jueves, 6 de diciembre de 2012

Petrechando un traje de casera. Parte I

Acabo de terminar los primeros exámenes, con bastante buen resultado, he de decir... y, aunque ahora me toca trabajar un montón en los encargos que tengo para carnavales, he decidido sacar un poquito de tiempo para mí y hacerme un traje de casera, que es algo que tenía muchas ganas de hacer.

Cuando era pequeñaja solía vestirme de casera para San Fermines y alguna vez para el Olentzero. En esos tiempos, la mayoría llevábamos un traje bastante sencillo negro con topitos blancos y blanco con topitos negros. Las niñas más pro llevaban el traje de poxpoliña o de neska, el típico traje con la faldita roja y las bandas negras. Quizá más vistoso (sobre todo cuando lo ves de cría, que parece mucho más chulo que el austero traje de negro y blanco), pero a día de hoy me resulta muy visto ya. La gente que bailaba en grupos de dantzas mínimamente serios sí que solían llevar cosas más vistosas y bonitas. En los últimos tiempos se ha visto cómo cada vez más la gente va tirando de hacerse trajes más variados y coloridos y cada vez se va haciendo más habitual que la gente se vista de casera para toda clase de fiestas.

Aquí, esta servidora, lleva unos cuantos años diciendo "a ver cuándo me hago un traje de casera" y nada, que no había momento. Por primera vez no me toca trabajar el día de Santo Tomás (una fiesta gipuzkoana basada en el consumo de sidra, talo y chorizo, básicamente, una fiesta muy sacrificada como comprenderéis), he decidido que de este año no pasa y me voy a hacer mi traje. Además, desde que he empezado las clases no he tenido mucho tiempo para coser para mí y tenía muchas ganas de empezar a trabajar con el sistema de patronaje que nos enseñan en la escuela. Para hacer un chaleco y una falda me basta y me sobra con el sistema que utilizaba hasta la fecha, pero en teoría este sistema ajusta bastante mejor y tenía ganas de darle uso. También es cierto que, hasta que tienes unos cuantos patrones base ya hechos por persona, resulta bastante más trabajoso que el sistema que yo utilizaba, pero todo sea por lograr mejores resultados, coñe, que para eso estamos yendo a aprender.

El primer impedimento que encuentra una cuando quiere coser algo y más viviendo aquí en Donosti es el de encontrar tela de calidad a un precio aceptable (ya hablaré de esto en otro momento, que trae cola). Una chica de clase nos había comentado que ella había comprado unas telas bastante chulas para un traje de casera en Irún, y teníamos plan de ir el martes, pero Bea se había acercado a Casa Múgica para echar un vistazo y me comentó que estaban muy bien de precio. Ya había pasado yo también por ahí alguna vez y sabía que tenían telas bastante chulas pero, considerando lo que se suele hinchar precios en todo el tema de trajes tradicionales y que la tienda está en la parte vieja de Donosti, pensaba que nos cobrarían hasta por entrar, así que, aunque pensaba pasar de todas formas porque por mirar nada se pierde, no esperaba encontrar precios muy asequibles. Cuando Bea me comentó que las telas están a 11 luretes el metro no di crédito. Eso, por estas tierras, es poco menos que regalado (compañeros, esto no es Madrid, aquí por menos de 11 luros no te dejan ni pasar a mirar en la mayoría de las tiendas de telas). La verdad es que fue un acierto enorme pasar por ahí. La variedad de telas, exagerada, y las señoras que llevan la tienda, encantadoras. Les pedimos consejo para combinar las telas que más nos gustaron y ahí se plantaron sin ningún problema a poner telas en la mesa para hacer combinaciones. Nos sugirieron cuánto comprar para el chaleco y para la falda y fliparon un poco cuando les dijimos que nos íbamos a hacer nosotras los trajes, qué majas. Aún decía una "pues me parece muy bien", jajaja. Por si no fuera poco, insistieron en que si teníamos cualquier duda, pasáramos a preguntar. La verdad es que en principio tenemos bastante claro por dónde tirar (y si no, nos plantamos en la escuela a extorsionar a Carlos y a Ana, que no sólo son majísimos sino que son seres superiores en el mundo de la confección y el patronaje, jajajaja), pero vamos, que si no fuera así, yo no dudaba en pasarme por ahí porque de verdad que las tipas son majísimas.


