martes, 16 de febrero de 2016

Carnaval 2016

De vuelta... Una vez más. Mira que es difícil mantener constancia en los últimos tiempos, madre de Dior...

Si antes estuve pillada entre bodas y demás, estas navidades he estado hasta arriba, en parte por la Tamborrada, pero sobre todo por Carnaval, que me ha ocupado gran parte de la vida últimamente, jajaja.

Algunos recordaréis que hace un tiempo ya probé lo de trabajar para un par de comparsas de Carnaval aquí en Donosti. La experiencia fue directamente mala, sin medias tintas. No me voy a andar con explicaciones largas, pero sí os voy a dar un par de consejos para quien le ofrezcan un trabajo así y más aún si no es profesional o, como fue mi caso entonces, era la primera vez que me metía en un berenjenal tan grande:

- El primero y más importante, trabajar directamente con quien lleve las cosas en la comparsa, no paséis por intermediarios porque muchas veces la desinformación entre las partes es fina.

- Aclarar todas las cosas importantes lo antes posible: Qué parte de trabajo se va a realizar (muy a menudo las comparsas suelen preferir customizar parte de los trajes o incluso confeccionar parte), cuáles son los plazos, cuánto se va a cobrar y de qué manera, etc.

- Por último y relacionado con el primero: el trabajo del que realiza los trajes es sólo suyo. Me refiero a que no es buena idea dejarlos en manos de la comparsa o de intermediarios hasta que hayan sido probados, se haya explicado lo que haya que explicar (cómo ponerse el traje correctamente, cómo coserlo en caso de que hayan pedido que sólo se corte... etc.) La primera vez que me metí en esto tuve bastantes malentendidos en relación a unas prendas que me insistían en que había cortado pequeñas cuando resultó que se las estaban poniendo mal. Lo mismo pasó con prendas que no sabían coser. Frecuentemente la gente que cose lo que has cortado no es profesional, sino gente que se da maña. Si el encargo es sólo para cortar, merece la pena perder el tiempo con unas explicaciones, dibujos o lo que sea necesario para que quede claro. Si se puede hacer un prototipo de la prenda para que la puedan mirar, mejor y si puede ser muy sencilla de confeccionar, tanto mejor.

Después de enrollarme con todo esto que en su día me trajo algunos ratos bastante desagradables, os cuento que este año me propusieron trabajar para la comparsa Thamessis, de Donosti. De primeras me dio bastante buen rollo porque es una comparsa grande y porque dejamos todos las cosas bastante claras desde el principio. Por mi parte, tengo que decir que, aunque al final estuvimos justitos de tiempo y tuvimos una serie de problemas no esperados, la experiencia ha sido completamente la opuesta a la anterior. Fue mucho, mucho trabajo y unas cuantas noches sin dormir, pero ha merecido mucho la pena. El trato con la comparsa estupendo y del resultado estoy muy contenta. Aquí tengo que decir que buena parte de ese resultado es mérito de la comparsa, porque fueron ellos los que eligieron los diseños y las telas y los que fueron dando el visto bueno a los prototipos de los trajes conforme yo se los iba pasando. Además, se encargaron de customizar parte de los trajes con complementos muy chulos como hombreras de plumas, alas, tachuelas... etc. El resultado final, junto con el maquillaje y la peluquería, fue muy bueno.

Uno de los primeros trajes que fueron terminados, aunque aquí aún estaba en proceso. Un aro de ballena en el bajo y un abullonado en las mangas completaron mi parte. Luego ellos añadieron un corset y un cuello bastante loco.


La temática escogida fue realizar una Fashion Week, así que se utilizaron como base diseños de Prada, Dior o Victoria's Secret, entre otros. Os dejo aquí algunos ejemplos de los diseños tal cual salieron de mi taller, como os digo, luego fueron en parte customizados. Me faltan fotos de un montón de trajes, pero es que, conforme se iba acercando la hora, no tenía mucho tiempo para andarme con mucha foto, jajaja.


