martes, 5 de agosto de 2014

Pon un Landskenete en tu vida... o dos

Hace ya un tiempecillo que me encargó Ancizu unos trajes de Landskenete. Uno para él y otro para Elro, que sería un regalo entre muchas de las personas que estuvieron en el Tercio del Drachen, como agradecimiento por el esfuerzo que le supuso organizar la aventura de los Tercios en Alemania durante tres años.

El caso es que, con el año tan puñetero que he tenido entre curro, prácticas y tal y como querían los trajes para el Drachen, los he ido dejando para el último momento y hasta Junio y sobre todo, Julio, no me he podido poner muy en serio. Como pasa con todo, luego me he tenido que pegar una currada fina, pero el trabajo ha merecido la pena, en general me quedé muy satisfecha y ellos también o al menos eso me han dicho, jajajaja. Por otra parte, retrasar el encargo me ha venido bastante bien. Eran trajes bastante complicados y la verdad es que no habrían quedado de la misma manera si no hubiera pasado mi tiempo en la sastrería. Los ojales y sobre todo, los acabados de ambos trajes habrían quedado bastante peor si los hubiera hecho hace unos meses y bueno, la chaqueta de Elro, al final es casi todo sastrería. La de Ancizu lo es sobre todo en los acabados.


Elro me facilitó la imagen de la izquierda para tomar como modelo. Como veis, está claramente basada en uno de los dibujos del grabado que veis a la derecha (concretamente el segundo de arriba, empezando por la izquierda), aunque el del grabado lleva más acuchillados y un esquema diferente de colores. Procuré ajustarme sobre todo al acuchillado de la miniatura y tuve que hacer alguna variación con respecto a los colores.

Javi me dio cancha para hacer lo que me pareciera. Eso siempre es una gozada porque te da la opción de experimentar y de adecuarte también a lo que tienes. Elro, en cambio, sí me dio una sugerencia para que me basara en ella. A simple vista me pareció que sería bastante similar cambiando algunas cosas. En la práctica me encontré con que, sobre todo la chaqueta, necesitaba un tipo de trabajo muy diferente y eso, algún arreglo que no habría podido hacer si no fuera por lo que he aprendido con Antonio. Aunque también es cierto que al final tiras con lo que sabes, así que supongo que lo habría terminado, pero el resultado habría sido diferente.

Doublet de Ancizu en fase beta. Ante la imposibilidad de encontrar un paño decente, compré un fieltro bastante majo hace unos meses. Sin embargo, Antonio tenía en la sastrería algunas telas del paño que usa para la tamborrada que me dejó a buen precio. La calidad de las telas es impresionante. Es muy difícil encontrar paño de tan buena calidad en tienda y no hablamos ya si queremos variedad de colorido. Me parece a mí que a partir de ahora voy a hacer muchas cosas de paño. La parte interior es de lino. Las chaquetas van completamente forradas en lino para poder hacer el acuchillado. Los pantalones sólo lo llevan en la parte superior, también por mejorar la comodidad.


 Las mangas de los trajes de los Landskenetes son casi lo más llamativo que tienen -junto a las coquillas, que son otro mundo, jaja-. Para hacerlas, hay que hacer tres mangas con forma de trapecio. Las interiores se ajustan en la parte superior a la medida del contorno de sisa, con un par de centímetros más para darle amplitud, si sois muy quisquillosos como es mi caso. El largo de manga y el puño tiene que ajustarse a la persona que lo va a llevar. Sobre esta, se cose una segunda manga bastante mayor -un 60% aproximadamente según ponía en los documentos y fue esa medida a la que me ajusté-, tanto de largo como de ancho. Ésta se une en diferentes puntos a la primera manga para hacer varios abullonados, tantos como queramos. La tercera manga es la de paño. Su forma dependerá del resultado que queramos conseguir. La de Ancizu tiene el largo de la manga grande pero el ancho de la primera manga. Así, en las zonas donde va unida, se estrecha y donde va el acuchillado, gana más volumen. Las mangas de Elro ya tienen más enjundia y no sé si me he explicado bien con las de Ancizu, así que no os voy a volver más locos, jajajaja. Si queréis, otro año lo explico con más calma y dibujitos.