Muchísima variedad de telas en Casa Múgica y muy buen trato. Recomiendo muchísimo esta tienda, no creo que me plantee ir a otra en próximas ocasiones. Tenía muy claro que quería una falda de rayas por algún trauma infantil que debo de tener incrustado en el cerebro, y quería algo morado o granate porque son mis colores favoritos (pese a que todo el mundo cree que es el negro, jajaja). Al final, opté por la tela rayada, con tonos berenjena, verde oliva y negro. Muy chula. Junto a ésta, la tela de flores que elegí para el zócalo y la espalda. Es impresionante lo bien que combinaba la tela de flores con todo. Tela que le acercábamos, tela que quedaba estupendamente bien. La tela de fieltro morada es para el chaleco.

Y así estamos. Compramos tela para hacernos faldas y chaleco. En casa he visto que tengo una tela blanca de lino bastante buena para hacerme la camisa, si al final hay tiempo (si no lo hay, me planto una del Drachen y tan ricamente). La idea es adaptar un patrón de cuerpo con pinzas a chaleco, dejando dos pinzas largas abajo y eliminando la de arriba en el delantero y con dos pinzas traseras en la espalda. Fácil, sencillo y para toda la familia. Pensé hacer un patrón de costadillos, pero la mayoría de los chalecos que he visto por ahí son simplemente de pinzas, así que para qué. Las primeras pruebas me han dejado más que contenta y bueno, cortado ya el chaleco, sólo falta coserlo (no compré hilos y no tenía en casa ninguno que me sirviera, soy subnormal). La falda la vamos a hacer las dos igual: una tela es la principal (en mi caso, la de rayas), de ésa hemos comprado un largo para el delantero y otro para la espalda. Pondremos un zócalo de la segunda tela (la de flores, en mi caso), para que haga contraste en el bajo y además colocaremos lo que sobre en la mitad de la espalda. La coseremos en tablas y pondremos las tablas de la espalda hacia dentro, de manera que la tela de flores quede casi oculta entre las tablas y se vea al andar. Es un efecto que me gusta mucho cómo queda, a ver qué tal queda.

Hoy he empezado la sesión con el chaleco, aunque no lo he cosido porque no tenía hilo que le fuera bien y además, me gustaría ver cómo queda con la camisa, por si tengo que hacer alguna modificación. He hecho un patrón de cuerpo base con pinzas con un traslado de pinza en el delantero. El resultado me va gustando bastante, aunque habrá que verlo cuando esté terminado

Primera prueba con la Gertru (llamarlo "el maniquí" es muy triste). Me gusta bastante el efecto aunque era reacia a hacer pinzas en lugar de costadillos. Tengo que cambiar el cuello para adecuarlo al escote que le he hecho. Por lo demás, una vez cosido y planchado y con algunos detalles que tengo intención de poner, creo que quedará muy bien.

Por último, si hay tiempo (quedan dos semanas y tengo bastante currete con lo de carnaval), me pondré con la camisa, que me gustaría hacerla de lorzas si hay tiempo, metiendo algo de encaje delante y en los puños. Y, si hay más tiempo aún, también me haré un delantal con tablas y un bolsillo, aunque quedará sencillote. Para el año que viene, se lo pasaré a mi madre para que me haga unos detalles de vainica, que inexplicablemente le encanta hacer, con el curro que supone. Debería decirle que me enseñe a hacer a mí también por eso de hacer cosas que se están perdiendo, pero con calma y tranquilidad, que no hay tiempo para todo en esta vida.

Y eso es todo, en breves, actualizo para publicar los avances, espero que os guste.

Nota: He editado la entrada y he quitado las dos fotos que tenía subidas de trajes de casera y neska. Las he quitado porque esos trajes son de dos tiendas y, aunque en ningún momento me han dicho nada, no me parece bien poner fotos ajenas sin especificar su procedencia, más aún porque he observado que esta entrada tiene muchas visitas. Ambos trajes eran bastante cutretes y había puesto las fotos porque me servían como ejemplo, pero tampoco quiero dar publicidad a gente que no me gusta cómo trabaja (si fueran buenos trajes, como los que hace gente como Tleilaxu o similares, por supuesto que habría especificado su procedencia y habría puesto un enlace).

10 comentarios:

  1. Me encantan los colores y estampados, lo mismo te copio algunas ideas para ir mejorando el mío :D

    ResponderEliminar
  2. Copia, copia, no te prives. La verdad es que hay tantas cositas y tantos detalles que se les pueden poner que es difícil decidirse, jajaja. Nosotras nos volvimos locas en la tienda de tela y nos tuvieron que ayudar las dependientas. Ando mirando webs y trajes que hay por ahí para decidir qué ponemos aquí y allá, si le cosemos un bies, qué tipo de lazo le ponemos al chaleco, cómo ponemos el delantal... hay mil opciones y todas muy válidas y molonas. La guarrerida es que hay que decidirse porque tampoco es plan de hacer un traje de casera por año. Ya que hacemos uno, hay que amortizarlo, aunque se le pueden ir añadiendo cositas para mejorarlo.

