martes, 23 de junio de 2015

Clases de costura para este verano

Sí, hamijos, sigo cada día más liada, pero contenta, porque el proyecto taller ya va tomando forma y en pocos días ¡Inauguramos! ¿Os animáis a acercaros? Como os comentaba, la nueva sede de Atemporalia está en Bertsolari Txirrita, 15 bajo, en Donostia, en el 20017. La inauguración será este viernes 26 de Julio a partir de las 18:30 y hasta las 20:30 y ahí estaremos tomando algo con todo el que quiera acercarse a ver qué se cuece aquí dentro, asomarse a ver el taller (que está quedando todo cuqui) o informarse sobre las clases que empiezan el mes que viene. Sí, empezamos en julio porque... Pues porque la ropa de verano es muy fácil de hacer. Incluso quien no haya tocado una máquina nunca, va a poder hacerse más de una cosa y más de dos... Y además, para que quien se acerque vaya haciendo mano para la ropa de invierno, que tiene más lío ;)

Mi nuevo taller. Estoy perdidamente enamorada del biombo y de tooodo el espacio que tengo ahora

 Los cursos arrancan la semana del día 6 y de momento empezamos con éstos:

- Iniciación a la costura. Aprende a coser a máquina desde cero. Son 2 horas a la semana durante un mes o 4 durante dos semanas. El precio serán 45€ todo el curso. Se incluyen todos los materiales que se vayan a utilizar.

- Curso de continuidad: Para todo el que ya sabe coser (mucho o poco) y quiere mejorar, aprender a cortar, a realizar acabados o a utilizar una remalladora. El precio son 45€ mensuales realizando dos horas semanales. También se incluyen todos los materiales que se vayan a utilizar, a excepción de la ropa que quieras confeccionarte.

- Patronaje: ¿Sabes coser pero nunca has aprendido a cortar? Aprende desde cero a realizar tus propios patrones y transformarlos. Aprende también a realizar ajustes para que se adapten perfectamente a tu cuerpo. El precio, igualmente 45€ mensuales para dos horas semanales, incluyendo materiales.


Veeenga a recibir cosas. Aquí las máquinas para las clases. Sencillas pero buenas, perfectas para iniciarse y no están nada mal para quien tenga un poquito de rodaje.

Los horarios se pueden elegir martes, jueves y viernes, a elegir las siguientes horas: 10:00 a 12:00, 12:00 a 14:00, 16:00 a 18:00 ó 18:00 a 20:00. Los miércoles el horario será igual pero el turno rotativo, una semana de mañana y otra de tarde. Así nos adaptamos a todos vuestros horarios ;)

Poco a poco habrá más cursos y sobre todo... Talleres. Se aceptan sugerencias sobre qué talleres os pueden interesar más y si hacéis grupito de cuatro o más personas, podéis solicitar directamente un taller para hacer en tarde de viernes o mañana de sábado ¿Sobre qué? Sobre lo que queráis. Puede ser de patronaje, de costura, de patronaje creativo, de indumentaria histórica, de ropa friki... Pedid por esa boquita y buscamos un modelo chulo para hacerlo ;)

Enamorada también de mi nueva y enorme mesa de corte. Prometo que para el viernes ya tendrá los bordes lijados y canteados para evitar tragedias

Y eso es un poquito todo. También tengo que decir que ya he empezado a trabajar en el taller y más o menos voy teniendo un horario, salvo cuando tengo que salir para comprar cosas o para hacer papeleo. A partir del lunes procuraré estar ahí (salvo aviso) de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00 de lunes a viernes, aunque seguro que paso bastantes más horas ahí dentro. Si queréis acercaros, ahí nos veremos :)

lunes, 8 de junio de 2015

Local-ízame en Donosti

Os lo venía avisando y el que avisa no es traidor (es avisador), después de decirlo, pensarlo, hacer cursos en Fomento, mirarlo bien, hacer cuentas, encomendarme a varios dioses de diferentes panteones y llorar en posición fetal bajo la ducha, por fin me he dicho: "Oye ¿Y por qué no me pongo un taller en condiciones?" Y eso he hecho. Hace cosa de una semana que tengo en mis manos las llaves de mi nuevo taller, un local en Donosti, allí donde el barrio de Altza (el mío, síp, no me he ido muy lejos) pierde su nombre y empieza a ser Larratxo.