Por otra parte, tengo que agradecer a Shin que me pasara hace un tiempo unos archivos con esquemitas y fotografías de cómo hacen su ropa los Landskenetes del Drachen. Todo en perfecto alemán, eso sí, pero con unas fotografías y dibujos bastante claros. Me vinieron bien sobre todo para hacer el traje de Ancizu. Para el de Elro, tuve que tirar bastante más de inventiva, pero ver cómo trabajan ellos te ayuda a saber por dónde tirar con la inventiva. Por lo demás, mirar unos cuantos archivos de Pinterest y algunos blogs bastante majos que estuve indagando (y cuyos enlaces están en mi comatoso ordenador, así que tendremos que dejarlo para otra vez), me vinieron muy bien para ver diferentes formas de hacer las cosas intentando ceñirnos al máximo al rigor histórico.

Con todo, no os doy más guerra y os dejo unas fotillos. Tenía más del proceso previo, pero, como no me canso de decir, están en mi pobre portátil que Dior guarde en su gloria. A ver si hay suerte y podemos recuperar algo de ahí dentro. Por lo demás, ahí os dejo unas cuantas fotillos de los trajes acabados. Espero que os gusten:























Delantero y espalda de la chaqueta de Elro. Como veis, es un chaleco cruzado con solapa. Tal y como veíais en la miniatura, él quería que el acuchillado empezara solamente a partir del antebrazo. En general me ceñí bastante al original, si bien tuve que hacer algún cambio en el colorido para poder aprovechar las telas que tenía Antonio en la sastrería. Las cosas como son, eran bastante mejores que las que se pueden comprar en cualquier sitio. La blanca y la naranja sí son de otro distribuidor, de todas formas.



 Delantero y espalda de la chaqueta de Ancizu. Es un modelo muy utilizado por los Landskenetes y la verdad es que queda muy llamativa. Las mangas completamente acuchilladas y la chaqueta cruzada con escote cuadrado es un clásico en el campamento Landskenete. La diferenciación entre unas y otras se da en el acuchillado, la distribución de las zonas abullonadas en las mangas o el esquema de colores. En este caso, y como me dieron opción a hacer lo que quisiera, me decanté por un esquema de color acuartelado, que siempre queda vistoso. 
 


















Pantalones de Ancizu y de Elro. En los de Elro me ceñí a los cortes de la miniatura, el de Ancizu fue corte libre después de estudiar varias fotografías por ahí, jajajaja. Las coquillas son una de las cosas más graciosas que he cosido nunca. Me daba un poco de yuyu cómo colocarlas y cómo iban a quedar después, pero son más agradecidas de lo que parece. Eso sí, también os digo que primero me probé yo la primera que hice y bueno, es así como curioso mirarte en el espejo y verte con "eso" entre las piernas, jajajaja. La de Ancizu lleva un lacito y todo. Me pareció tan gracioso que estoy amenazando con hacer llaveros de coquillas. Si alguien quiere uno, que avise, tengo bastantes recortes de paño y lino guardados, jajaja.

Finalmente, como os podéis imaginar, este tipo de ropa tan rota queda mucho mejor puesta y más aún cuando los propietarios son gente con tan buena planta, así que ahí tenéis unas fotos estupendas que me pasaron Elro y Raisah:

Les pedí que se hicieran alguna foto juntos y otra por separado y, como son amor, así hicieron. Aquí tenéis a estos mozos recios en la puerta del campamento Landskenete. La cara que tuvieron que poner los Landskenetes originarios al verlos aparecer tuvo que ser la risa.



  Foto de perfil. La coquilla de Elro da miedo, jajaja.

Ancizu ahí todo estupendo y dándolo todo en la puerta del campamento Landskenete

Y aquí tenéis a Elro posando como la miniatura. Un crack. Gracias a los dos por rellenar tan bien los trajes, 
¡así da gusto!

martes, 29 de julio de 2014

Proyecto Final

Llevo ya un tiempo hablando del Proyecto Final del Grado, que me quitó todo el tiempo del mundo entre marzo y junio. Y que luego pasó lo que pasó, que se me acumuló el trabajo de semejante manera que no he hecho más que coser con mi vida. Ahora llego a casa y, mira que tengo cosas que me apetece hacer y mira que tengo algún encargo nada urgente en cola (y que a ver si este finde ya pillo por banda, que no me quiero ver pillada otra vez), pero me parece fascinante llegar, tirarme en el sofá, rascar las orejas de mis gatos, ver series malas y pensar que no está mal vivir sin coser de vez en cuando :p (nótese que hablo de cuando llego a casa, que al punto de la mañana estoy en la sastrería dándole a la aguja, jajaja).