    ResponderEliminar
  3. Woa! Creo que esto ya te comente hace un tiempo que me encantaría tener uno! Encima me pasa igual que a ti, siempre he querido con esas telas tan preciosas con tonos como los que has cogido y a rayas... ya puedes ir apuntándolo en mi lista de deseos :D

    ResponderEliminar
  4. Marchando una de traje de casera para Joel, jaja. Para este año ya difícil, porque ya ando justa para hacer todo lo que me toca estos días más mi traje, pero para el año que viene ya hablamos. Además, estaría bien que te vinieras conmigo a la tienda para elegir las telas que más te gusten, así que cualquier finde que os acerquéis por Donosti, hacemos una pequeña incursión.

    ResponderEliminar
  5. Si, si, cuando puedas, se que andas con mas encargos y a mi no me corre tanta prisa. Vamos a esa tienda y miramos las telas :D

    ResponderEliminar
  6. Nah, más que por eso es porque para Nochebuena no queda nada y me imagino que te gustaría tenerlo para entonces o ya si no, para más adelante. Y eso, como no te urge, mejor que vayamos las dos a mirar telas para que te podamos hacer el traje como más te interese. Te digo lo mismo que a Paula: las combinaciones son tan infinitas que decidirse es un asco, jajaja.

    ResponderEliminar
  7. me encanta la combinación de telas que cogiste para la falda. Mi hermana y yo de txikis teniamos unos trajes de "neska" que eran para llorar de emoción, no sé si alguno de los dos quedará por ahí. La falda roja con unos bordados en negro preciosos, no sólo dos rayas, sino bordados y la camisa y el chaleco también una pasada. Pero lo que suele pasar, se los dejas a una prima y tal y ya los acabas `perdiendo la pista. Aunque creo que uno de los dos aún andará por casa.

    Olatz

    ResponderEliminar
  8. Jajaja os odio a las personas que habéis tenido trajes de "neska" de pequeñas. Yo estuve aprendiendo a bailar y me dejaron un par de veces uno de una prima mía para las ocasiones molonas del curso, jajajaja. Fui muy feliz, jajaja. Por desgracia, no debió de colar lo de "me lo dejaron a mí, como prima y tal", jajaja, porque lo devolví...

    La verdad es que me gusta mucho el de neska, pero lo veo más para bailar o para niñas pequeñas. De no ser así, me hago uno mañana mismo, jajaja. A ver si me encargan alguno, que tengo ganas de hacerlo...

    ResponderEliminar
  9. jajajajaja yo tuve ese, uno de neska negro con puntitos blancos y otro de cuadritos azules para dantzas, que fuimos un par de años. Mi madre se aprendió a hacer los nudos del pañuelo de la cabeza que son pura ingeniaría los malditos

    sí, realmente para el "día a día" de las fiestas veo más el de casera (que es hobbit total by the way, o en Bizkaia el de arrantzale, muy ponible para ir de txoznas y enguarrarlo

    Olatz

    (Nada, nada, practica que más adelante te encargaré uno de casera, que quiero tener para cuando vaya a fiestas de Bilbo y tal...ya chafardearé modelos para ver cómo lo quiero)

    ResponderEliminar
  10. Yo el de puntitos negros y blancos sí que tuve. En mi casa dicen que la gente les pedía sacarse fotos conmigo cuando me llevaban así por la calle (también es verdad que hace treinta años se veían menos niñas vestidas así en San Fermines y tal... lo más habitual era ir de Pamplonica), yo suelo decir que debió de ser el culmen de mi belleza, jajaja. Desde entonces no he hecho más que empeorar...

    Puff el pañuelo no sé cómo me lo ponía mi madre. Porque mira que la mujer es habilidosa para hacer labores y cosas así, pero todo lo que sea ingeniería de pelo, no es su fuerte y el caso es que llevaba pañuelo en la cabeza. Por cierto, que Ana (la chica que está conmigo en la foto de abajo) me explicó cómo se pone, pero luego en casa fue imposible, sobre todo, porque pensaba hacerme un pañuelo con la tela de flores de la falda y resultó ser demasiado gruesa y poco manipulable, así que lo hice con un pañuelo vasco que tenía de algún sagardo eguna y era muy pequeño para hacer cosas raras así que... bueno, apañé, pero a ver si para el año que viene consigo hacer algo más digno en mi cabeza, jajaja.

    Cuando me digas te hago uno, aunque vergüenza y todo me da, con la maña que se da usté con la aguja, madam, jajaja. Tengo en lista pillar un par de libros sobre vestimenta tradicional que tienen una pintaza, ya te contaré...

    ResponderEliminar