Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de febrero de 2016

Carnaval 2016

De vuelta... Una vez más. Mira que es difícil mantener constancia en los últimos tiempos, madre de Dior...

Si antes estuve pillada entre bodas y demás, estas navidades he estado hasta arriba, en parte por la Tamborrada, pero sobre todo por Carnaval, que me ha ocupado gran parte de la vida últimamente, jajaja.

Algunos recordaréis que hace un tiempo ya probé lo de trabajar para un par de comparsas de Carnaval aquí en Donosti. La experiencia fue directamente mala, sin medias tintas. No me voy a andar con explicaciones largas, pero sí os voy a dar un par de consejos para quien le ofrezcan un trabajo así y más aún si no es profesional o, como fue mi caso entonces, era la primera vez que me metía en un berenjenal tan grande:

- El primero y más importante, trabajar directamente con quien lleve las cosas en la comparsa, no paséis por intermediarios porque muchas veces la desinformación entre las partes es fina.

- Aclarar todas las cosas importantes lo antes posible: Qué parte de trabajo se va a realizar (muy a menudo las comparsas suelen preferir customizar parte de los trajes o incluso confeccionar parte), cuáles son los plazos, cuánto se va a cobrar y de qué manera, etc.

- Por último y relacionado con el primero: el trabajo del que realiza los trajes es sólo suyo. Me refiero a que no es buena idea dejarlos en manos de la comparsa o de intermediarios hasta que hayan sido probados, se haya explicado lo que haya que explicar (cómo ponerse el traje correctamente, cómo coserlo en caso de que hayan pedido que sólo se corte... etc.) La primera vez que me metí en esto tuve bastantes malentendidos en relación a unas prendas que me insistían en que había cortado pequeñas cuando resultó que se las estaban poniendo mal. Lo mismo pasó con prendas que no sabían coser. Frecuentemente la gente que cose lo que has cortado no es profesional, sino gente que se da maña. Si el encargo es sólo para cortar, merece la pena perder el tiempo con unas explicaciones, dibujos o lo que sea necesario para que quede claro. Si se puede hacer un prototipo de la prenda para que la puedan mirar, mejor y si puede ser muy sencilla de confeccionar, tanto mejor.

Después de enrollarme con todo esto que en su día me trajo algunos ratos bastante desagradables, os cuento que este año me propusieron trabajar para la comparsa Thamessis, de Donosti. De primeras me dio bastante buen rollo porque es una comparsa grande y porque dejamos todos las cosas bastante claras desde el principio. Por mi parte, tengo que decir que, aunque al final estuvimos justitos de tiempo y tuvimos una serie de problemas no esperados, la experiencia ha sido completamente la opuesta a la anterior. Fue mucho, mucho trabajo y unas cuantas noches sin dormir, pero ha merecido mucho la pena. El trato con la comparsa estupendo y del resultado estoy muy contenta. Aquí tengo que decir que buena parte de ese resultado es mérito de la comparsa, porque fueron ellos los que eligieron los diseños y las telas y los que fueron dando el visto bueno a los prototipos de los trajes conforme yo se los iba pasando. Además, se encargaron de customizar parte de los trajes con complementos muy chulos como hombreras de plumas, alas, tachuelas... etc. El resultado final, junto con el maquillaje y la peluquería, fue muy bueno.

Uno de los primeros trajes que fueron terminados, aunque aquí aún estaba en proceso. Un aro de ballena en el bajo y un abullonado en las mangas completaron mi parte. Luego ellos añadieron un corset y un cuello bastante loco.


La temática escogida fue realizar una Fashion Week, así que se utilizaron como base diseños de Prada, Dior o Victoria's Secret, entre otros. Os dejo aquí algunos ejemplos de los diseños tal cual salieron de mi taller, como os digo, luego fueron en parte customizados. Me faltan fotos de un montón de trajes, pero es que, conforme se iba acercando la hora, no tenía mucho tiempo para andarme con mucha foto, jajaja.


Imagen de cuerpo entero sin cuello y de cuello sin cuerpo entero (soy un hacha sacando fotos para el recuerdo, sí, hamijos, así soy yo) de uno de los vestidos que más nos molaron y que más cómodos debieron resultar para bailar... Salvo por el pequeño detalle de que se completaba con un tocado enorme con plumas que no debía de pesar pero que no sé yo cómo debía de ser llevarlo. El vestido es bastante ponible, la  verdad, no descarto hacérmelo con otra tela...























 Otro de los que más nos gustaron fue esta versión en tul y raso de un diseño de Dior.