En fin, no me enrollo como ayer. Quería aprovechar para subir algunas fotos del proyecto final que muchos habréis visto en mi facebook personal y en el de Atemporalia. El proyecto no es sólo mío, sino también de Elena Etxebeste, Jeniffer Paiva y Lucía Sáenz. Al César lo que es del César. También os digo que tengo centenares de fotos del proyecto pero mi ordenador, como os dije, está en la UVI, así que toca repetir de lo que está subido en Facebook.

El proyecto fue un trabajo de colaboración entre la escuela AEG, la marca de moda vasca Zergatik y la compañía de danza Dantzaz Konpainia. Fue una gozada poder trabajar con gente tan diferente porque creo que todos hemos salido muy beneficiados de esta experiencia. Zergatik nos cedió las telas, nos marcó un estilo y nos ayudó a decidir los modelos que mejor encajaban con sus diseños. Dantzaz nos cedió a los bailarines para los que teníamos que hacer ropa adecuada para diferentes actividades. A cada grupo le tocó trabajar con dos bailarines y por nuestra parte fue todo un lujo trabajar con Jorge y Valentina (no tenéis más que ver cómo se lo curraron en la sesión de fotos que hicimos). Tuvimos además el apoyo de la figurinista y de la responsable de producción, que también nos ayudaron a encarrilar los diseños para que fueran "ponibles" y útiles para ellos, teniendo en cuenta lo que suelen llevar y cómo se les adapta para realizar tal o cual movimiento. Desde AEG, como siempre, tuvimos todo el apoyo del profesorado además de las aulas y las máquinas. El currazo que se pegó Estitxu con nosotros fue de traca, creo que la pobre se ha llevado más de un dolor de cabeza pero al final creo que todos los grupos hicimos un trabajo bastante chulo.

Había que hacer ropa para dos circunstancias diferentes. Por una parte había que hacer un diseño de equipamiento para ensayo de cada uno de los bailarines. Por otra, ropa de calle que pudieran utilizar mientras están de gira, pero que les sirviera también para bailar. Opcionalmente se nos ofreció la posibilidad de hacer unos modelos para cuando terminan cada espectáculo, para que se los pudieran poner mientras hablan con el público.

Cada modelo tenía unos requisitos diferentes a tener en cuenta. En el caso de la ropa de ensayo, lógicamente, lo más importante era la comodidad. Además, tuvimos en cuenta que al llegar a ensayar pueden venir con frío y pueden necesitar ropa de abrigo que se puedan quitar para quedarse con menos ropa y éstas fueron nuestras propuestas:

Para Valentina hicimos un pantalón en tejido elástico completamente drapeado y una torera muy reducida, prácticamente unas mangas, igualmente drapeadas. Hicimos también dos modelos diferentes de top, uno con nudo en la espalda y otro cruzado en el delantero:





Para Jorge hicimos un pantalón drapeado en el bajo y no tan ajustado como los de Valentina y una camiseta que, aunque el día que sacamos las fotos estaba enterita, presentamos completamente cortada (penita que de eso no hay fotos). El conjunto se complementa con una sudadera con capucha.




La ropa de calle tenía que ser la ropa más "ponible". Para Valentina hicimos un vestido muy drapeado en torno a un enorme agujero en el costado. El vestido se completa con una pashmina de quita y pon.




Para Jorge hicimos unos pantalones muy abombachados y una camiseta de manga ranglan. El conjunto se complementaba con un fajín para reforzar la idea oriental y un puff.



La ropa de final de espectáculo tenía que ser ropa muy cómoda que se pudiera poner rápidamente, bien por encima de la ropa que llevan durante el espectáculo o bien quitándosela y poniéndose una prenda ligera. 

Para Valentina planteamos una capa calentita y reversible. Por un lado es estampada y por el otro de un tono liso.


 Para Jorge hicimos un kimono con el mismo estampado de la capa de Valentina.