Imagen de cuerpo entero sin cuello y de cuello sin cuerpo entero (soy un hacha sacando fotos para el recuerdo, sí, hamijos, así soy yo) de uno de los vestidos que más nos molaron y que más cómodos debieron resultar para bailar... Salvo por el pequeño detalle de que se completaba con un tocado enorme con plumas que no debía de pesar pero que no sé yo cómo debía de ser llevarlo. El vestido es bastante ponible, la  verdad, no descarto hacérmelo con otra tela...























 Otro de los que más nos gustaron fue esta versión en tul y raso de un diseño de Dior.























Delantero y espalda de un traje de domadora basado en uno de Victoria's Secret. El modelo se completaba con unos shorts y unas polainas de terciopelo negro que realicé yo y un sujetador y unas pedazo de alas que corrieron por cuenta de la comparsa. El resultado es muy chulo, pero sobre todo por el punto que le dan esos bordados de pega que yo no había visto en mi vida. Estrellas y tal, sí, pero con tantas formas, no. Se pegan en un pis pas con la plancha y quedan brutales, como podéis ver.























La versión masculina del traje de domadora era una casaca más corta y bastante abierta por delante, pero no tanto porque no tenía sentido al no enseñar el sujetador, como la chica. Se cerraba con una solapa grande cruzada. En lugar de shorts, los chicos llevaban unos pantalones largos de terciopelo. Junto a éste, la chaqueta de un novio de rojo antes de customizar y sí, sobre el vestido negro que obviamente no iba con esa chaqueta, jaja. El traje del novio de rojo se completaba con unas hombreras enormes de plumas y unos pantalones en color crudo con línea lateral en rojo.

lunes, 23 de noviembre de 2015

De vuelta, de vuelta


Madre mía... No es que no publique nada desde junio, que también, es que desde entonces estoy sin asomarme por aquí. Ya siento el descontrol, pero está siendo un año muy bueno, pero muy ocupado.

Y es que, como ya os dije, hace unos meses puse en marcha mi taller de costura. Sigo trabajando como antes, realizando encargos para recreación histórica y fantasía, principalmente, pero como sabéis, también doy clases de costura y patronaje. Tenía la intención de introducir también talleres específicos, tanto de diferentes asuntos realizados con la costura -desde realizar bolsillos a talleres de cómo realizar una prenda concreta desde cero- como de temas más relacionados con la vestimenta de recreación y fantasía. Sin embargo, de momento no ha podido ser, bastante berenjenal tengo con todas las novedades que he tenido los últimos meses como para complicarme más todavía.

Aparte de poner en marcha mi proyecto, también me he casado. Como os imaginaréis, eso no ha sido de un día para otro ni ha sido por sorpresa, pero sí ha llevado unos cuantos meses de preparación que también se han comido buena parte de mi tiempo. Sobre todo porque me eché la manta a la cabeza y decidí hacer mi vestido de novia. Como no me canso de repetir... si coso para los demás, está muy feo que no tenga los "webs" de coserme mi propio vestido, así que ahí que me he puesto con las manos en la masa. Tengo que admitir que fue mi primer vestido de novia-novia. Había cosido para otras novias pero otro tipo de vestimenta. Tenía ganas de hacer un vestido de novia más "al uso", entre otras cosas para poder enseñarlo, para dejar constancia que lo mismo que se hace un vestido del siglo XVIII, se puede hacer un vestido de novia. Al final, un vestido es un vestido siempre. Con unos elementos más y con otros menos. En este caso, con bastante más engorro de lo que me suele tocar hacer, porque se trabaja con mucha tela y con un tejido muy delicado. Pero quien saber coser, al final, sabe coser un poco de todo :p Me quedé muy contenta con el resultado ¿Qué os parece?

Minutos antes de salir de casa. Maquillada por Koro Arnaiz, peinada por Mas Ke Cortes y con las joyas de Owieru... Todas ellas absolutamente geniales. Captaron en seguida la idea que yo tenía y el resultado quedó realmente bien con todo el conjunto.

