Delantero y espalda de un traje de domadora basado en uno de Victoria's Secret. El modelo se completaba con unos shorts y unas polainas de terciopelo negro que realicé yo y un sujetador y unas pedazo de alas que corrieron por cuenta de la comparsa. El resultado es muy chulo, pero sobre todo por el punto que le dan esos bordados de pega que yo no había visto en mi vida. Estrellas y tal, sí, pero con tantas formas, no. Se pegan en un pis pas con la plancha y quedan brutales, como podéis ver.























La versión masculina del traje de domadora era una casaca más corta y bastante abierta por delante, pero no tanto porque no tenía sentido al no enseñar el sujetador, como la chica. Se cerraba con una solapa grande cruzada. En lugar de shorts, los chicos llevaban unos pantalones largos de terciopelo. Junto a éste, la chaqueta de un novio de rojo antes de customizar y sí, sobre el vestido negro que obviamente no iba con esa chaqueta, jaja. El traje del novio de rojo se completaba con unas hombreras enormes de plumas y unos pantalones en color crudo con línea lateral en rojo.

jueves, 4 de abril de 2013

Trabajo de Carnaval: Kimonos y hakamas

Sí, ya sé que dije que subiría los enlaces al blog y sólo he subido el de Nunoya, pero es que blogger me toma el pelo, vayan ustedes a saber por qué, sólo me deja subir un enlace (!). A ver si otro rato me pongo y no pasan cosas misteriosas, seguiremos informando.

Últimamente ando enmarronadilla con unos encargos que tengo para el vivo de Hyboria de este año, al que no voy a ir, principalmente, porque para cuando nos quisimos dar cuenta ya no quedaban plazas. Madre mía, eso es llenarse un vivo y todo lo demás son tonterías. Así que nada, me alegro por las gentes de Crónicas de Hyboria, a fin de cuentas pocas cosas son tan satisfactorias como sacar un evento y que tarde tan poquito en llenarse, pero nos hemos quedado fuera. Otro año será.

Como la ropa que estoy confeccionando no es para mí y aún faltan unas semanas para el evento, de momento no voy a publicar nada de lo que estoy cosiendo (¡siempre ando igual!) pero al menos aprovecho para subir alguna foto de lo que estuve cosiendo para Carnaval y que todavía no había salido a la luz, jajaja. Y digo "alguna foto" porque lo cierto es que no saqué muchas. Estuve ahí tan metida en el tema que se me fue pasando, ainsfl.

Como ya os comenté, estuve bastante ocupadilla por Navidad confeccionando la ropa que iba a llevar una comparsa de Rentería, Alaia. Ellos querían ir de japoneses. Habían estado mirando alguna cosa que les había gustado pero tenían que importarla de Japón y el precio era bastante potente. Supongo que también porque serían sedas pintadas a mano y bueno, ellos querían llevar cosas bonitas y tal, pero sólo para usar en Carnaval, así que tampoco les terminaba de compensar eso de gastar un pastizal. En cualquier caso, de ahí tomaron ideas para ir valorando qué hacer.

A mí me llamaron para hacer unos kimonos. La idea era confeccionar parte y cortar otra parte para que las hicieran las que ya sabían coser (o tenían madres, abuelas y tal que les hacen las cosas habitualmente, vaya). Cuando vi lo que querían, me quedé un poco desconcertada porque no era lo que yo esperaba, pero la verdad es que con las fotos de lo que habían encontrado por ahí no me pareció mal plan: chaquetas de kimono (judogis) para las chicas y una especie de faldas que visualmente se asemejaban a las hakamas. Para los chicos no lo tenían demasiado claro... hakamas, sí, y luego para arriba no sabían si hacer judogis, un chaleco largo, una mezcla de ambos, también habían visto las fotos de Rober en el Makimura y no les disgustaba el estilo.... Al final se decidieron por los judogis con un chaleco abierto para que les diera juego bailando.

Empecé con lo de las chicas, y de esto apenas sí tengo un traje terminado, para una niña. Comprar telas con estampados bonitos para los judogis de las chicas se ponía bastante subido de precio, y encontraron unas "batas-kimono" que les hacían el juego bastante bien. Eso sí, eran de talla única y como podéis imaginar, no eran de la talla de nadie, jajjaja, así que hubo que arreglar... a ésta se le quita cuerpo, a ésta otra se le añaden mangas, a todas ellas se les corta... Diré que parecía que adaptar las chaquetas sería más rápido y sencillo que hacerlas desde cero, pero en la práctica no terminó de ser cierto. Los judogis tenían forro, la tela literalmente se deshacía y por dentro las costuras estaban un poco de aquella manera, por no hablar de que yo, para hacer un traje desde cero, no tengo mayor problema, pero los arreglos son un mundo en el que me he metido bien poco, jajajajaja. En fin, de todo se aprende en esta vida y tiene cierto encanto eso de abrir un forro y flipar con lo que se encuentra una dentro, jajaja.