Y éste fue el Proyecto. Hicimos prototipos para parar un carro, pruebas mil, fotos quinientas y luego había que redactar todo, presentarlo y lo de más allá. Pero al final nos quedamos más que satisfechas con el resultado, que espero que os guste.

Por último, me queda agradecer al fotógrafo, Paco Sanz, por haber colaborado en este pedazo de sesión de fotos, a Peluquería Bitxu's porque, aunque Valentina ya es de por sí muy guapa, nos la pusieron estupenda para las fotos. Y sobre todo hay que agradecer a Jorge Gálvez y Valentina Pedica por todo lo majos que son, lo poco que se quejaron cuando les pinchamos con alfileres y les hicimos ponerse cosas raras y lo que se enrollaron a la hora de hacer la sesión de fotos. Lo dicho, un lujazo.

lunes, 28 de julio de 2014

Fin de Ciclo, Inicio de Ciclo.

Nos plantamos a finales de julio. Ya sabemos cómo funciona esto de los blogs, cuando pierdes ritmo puesssshhhh pasa lo que pasa.

Por fin terminé el curso, sep, y con buena nota, no me puedo quejar, así que me alegra comunicar que ya soy oficialmente Técnico Superior en Moda y Patronaje. De alguna manera, he terminado un ciclo de mi vida, otro más. Ya antes me licencié en Historia, hice el DEA y el CAP y contaba con entregar la tesis algún día, pero un par de tocaduras de narices relacionadas con los recortes en educación me hicieron replantearme las cosas. Me puse a estudiar un grado teniendo en cuenta que eso suponía replantear mi carrera y mi plan laboral de futuro. Teniendo en cuenta, también, que en principio los grados se estudian a los 18 años, no a los treintaypico, cuando se supone que una tiene que estar trabajando y con la carrera bien redireccionada. Sin embargo, las circunstancias hacen extraños cambios y siempre he pensado que "en otra vida" me hubiera gustado estudiar moda. A día de hoy, me ha tocado vivir esa otra vida y no puedo decir que no me guste el cambio. Tengo que decir, también, que aunque mucha gente me preguntó en su día si estoy loca por cambiar de campo, que considero que la moda no es precisamente ajena a la Historia y más tal y como lo planteo yo. Si algo me ha gustado siempre de estudiar Historia es toda la parte de Vida Privada (de hecho, mi doctorado se centraba en Vida Privada a finales de la Edad Media) y la forma de vestir en cada periodo está completamente ligada a la forma de vivir y de entender la vida.

En fin, metafísicas aparte, diré que estoy orgullosa de mí misma, de haberme planteado un reto y haber salido bien parada pese a haber tenido que compaginar los estudios con mi trabajo. Y sobre todo, estoy contenta de lo mucho que he aprendido y aprendo cada día que cojo una pieza de tela, o un libro sobre patronaje o indumentaria histórica, o la aguja y el dedal (sí, al final he acabado cediendo al dedal...). Y que me queda todavía mucho, mucho que aprender, así que no paro de ponerle remedio. Por de pronto sigo como ayudante en la sastrería de Antonio Pascual, lo que es una auténtica gozada porque ya no quedan sastres de verdad. Es un oficio que se está perdiendo y es un auténtico lujo poder trabajar con alguien que está dispuesto a enseñar su profesión. Y os puedo asegurar que lo que he aprendido estos meses me está sirviendo de mucho. En mi escuela han implantado otro grado superior de ropa a medida e indumentaria para espectáculos y me dio mucha pena no poder cursarlo, pero no creo que sea plan de meterme otros dos años a estudiar o supongo que mi señor novio que mucha paciencia ya tiene me echa de casa, jajajjaa. Por no hablar de que tampoco me veo estudiando y trabajando otros dos años a pleno rendimiento. Sin embargo y bien pensado, creo que con Antonio ya estoy aprendiendo suficiente de sastrería y de vestimenta a medida como para echar de menos otro grado. Es otro ritmo, ya se imaginan ustedes: un día estoy cosiendo bajos de pantalones y otro sisas, pero en medio voy aprendiendo a cortar unas y otras cosas, a tratar tal y cual tejido, a arreglar ese gesto tan raro que hace ese chaleco... y voy cogiendo más mano, y cuando me toca hacer cosas por mi cuenta voy viendo que voy aplicando más y más cosas nuevas y me cuesta pensar en cómo las hacía antes. Que estoy muy contenta, vaya :p.