 El vestido está realizado en una seda bordada que conseguí a través de Gorka Cintero, a quien tengo mucho que agradecer. Me enamoré perdidamente de esta tela en cuanto la vi y como podéis ver, no es para menos. Las fotos que veis por aquí me las hicieron antes de la boda algunos familiares y amigos. A ver cuándo recibimos las de los fotógrafos, que tenemos unas ganacas :)
También tengo una buena colección de fotos del "cómo se hizo" que tampoco tardarán en salir a la luz. O eso espero, dado el ritmo caribeño de subida de entradas que tengo en este blog.

 He tenido algunos encargos durante este periodo también bastante fuertes y bastante interesantes. A destacar, un conjunto completo del siglo XVIII que me pidió Lothíriel y que me encantó realizar porque aún no me había puesto en serio con vestimenta femenina de este periodo. También tuvieron lo suyo los trajes de una pareja de novios que querían casarse vestidos como los personajes de Rapunzell. Tanto uno como los otros me han supuesto también una bonita inversión de tiempo, pero con buen resultado final y como siempre, me han servido para aprender cada día más.

No son las únicas cositas que he hecho durante estos meses. En verano, como empieza a ser tradición anual, estuve metiéndoles horas a varios encargos para el Drachenfest que me gustará enseñaros en otro post con más pelos y señales.


 Del traje de Lothi tengo poquitas fotos y encima no especialmente buenas. Tomadas todas en mi taller y con el traje sin terminar. Tengo alguna que me envió ella para confirmar que le estaba estupendamente, pero no pudo sacarse ninguna durante el evento para el que me lo encargó. El conjunto estaba compuesto por una saya interior en algodón de color crudo, un corpiño en morado, unos tontillos y un vestido de principios del XVII, para el cual tiré de un patrón de Janet Arnold. A ver si os enseño todo esto con más detalle el próximo día.

Como os digo, me gustaría subir el "cómo se hizo" de todas estas cosas, pero al menos os subo alguna foto para que no penséis que he estado tirada a la bartola, y a ver si poco a poco recupero la costumbre de escribir por aquí. Me da pena porque para mí este blog viene a ser, sobre todo, un diario de costura. Y si lo abandono durante tantos meses, mucho diario no es, :p Espero que os gusten las fotos tanto como me ha gustado a mí realizar estos trabajos.



De los trajes de Mikel y Ana, como véis, sí que tengo unas fotos más que estupendas gracias a Oier Aso, de Artefoto Donosti. Al día siguiente ya tenían una estupenda selección en la que salen así de guapos. Mikel y Ana querían hacer una boda diferente, muy original, y me encantó trabajar para ellos en algo tan especial :). Las fotos de esta boda son de Oier Aso para Artefoto Donosti :)


martes, 23 de junio de 2015

Clases de costura para este verano

Sí, hamijos, sigo cada día más liada, pero contenta, porque el proyecto taller ya va tomando forma y en pocos días ¡Inauguramos! ¿Os animáis a acercaros? Como os comentaba, la nueva sede de Atemporalia está en Bertsolari Txirrita, 15 bajo, en Donostia, en el 20017. La inauguración será este viernes 26 de Julio a partir de las 18:30 y hasta las 20:30 y ahí estaremos tomando algo con todo el que quiera acercarse a ver qué se cuece aquí dentro, asomarse a ver el taller (que está quedando todo cuqui) o informarse sobre las clases que empiezan el mes que viene. Sí, empezamos en julio porque... Pues porque la ropa de verano es muy fácil de hacer. Incluso quien no haya tocado una máquina nunca, va a poder hacerse más de una cosa y más de dos... Y además, para que quien se acerque vaya haciendo mano para la ropa de invierno, que tiene más lío ;)

Mi nuevo taller. Estoy perdidamente enamorada del biombo y de tooodo el espacio que tengo ahora

 Los cursos arrancan la semana del día 6 y de momento empezamos con éstos:

- Iniciación a la costura. Aprende a coser a máquina desde cero. Son 2 horas a la semana durante un mes o 4 durante dos semanas. El precio serán 45€ todo el curso. Se incluyen todos los materiales que se vayan a utilizar.

- Curso de continuidad: Para todo el que ya sabe coser (mucho o poco) y quiere mejorar, aprender a cortar, a realizar acabados o a utilizar una remalladora. El precio son 45€ mensuales realizando dos horas semanales. También se incluyen todos los materiales que se vayan a utilizar, a excepción de la ropa que quieras confeccionarte.