La parte de abajo, como veis, es la falda modelo hakama (con una banda para abrochar que venía con la bata, a modo de obi). Las faldas de ellas y las hakamas de los chicos las hicimos con loneta, para darles rigidez:

Traje completo de una de las chicas. Los judogis eran de diferentes colores (rosa, verde, morado y rojo) y ellas añadieron después algunos detalles bastante chulos.


Para los chicos escogieron una tela de rasete roja para hacer los judogis y un jacquard negro con dibujos de dragones para el chaleco. La hakama, como decía, en la misma tela que las chicas. Apenas tengo una foto del "judogi de pruebas", que si no me equivoco, está medio hilvanado en esta foto, que fue la que envié para que fueran viendo cómo tenía que quedar:


Y no tengo más fotos, señores. Bueno, del traje verde de chica terminado tengo varias, pero vamos, que son todas más de lo mismo. Para colmo de males, los desfiles de Carnaval se suspendieron un finde por mal tiempo y el siguiente, pillé el desfile, pero lo pillé tarde. Vamos, que me tragué todas las condenadas comparsas menos ésta, sigh, así que ni los pude ver, ni hacer fotos ni nada de nada, a ver si ellos me pasan alguna. Eso sí, por internet he encontrado una web cuyas fotos no voy a pegar porque tienen copyright, pero si alguien las quiere ver, van a partir de ésta: http://fotosdonostia.lafotogaleria.net/displayimage.php?album=85&pid=30360#top_display_media

Lo cierto es que los veo y no sé ni cuáles he hecho yo y cuáles no, madre mía, van tan maquillados que no los reconozco, aunque la verdad es que me gusta mucho el maquillaje y las pelucas que eligieron, y los detallitos que añadieron a los trajes, los abanicos y el detalle de las florecillas en la falda de las chicas. Creo que puedo asegurar que las chicas que llevan el judogi verde y algunas de las de rosa son mías y confeccioné yo sus trajes, jajajaja. El resto, corté buena parte yo, aunque no todos los trajes, y lo mismo... algunos los confeccioné yo y otros no. Los que llevan bata completa sin falda ni hakama, ni los había visto.

Y éste ha sido mi trabajo para Carnavales este año. La experiencia ha sido, cuando menos, curiosa. Para mí, que estoy acostumbrada a confeccionar la ropa a medida del que la va a llevar, según su gusto o el personaje que quiere llevar o vestir, se me ha hecho raro confeccionar tanta ropa igual. Se me hace raro, también, cortar para que cosan otras personas, así que por si las moscas, puse alfileres y todo lo necesario para que se viera por dónde iban las tablas y eso, me daba miedo que se hicieran lío, jajaja. La verdad es que entre ellas, viendo los que iba haciendo yo y tal, se apañaron de maravilla.

También hay que decir que las chicas que me hicieron el encargo son modistas y eso se nota muchísimo, tanto para explicarme a mí lo que querían, como para explicar a las que iban a coser cómo se iba a hacer, en ese sentido fue una gozada.

Se me ha hecho raro no ser yo la que elige las telas y muy posiblemente yo no habría elegido las que escogieron ellas (sobre todo el rasete, que le tengo especial antipatía para coser), pero también es verdad que hasta la fecha no había cosido para algo como Carnaval. A fin de cuentas, aquí lo que se busca es que los trajes sean vistosos y destaquen, y ahí tenían ellas muy claro lo que querían. Si me hubiera puesto a buscar yo y les hubiera ido dando opciones, creo que habríamos tardado la vida en ponernos de acuerdo, jajaja.

En definitiva, mucho curro, pero satisfactorio al ver que salió todo bastante bien. Reconozco que perdí tiempo en cosas donde realmente no hacía falta perderlo, pero de todo se aprende en esta vida y, la próxima vez que me vea con un encargo tan grande, ya iré más preparada para atacar lo antes posible, juaz.

Eso sí, mucha gente me ha felicitado el resultado y me ha dicho que están muy chulos y que "me han quedado muy bien", pero lo cierto es que no tengo la sensación de que "me hayan" quedado bien. A fin de cuentas, yo he seguido las directrices que me han marcado, pero el diseño es completamente de la comparsa. Y mola, la verdad es que está muy chulo, pero como mucho, mucho, me parece que "nos han quedado" chulos.