Por otra parte y como tengo alguna especie de adicción estúpida a los estudios, aprovechando que trabajo en CCC me he matriculado en el curso de Diseño de Moda y ahí vamos. Os lo comentaría con más lujo de detalles pero tíos, ahora no estoy trabajando :p.

Tengo más proyectos, claro que los tengo. Una no se mete a estudiar un grado y se pone en harina a estas alturas si no tiene idea de trabajar en ello. Pero no lo quiero contar de momento porque aún no es algo definido y porque, como se suele decir en estos casos, si se habla de los planes que no tienen forma, se gafan. Aunque de momento, trabajar en Atemporalia y en algún otro trabajillo que me va saliendo ya me tiene bastante satisfecha a nivel costuril laboral.

Pensaba poner fotos de mis últimos trabajos, pero a lo tonto ya me he extendido más que ni sé, así que la parte de fotos y de explicaciones de lo que se ha estado cosiendo en el taller de Aze vendrá otro día. Añado que mi pobre ordenador está en la UVI y que el médico de portátiles me ha dicho que le van a dar la Extrema Unción, así que eso dificulta el tema de que pueda hurgar en mis carpetas de fotos para ir poniéndoos las de tal o cual traje. A eso añadimos que es muy posible que buena parte de ellas haya cascado para siempre. Eso no es guay, pero bueno, ya veremos qué pasa. Al menos hay muestra de casi todo en facebook o en varios archivos que vagan por ahí en los mundos de internet.

Gracias por aguantar la chapa al que haya llegado hasta aquí y el próximo día prometo fotos. Tengo unas cuantas esperando ahí :p

viernes, 4 de abril de 2014

Copying Balenciaga (part chú)


Si vuelvo a decir que estoy más liada que un ovillo de lana en zarpas de un gato me mandaréis empalar, así que bueno, me reafirmo en el hecho de que sigo sin tener mucha más vida aparte de currar, coser, coser, aprender a coser y seguir cosiendo. Eso sí, estoy aprendiendo un huevo y parte del otro. Próximamente habrá fotos y tal de los progresos.

Para mientras... voy subiendo una entrada de éstas que tengo en lista de "pendientes" desde el día del cuco.

Algunos recordaréis que hace unos meses hablaba de un proyecto que nos habían planteado en el cole, consistente en el estudio y reproducción de un modelo de Balenciaga. Para quien no lo recuerde y esté aburrido, la historia está aquí.

Cada grupo se componía de tres personas y el mío fue un equipo de lux. Entre Katalin, Leire y una servidora, nos encargamos de estudiar y reproducir el vestido negro (aunque, como ya comenté en su día, mi modelo favorito era el abrigo negro, el cual trajo grandes disgustos al grupo que se encargó, pero con un muy buen resultado). No voy a entrar en explicaciones de cómo fuimos trabajando y tal, porque sería largo de ganas y bastante farragoso, jajajjaa. Pero sí os subo unas fotos para que veáis el proceso:

Vestido Barril - Balenciaga - Año 1958
Éste era el modelo sobre el que estuvimos trabajando. Ahora ya es como de la familia. 

Primeros tanteos. Aquí estamos Katalin y yo haciendo el patrón base y estudiando el modelo. Estábamos en noviembre y quedaba mucho por delante.

Primeros experimentos en papel. El canesú del vestido nos trajo bastantes problemas, tanto para hacer el patrón definitivo como para confeccionarlo.

Primer prototipo en cottonet. La cosa pintaba bien ya a mediados de enero. Estábamos pletóricas. Luego vinieron momentos mejores y peores, jajajaja.


 
Cortar, pegar entretelas y liguetas. Todo preparado para empezar a confeccionar.

 Cosercosercosercoser. O más bien remallarremallarremallar. Ahí tenéis a Leire currando como loca.


 La confección parecía que no sería complicada... pero lo fue. Sobre todo porque en ningún momento nos planteamos no poner forro y éste nos trajo diferentes problemas. Se nos cayó la mandíbula al suelo cuando vimos que el vestido original... no llevaba forro. Aunque no tenemos claro si se lo quitaron o definitivamente era así.