- Patronaje: ¿Sabes coser pero nunca has aprendido a cortar? Aprende desde cero a realizar tus propios patrones y transformarlos. Aprende también a realizar ajustes para que se adapten perfectamente a tu cuerpo. El precio, igualmente 45€ mensuales para dos horas semanales, incluyendo materiales.


Veeenga a recibir cosas. Aquí las máquinas para las clases. Sencillas pero buenas, perfectas para iniciarse y no están nada mal para quien tenga un poquito de rodaje.

Los horarios se pueden elegir martes, jueves y viernes, a elegir las siguientes horas: 10:00 a 12:00, 12:00 a 14:00, 16:00 a 18:00 ó 18:00 a 20:00. Los miércoles el horario será igual pero el turno rotativo, una semana de mañana y otra de tarde. Así nos adaptamos a todos vuestros horarios ;)

Poco a poco habrá más cursos y sobre todo... Talleres. Se aceptan sugerencias sobre qué talleres os pueden interesar más y si hacéis grupito de cuatro o más personas, podéis solicitar directamente un taller para hacer en tarde de viernes o mañana de sábado ¿Sobre qué? Sobre lo que queráis. Puede ser de patronaje, de costura, de patronaje creativo, de indumentaria histórica, de ropa friki... Pedid por esa boquita y buscamos un modelo chulo para hacerlo ;)

Enamorada también de mi nueva y enorme mesa de corte. Prometo que para el viernes ya tendrá los bordes lijados y canteados para evitar tragedias

Y eso es un poquito todo. También tengo que decir que ya he empezado a trabajar en el taller y más o menos voy teniendo un horario, salvo cuando tengo que salir para comprar cosas o para hacer papeleo. A partir del lunes procuraré estar ahí (salvo aviso) de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00 de lunes a viernes, aunque seguro que paso bastantes más horas ahí dentro. Si queréis acercaros, ahí nos veremos :)

lunes, 8 de junio de 2015

Local-ízame en Donosti

Os lo venía avisando y el que avisa no es traidor (es avisador), después de decirlo, pensarlo, hacer cursos en Fomento, mirarlo bien, hacer cuentas, encomendarme a varios dioses de diferentes panteones y llorar en posición fetal bajo la ducha, por fin me he dicho: "Oye ¿Y por qué no me pongo un taller en condiciones?" Y eso he hecho. Hace cosa de una semana que tengo en mis manos las llaves de mi nuevo taller, un local en Donosti, allí donde el barrio de Altza (el mío, síp, no me he ido muy lejos) pierde su nombre y empieza a ser Larratxo.

Como os podéis imaginar, esta última semana no he hecho mucho más que acondicionar el local, pintar e invertir un número indecente de horas mirando por internet maniquíes, máquinas y otras cosas que quiero comprar para tenerlo todo preparado para la inauguración que será este mes, lo que no sé aún es cuándo. Seguiremos informando.

El resto del tiempo estoy haciendo más papeleo que Astérix en las Doce Pruebas. Hamijos, si no tenéis paciencia, no os habráis un local, porque entre la licencia, la financiación y unas cosas y otras creo que me acabará dando cualquier yuyu por las esquinas. A favor he de decir que desde Fomento me están ayudando una barbaridad con todo el tema del papeleo, asesorándome con lo que tengo que hacer y cómo plantear las cosas y bastantes cositas más y al menos aquí en Donosti son una gente bien maja. Si estáis tan locos como yo y queréis abrir una empresa, os recomiendo que os acerquéis a la delegación de Fomento de vuestra zona y les pidáis que os echen una mano, porque creo que hacer lo mismo por libre tiene que ser una cosa muy loca, por no hablar de que hay ayudas para la creación de empresas que no son lo que eran, pero que tampoco están nada mal. Entre eso y nada... ya me diréis. 

