Ghibli, para ir ambientándonos, por no hablar de una larga sesión de Dixit que...

Al fondo, Joel con su máquina, más adelante, Paula organizando alguna cosa que quería dejar también apañada de su traje para Santo Tomás. Este finde ha dado para todo!

Pero vayamos al tema: Diego en principio no necesita coser nada para su traje, por lo que se saltó la fase elaboración (aunque nos hizo unos macarrones de vicio el domingo, jajaja). El traje de Joel era muy sencillo. Quería copiar el traje que hizo una amiga suya para el salón del Manga y además, le hacía ilusión poder hacérselo ella misma con la máquina de coser que compró hace poquito y no ha llegado casi a utilizar, así que la hemos dejado tranquila dándole a la máquina. Le ayudamos un poco con el patrón y con algún consejo básico con la máquina y le he echado una mano con algún detalle del traje, pero en general se ha apañado de maravilla ella solita, y es que la que es hábil... Os pondría fotos de su traje, pero todavía le faltan por hacer la máscara y la capucha y digamos que el traje queda muy desvirtuado sin eso, así que de momento no hay documentos gráficos.

Chihiro y Sin Cara seremos Joel y yo. En teoría tenemos que quedar algo así, ya os contaremos y fotografiaremos. Por de pronto, hay que decir que yo soy más alta que Joel, pero ya se subirá en algún banco o me agacharé para dar el pego :p

Para los trajes de Paula y mío, tenía bastante tela gordita de algodón blanco que tenía buena pinta para esos modelos en concreto, así que la teñí y bueno, para ella quedó un azul bonito, pero mi tela quedó de un naranja excesivamente chillón, así que la he dejado para reteñirla y hacer el traje otro día. Ya os contaré...

El de Paula tenía más trabajo que el de Joel, porque se compone de una casaca, guantes, capucha y polainas, así que yo me puse al tema con su casaca y ella estuvo haciendo las polainas y alguna otra cosa que tenía pendiente. Pendientes quedan la capucha y los guantes, pero le he pasado un patrón para su capucha y los guantes también están planteados, así que la parte "gorda" ya está terminada. Al final nos ha gustado mucho el resultado, a ver qué os parece:

Nausicaa del Valle del Viento es el personaje que ha elegido Paula para su cosplay

Paula con su casaca, ya finalizada.