Último día, muerte por costura a fondo. Sí, somos Flora, Fauna y Primavera.

El proyecto finalizaba con una visita al Balenciaga para ver las tripillas a los modelos originales. Así pudimos conocer a fondo la técnica con la que trabajaban en los talleres de Balenciaga y estudiar nuestros aciertos y nuestros errores (o diferentes interpretaciones, qué coñe :P). Fue una gozada ver cómo estaban construidas realmente las prendas y nos encontramos con más de una sorpresa. Aparte del forro que comentaba antes, también nos sorprendió ver que la prenda no estaba cosida en dos piezas (cuerpo y canesú) sino que el cuerpo tenía una costura en la espalda, lo que permitió que se cortara el vestido al recto hilo y no al contrahilo como lo cortamos nosotras finalmente. ¿El resultado? Pues... al final no nos quedó nada mal. No son tan diferentes ¿o sí? ¿qué os parecen?




domingo, 16 de marzo de 2014

Periodo Prácticas + Proyecto

¡Más de un mes sin escribir por aquí! Y no ha sido para menos... los exámenes y entregas de fin de curso acaban con el tiempo de cualquiera y más en mi caso, que también tengo un trabajo, jajaja. Pero bueno, el asunto de los exámenes y las entregas está más que finiquitado y con mejores resultados de lo que yo esperaba, así que no nos podemos quejar. Eso sí, como os podéis imaginar, después de exámenes, he tenido lío poniéndome con todo lo que había dejado como encargos pendientes. Pero bueno, poco a poco vamos tirando y algún año de éstos os iré poniendo fotos de las últimas cosas que he hecho, que tengo cosas pendientes de subir desde ni se sabe.

En fin, esta vez me asomo para poquita cosa, simplemente para decir que, terminado el curso, ya estoy en el periodo de prácticas y, tal y como yo había solicitado, tengo la suerte de estar haciéndolas en un taller de sastrería con un sastre de toda la vida, de los que quedan pocos, vamos. En una semanita que llevo os puedo confirmar que estoy aprendiendo un huevo, porque el tío es muy majo y explica todo que da gusto. Si queréis echar un vistazo a su trabajo, aquí está su página web

Ya os iré contando, pero encima nos echa una mano con todo lo que queramos hacer, así que, durante el periodo de prácticas, tenemos toda la intención de hacernos un pantalón según su técnica (que a fin de cuentas es muy diferente a la de la escuela, más artesanal :) ) y que ya veremos si podemos hacer una chaqueta. Yo, personalmente, tengo toda la intención, a ver qué tal se nos va dando :) .

 Todo un lujo poder aprender de la mano de un profesional (de tercera generación, nada menos). Ahí tenéis, sin patrón ni nada, trazando el corte a pelo sobre el género.

Mientras tanto... para finalizar el Grado Superior tenemos que desarrollar también un proyecto de fin de curso, que normalmente suele ser una colección de ropa. Este año, sin embargo, tenemos la suerte de participar en un proyecto en colaboración con Zergatik y con Dantzaz Konpainia. Así, se nos ha propuesto reutilizar tejido de Zergatik para, según el estilo de la marca, crear vestimenta para Dantzaz Konpainia, que utilizarán en los ensayos, pero también antes y después de salir al escenario (las coreografías ya van con su propio vestuario, así que ahí no entramos).

Una gozada trabajar para estos chicos, a los que pudimos ver el pasado miércoles en el Victoria Eugenia. Tomad nota porque viajan mucho y cualquier día de éstos los tenéis en vuestra ciudad. Y merece mucho la pena verlos.

El proyecto es una gozada por varios motivos, el principal es obvio: no vamos a hacer una colección abstracta, sino que trabajamos para un grupo de gente que va a usar nuestros modelos, así que nos adaptamos a las necesidades de los diferentes momentos donde vayan a utilizar nuestra ropa. El apoyo de Zergatik también es una suerte porque a mí, personalmente, es una marca que me encanta, los tejidos que nos han dejado son súper chulos y bueno, como os imaginaréis, de paso nos ahorramos el periodo de tener que seleccionar tejidos adecuados a nuestro proyecto, por no hablar del dinerillo. En contra tenemos que casi todos los tejidos que nos han pasado son de punto y yo, personalmente, me llevo fatal con el punto, jajajjaja. Pero bueno, habrá que tirar de recubridoras y remalladoras y adaptarnos, que para eso estamos también.