¿Y qué vamos a hacer en el local? Pues un poquito de todo... Voy a continuar con mi actividad en Atemporalia, realizando vestuario escénico a medida para eventos de teatro, rol, recreación histórica, ballet... etc., también voy a hacer ropa para gente más de a pie. Para quien quiera hacerse un vestido para una boda o similar. Pero también voy a dar clases de patronaje y costura y talleres de diferente tipo. Desde talleres de "hazte este vestido", talleres de "hazte tu disfraz de carnaval" o "hazte el traje de Casera para Santo Tomás" a talleres de estilo más friki, orientados a gente que no es que quiera aprender patronaje en serio, pero sí que quiera aprender a hacerse tal tipo de vestuario para un evento. Desde cosas sencillas, como capas, túnicas, etc... a cosas más complicadas, talleres para gente que ya se ha hecho unos trajes y se ha encontrado con problemas como "Cómo se ponen las puñeteras mangas de un vestido" a "No sé cómo hacer este acabado" o incluso "El drapeado, tu gran amigo". Poco a poco iré diciendo qué talleres voy poniendo en marcha y si os queréis apuntar, aquí estaremos. Por cierto, que si a alguien le interesa hacer un taller de algo concreto, que me lo comente. Estoy abierta a propuestas  ;)

Con todo esto... ¿Que por qué no pongo fotos? Porque aún lo tengo todo patas arriba, pero no tardaré en ir subiendo para que conozcáis mi nueva sede :p que, por cierto, está en Bertsolari Txirrita 15 Bajo, en el 20017 de Donosti. Próximamente subiré información de los cursos y de los primeros talleres que vaya sacando ¡Animaos a venir! 

lunes, 25 de mayo de 2015

Casacas y más casacas

Hace unos meses os comentaba que había estado echando una mano a Antonio con la confección de las casacas de la Tamborrada. Eché una mano, sí, pero sobre todo aprendí un montón, Antonio lleva ya una pila de años a sus espaldas cortando y cosiendo una cantidad loca de casacas todos los años, así que no se me ocurre mejor manera de aprender que la de ver, tomar notas y, sobre todo, coser mucho.

Poco después y con motivo del Rol en Vivo de 7º Mar ambientado en Montaigne que se celebró hace muy poquito en Sigüenza, recibí un par de encargos de casaca y chupa (joupe) que me permitieron poner en práctica todo el aprendizaje. El primero de los encargos lo finalicé hace ya bastante pero no la había enseñado hasta ahora. Para empezar, porque ya sabéis que soy un desastre llevando esto al día, pero sobre todo porque no me gusta publicar encargos antes de que los hayan estrenado. El otro encargo ya sí lo terminé poquito anes del evento.


Se trata de dos encargos de casaca y chupa, pero estilísticamente tienen poco o nada que ver. La primera es de tipo militar y estilo casi napoleónico. La casaca, con alamares y botones decorativos, mangas falsas vueltas y cuello de tira, lleva el cuerpo en blanco roto y el cuello y las bocamangas en azul marino. La chupa interior tiene el delantero en paño y la espalda en forro, el cuello es a la caja y tiene los mismos botones que la casaca. La tela de paño es la misma de las mangas y el cuello de la casaca.


El segundo conjunto es de estilo más de corte. Las casacas militares a lo largo del XVIII se fueron adaptando para la moda civil y se fueron enriqueciendo con todo tipo de detalles y telas costosas, creando un estilo propio que se fue diferenciando de la casaca militar. El corte se fue estilizando marcando el pecho y trasladando el bajo hacia la espalda, dando más vuelo detrás con aberturas y fuelles. Esta casaca la realicé con una tela de brocado en un gris azulado con forro en rojo, y botones ornamentales. Lleva grandes bolsillos laterales y fuelles en los laterales de la espalda. El cuello es de tirilla y la manga falsa vuelta. La chupa interior, con cuello mao, es de un gris azulado más caro, con forro igualmente rojo, con falsos bolsillos y botones similares a los de la casaca, en diferente tamaño.


Espero que os gusten ambos modelos. Las fotografías caseras... pues eso, son caseras, y las otras, se las debo a Dídac y a Sergio, por hacerme los encargos y posar así de guapos, así como a Javik, que no es la primera vez que le tengo que agradecer ese pedazo de fotos que hace en los vivos, preciosas.



martes, 12 de mayo de 2015

Sesión de fotos en Yamaguchi

Sí, amigos, nos hemos plantado en Mayo y desde Febrero sin escribir ni dos tristes líneas. Esto no quiere decir que haya dejado de coser, claro, así no paro de acumular cosas pendientes de sacar...

Pero bueno, al lío. Yo siempre digo que uno de mis principales problemas es que hago unas fotos lamentables. Sí, lo sé, debería cuidarlas más y suelo intentar poner remedio pero...

Uno de los motivos por los que hago fotos malas es porque no tengo espacio para hacerlo. Normalmente las saco en casa y mi casa no tiene paredes con fondos neutros ni un buen foco. Es algo que pretendo remediar pronto. No lo quiero decir muy alto porque no sé cuánto se va a retrasar el proyecto, pero está en marcha el tema de abrir un taller en condiciones y ahí sí, a Dior pongo por testigo que me dejaré una pared blanca y pondré un buen foco. Y ya de paso me haré con un par de maniquíes más, porque a la Gertru no le está bien todo lo que hago y ya me van urgiendo un maniquí de hombre y otro multitalla. También debería ponerme en serio a quitar el óxido a mis rudimentarios conocimientos de photoshop. Sobre todo para poner marcas de agua (que me da una pereza que ni sé), mejorar el contraste, la iluminación y tal de las fotos, que en algunas de las que saco no se ve nah.

En fin, me enrollo como las persianas. Últimamente, como visteis en mi último post, estoy procurando sacar fotos un poco decentes de todo lo que hago, aunque sea simplemente en el parquecillo de al lado de casa, porque es pena hacerlas en un maniquí donde no ajustan bien y con una luz mala. Aparte, también estoy hablando con varias personas para hacer sesiones de fotos en condiciones. Maquilladoras, modelos, fotógrafos... Vamos poco a poco. Nuestra primera sesión fue muy cortita pero yo creo que bien aprovechada. Os dejo algunas fotos que sacamos en Pamplona aprovechando la entrada de la primavera y el entorno del parque Yamaguchi y contando con la colaboración de Sihaya y Yazston como modelos, Owieru se  encargó de la fotografía y también de la joyería que acompaña las fotos (si no los conocéis, ya estáis tardando, porque hacen cosas increíbles), la ropa es de Atemporalia ¡Espero que os guste!

















domingo, 15 de febrero de 2015

Abrigo militar de sastrería

Quizá recordéis este abrigo "de peguilla" y sin forro que hice para Rober hace ya un tiempecillo, cuando se hicieron los Rúnicos con ambientación de Segunda Guerra Mundial: http://www.ropinajesypertrechos.blogspot.com.es/2012/11/runicos-2012-dieselpunk-y-ii-guerra.html

 Se lo hice en un pis pas, con poco tiempo y menos conocimiento, cuando de patronar sabía nada y de coser, poco, jajaja. El caso es que salió sorprendentemente bien para tener tan poca idea y a él le gustó mucho y me comentó que le gustaría tener uno que le sirviera para uso normal. El caso es que lo fui dejando, lo fui dejando y casi fue mejor así porque bueno, en su día no sé qué tal me habría quedado. Hace unos meses le compré al sastre la tela y pensaba hacerlo yo por mi cuenta, pero al final lo uno llevó a lo otro y terminé haciéndolo bajo el consejo de Antonio y de manera de sastrería tradicional. Así que bueno, terminó por ser un abrigo realizado casi casi como se hacían en su día :)


 Éste es el abrigo "base". Procuré ajustarme al original, pero que quedara un poquito más "ponible". Así le vale para recreaciones y vivos, pero también para el día a día, jaja

Utilicé como base la foto que me pasó Rober en su día, pero hice alguna transformación para que fuera menos llamativo y pudiera llevarlo por la calle sin llamar la atención estridentemente. Llevar un abrigo largo en estos tiempos es cosa bastante rara, tampoco es plan de ponerle los apliques rojos y el adorno del cinturón, no hablemos de galones y tal, pero por lo demás, procuré que fuera bastante fiel al original.