¿Os gusta Zergatik? Hacen ropa aparentemente sencilla pero con un buen trabajo de patronaje, además, cuidan mucho sus estampados. A mí, personalmente, me encantan.

Total que, por si cabía alguna duda, los próximos tres meses también estoy hasta arriba de trabajo, además de algún encarguillo pequeño que tengo en urgentes y dos más grandes que no son urgentes pero que si no me pongo ya mismo, van a empezar a serlo, jajajaja. Además, les tengo muchas ganas porque son encargos muy chulos así que seguimos como siempre, hasta el culo de trabajo, pero con muchas ganas y aprendiendo siempre de todo. Cuando llegue el verano y termine las prácticas y el proyecto, no voy a saber qué hacer con mi vida, jajajajaja.

Pues lo dicho, un saludo y espero subir pronto todas las actualizaciones que tengo pendientes. Portaos mal.

lunes, 3 de febrero de 2014

Taller de Alta Costura con Miguel Elola


Veinte días nos quedan de clases y, como podéis imaginaros, hay curro para sepultarnos, pero como se suele decir en estos casos, saldremos más fortalecidos o algo :p .

Hace un par de fines de semana tuvimos la suerte de asistir a una Master Class que impartía Miguel Elola en el Museo Balenciaga. Miguel Elola, discípulo de Cristóbal Balenciaga y colaborador de diseñadores como Pedro Rodríguez, con un buen montón de años de profesión en sus espaldas no sólo como modisto, sino también como docente, realizó una master class que duró de viernes a domingo y se centraba en las técnicas destinadas a la creación de una prenda, desde su diseño, por medio del moulage, hasta sus acabados finales.
 
En esta buhardilla del palacio Aldamar pudimos disfrutar de la Masterclass. Sobre estas líneas, algunos modelos diferentes conseguidos a partir de moulage. Atentos al vestido rojo del centro... lo ve Melissandre y lo arranca. La tela era un mikado precioso. Y ahora quiero llorar.


Como podéis imaginaros, fue un auténtico lujo poder aprender de las enseñanzas de alguien que conoce la alta costura de primera mano desde los tiempos en los que se lavaban las entretelas antes de colocar, de manera que nos volvimos con unos cuantos conocimientos nuevos y muchas ganas de llevarlos a la práctica.

A lo largo de la Master Class confeccionamos entre todos este abrigo que luego quisimos robar y no vimos opción, jajaja. A partir del modelo propuesto en moulage por Miguel Elola e hijo, vimos cómo sacaban el patrón y a partir de ahí ya vino nuestra parte. Nos enseñaron a poner entretelas y organzas o a hacer ojales de una manera que no es fácil ver "por ahí". Un auténtico lujo y sí, ahora quiero hacerme ese abrigo. No, no tengo presupuesto para comprar esa tela pero me haré el abrigo siguiendo los pasos uno a uno, con sus organzas y sus entretelas cosidas sobre las costuras.

Como no hay palabras para describir toooodo lo que hicimos y lo mucho que aprendimos (además de que ando canina con el tiempo, para variar) os dejo unas fotos para que os hagáis a la idea de cómo transcurrió la clase y todo lo que hicimos, además de, por supuesto, para ponerlos los dientes bien largos.




 Dos opciones diferentes a partir de la misma tela. Estos tipos son un peligro con un cacho tela, unas tijeras y unos cuantos alfileres. Montan cinco vestidos diferentes en diez minutos sin despeinarse. No somos nada.

Del modelo al patrón y del patrón al modelo, corrigiendo y recorrigiendo para conseguir el modelo definitivo.


Entresijos de una prenda de Balenciaga en nuestras mismísimas narices. No, coñe, no tocamos, ¡si casi nos daba miedo respirar encima!


 Secuestramos al artista para sacarnos unas fotos como auténticas grupis

Y esto es todo por hoy. Sólo me queda recomendaros que no dudéis en participar si tenéis la oportunidad de asistir a una clase de este grande de la moda.

martes, 7 de enero de 2014

Año Huevo Ghibli

Bueno, pues empieza el año con la vuelta al cole y, para variar un montón de cosas en la lista de pendientes, tanto de hacer como de publicar.