¿En qué se diferencia un abrigo de sastrería de uno de confección a medida? Hamijos del metal, la sastrería es una ciencia tormentosa que dispara el número de horas y de dedos pinchados hasta un número absurdo, jajaja, pero para concretar, hay tres puntos importantes que complican la materia y alargan el número de horas:

1. Ensanches: La prenda se realiza a medida, pero se dejan ensanches por si hubiera que entallar o ensanchar la prenda. Una prenda de sastrería no se hace para la temporada, se hace para que se pueda usar y usar durante años, así que se tiene en cuenta que el cliente pueda cambiar de tipo o que la moda pueda cambiar, y le pueda interesar sacar o meter hombros. Coser teniendo en cuenta los ensanches es bastante más complicado que coser "al centímetro", como se hace en confección.



                                    Mojando entretelas y refuerzos en agua fría para evitar disgustos posteriores.

2. Entretelas: Una prenda de confección no lleva entretela o si las lleva, lleva de las que se pegan con la plancha. La sastrería tradicional lleva entretela "de mano", que hay que mojar primero para que luego no encoja y luego hilvanar a la prenda y picar (dar pequeñas puntadas para sujetar y dar cuerpo) en la solapa y cuello. Esto también supone una bonita inversión de horas y una incomodidad tener eso por ahí, jajaja.

Cosiendo entretelas como plan de domingo. Vale, sí, yo en casa habitualmente suelo andar en pijama ¿Qué pasa? ¿Vosotros no? Añadiré que tengo todos agujereados por culpa de tijeretazos inesperados :p

3. Forro: En confección normalmente se cose todo el género por un lado y todo el forro por otro y luego se juntan y tan amigos. Usualmente se cose del revés y luego se da la vuelta a la prenda, lo que la hace sufrir bastante y hay que coser al milímetro para que no quede mal (aunque si empezamos a mirar la ropa que se vende por ahí, lo de que quede mal tampoco es algo que les preocupe demasiado). En sastrería el forro se une a las vistas a máquina, pero luego los bajos, los hombros, los costados y las mangas se unen a mano con una puntada casi invisible. Lo habéis adivinado, se invierten un montón de horas, jajaja.

En la primera prueba, ya tenía esta pinta :)

No se trata simplemente de invertir horas, sino que también es un proceso bastante más complicado que la confección. No se cose nada al milímetro, sino que se va viendo sobre la marcha. Se corta forro de más, por ejemplo y luego ya si eso se recorta. Las mangas se hilvanan primero y se mira la caída para ver si nos gusta el efecto. Las mangas son una obra de ingeniería con hombreras cosidas a mano y unas tiras llamadas "chorizos" para rellenar y que no se deformen. El cuello se modela sobre el traje y luego se estira y se le da forma con la plancha... Son muchas cosas que hacen que una prenda de sastrería sea mucho más complicada de realizar que una de confección y condenadamente más larga de realizar. Hasta los ojales se hacen a mano, malditos sean, jajaja.

Entretela cosida, bolsillos cosidos, el forro ya estaba cosido. Empezamos a ver "la luz al final del túnel" 

 Mangas preparadas para su colocación definitiva

 Et voilà! Sólo quedaba poner el cuello y bueno, luego quitar todos los hilvanes y coser los botones


¿Merece la pena realizar una prenda de sastrería? Hombre, aplastantemente sí. No se meten tantas horas y se hace algo mucho más complicado por deporte, realmente la prenda queda mucho mejor y tiene una "esperanza de vida" mucho más larga, pero al final es como todo, hay que valorar si nos va a compensar. Como pasa en todo, no toda la confección es mala y no toda la sastrería es buena. Hay prendas de confección bien realizadas, con buenos tejidos y buen hacer. Si la prenda está hecha a medida, además, nos puede quedar estupenda, además de que nos sale por un precio mucho más económico. Sastrería mala no debería haber, pero la hay, como en todas partes, también hay sastres chapuceros aunque afortunadamente no son muchos. A fin de cuentas cada vez queda menos gente que haga trabajo de sastrería, es un oficio tristemente en vías de extinción :(

Ahí os dejo unas fotillos para que veáis el resultado definitivo ¡Espero que os guste!