En primer lugar y por eso de continuar la entrada anterior, os cuento que conseguimos terminar a tiempo los trajes de Nochevieja, utilizando, cómo no, el día 31 para finiquitarlo todo, según manda la tradición (tradición que nos hemos pasado por la brava durante años por utilizar ropita que ya teníamos hecha, pero bueeeno).

En fin, dicho esto, os pongo un par de fotillos malísimas para que veáis, en primer lugar, qué fue de mi traje de Chihiro.



Hecho con prisas, para variar, pero al final me gustó bastante el resultado. Eso sí, lo de llevar dos pantalones atados con cintas y un fajín es infernal para ir al baño ¿Por qué nunca pensamos en esas cosas cuando planificamos trajes? Ainsfl. Malas fotos hechas con móviles. A ver si un día me pongo con calma a sacar un par de fotos para subir en la página de Atemporalia. Me gustaría dar más impulso al tema del cosplay y tengo alguna idea para ello, pero ya hablaremos en junio, cuando tenga más tiempo, jajaja.

Utilicé una tela de algodón 100%, muy rígida, que en parte quedaba mejor, pero por otra parte era un tanto incómoda de llevar. El traje interior lo hice con cottonet, más finito, para no parecer un globo, porque la combinación de dos telas rígidas iba a ser la risa. El gran fallo fue que no tuve mucho tiempo para rebuscar una tela granate para hacer un fajín, o más bien, que encontré un obi que he utilizado en un par de trajes, me vi muy contenta y no me molesté en mirar más. El problema es que es de raso y lleva mucha entretela. Resbalaba y era más pesado de la cuenta, así que el nudo quedaba de aquella manera y encima la chaquetilla se salía, haciendo efecto barrigón, pero bueeeeno. Amiguitas, tened dos dedos de frente y no hagáis lo que yo. Con un fajín de algodón habría quedado infinitamente mejor. Si reempleo el traje, no me lo pensaré dos veces.


Hice las mangas más largas de la cuenta, pero no fue fallo técnico, compañeros, fue supervivencia. En Pamplona en Nochevieja no suele hacer precisamente calor. Llevé toda la noche las mangas recogidas, pero me vino muy bien soltarlas para volver a casa por la mañanita :p. Por lo demás... sí, amigos, éste es el careto que tiene una Azelaïs por las mañanas antes de una buena ducha y esas cosas. Es triste, lo sé, pero es lo que hay :p

En cuanto al color, teñí la tela por la brava y me quedó más naranja de la cuenta. De hecho, era un naranja muy amarillo y condenadamente feo. Luego hice un apaño retiñendo con un poco más de rojo y mejoró mucho. No llegó a tener el mismo tono coral que en la película, pero ya afinar tanto es complicado y más con tonos que no he probado nunca, jajaja.

Aquí nos tenéis ya a todo el conjunto. Paula finiquitó de maravilla su traje de Nausicaa con los guantes y las polainas, por no hablar del Teto que se compró. Yo me apañé un pomponcillo para hacer de tizón que quedó muy majete (aunque en la foto no le veis los ojillos), Diego se apañó un traje de Porco Rosso impresionante con un buzo de trabajo y varios complementos y bueno, de Joel ni hablamos... Tenéis que ver de cerca el armazón que montó para subir unos cuantos centímetros y colocar la máscara. El resultado fue de impresión, y eso que no quiso meterse a hacer la máscara con pasta de papel ni cosas especialmente pesadas porque para salir lo iba a pasar mal. En cualquier caso, así, tal cual, le quedó de miedo. Daba yuyu.

 Foto de grupo, para que veáis el conjunto, y foto haciendo un poco el petardo, que siempre tiene su gracia. Paula se cortó el pelo para ir de Nausicaa y me acabó picando, así que también me metí un buen corte y me dejé un flequillo del que me arrepiento todas las mañanas, por eso de que es un engorro de llevar, jajaja. En fin, en cualquier caso quedaba mejor para el personaje, es lo que hay. Sufridoras que somos. Por otra parte, pena que en estas fotos llevo el traje a medio poner, y son las únicas de grupo que hicimos. Qué le vamos a hacer... Pero vaya, lo dicho, pendiente me queda hacer unas fotos decentes de mi traje.