Como os podéis imaginar, esta última semana no he hecho mucho más que acondicionar el local, pintar e invertir un número indecente de horas mirando por internet maniquíes, máquinas y otras cosas que quiero comprar para tenerlo todo preparado para la inauguración que será este mes, lo que no sé aún es cuándo. Seguiremos informando.

El resto del tiempo estoy haciendo más papeleo que Astérix en las Doce Pruebas. Hamijos, si no tenéis paciencia, no os habráis un local, porque entre la licencia, la financiación y unas cosas y otras creo que me acabará dando cualquier yuyu por las esquinas. A favor he de decir que desde Fomento me están ayudando una barbaridad con todo el tema del papeleo, asesorándome con lo que tengo que hacer y cómo plantear las cosas y bastantes cositas más y al menos aquí en Donosti son una gente bien maja. Si estáis tan locos como yo y queréis abrir una empresa, os recomiendo que os acerquéis a la delegación de Fomento de vuestra zona y les pidáis que os echen una mano, porque creo que hacer lo mismo por libre tiene que ser una cosa muy loca, por no hablar de que hay ayudas para la creación de empresas que no son lo que eran, pero que tampoco están nada mal. Entre eso y nada... ya me diréis. 

¿Y qué vamos a hacer en el local? Pues un poquito de todo... Voy a continuar con mi actividad en Atemporalia, realizando vestuario escénico a medida para eventos de teatro, rol, recreación histórica, ballet... etc., también voy a hacer ropa para gente más de a pie. Para quien quiera hacerse un vestido para una boda o similar. Pero también voy a dar clases de patronaje y costura y talleres de diferente tipo. Desde talleres de "hazte este vestido", talleres de "hazte tu disfraz de carnaval" o "hazte el traje de Casera para Santo Tomás" a talleres de estilo más friki, orientados a gente que no es que quiera aprender patronaje en serio, pero sí que quiera aprender a hacerse tal tipo de vestuario para un evento. Desde cosas sencillas, como capas, túnicas, etc... a cosas más complicadas, talleres para gente que ya se ha hecho unos trajes y se ha encontrado con problemas como "Cómo se ponen las puñeteras mangas de un vestido" a "No sé cómo hacer este acabado" o incluso "El drapeado, tu gran amigo". Poco a poco iré diciendo qué talleres voy poniendo en marcha y si os queréis apuntar, aquí estaremos. Por cierto, que si a alguien le interesa hacer un taller de algo concreto, que me lo comente. Estoy abierta a propuestas  ;)

Con todo esto... ¿Que por qué no pongo fotos? Porque aún lo tengo todo patas arriba, pero no tardaré en ir subiendo para que conozcáis mi nueva sede :p que, por cierto, está en Bertsolari Txirrita 15 Bajo, en el 20017 de Donosti. Próximamente subiré información de los cursos y de los primeros talleres que vaya sacando ¡Animaos a venir! 

lunes, 25 de mayo de 2015

Casacas y más casacas

Hace unos meses os comentaba que había estado echando una mano a Antonio con la confección de las casacas de la Tamborrada. Eché una mano, sí, pero sobre todo aprendí un montón, Antonio lleva ya una pila de años a sus espaldas cortando y cosiendo una cantidad loca de casacas todos los años, así que no se me ocurre mejor manera de aprender que la de ver, tomar notas y, sobre todo, coser mucho.

Poco después y con motivo del Rol en Vivo de 7º Mar ambientado en Montaigne que se celebró hace muy poquito en Sigüenza, recibí un par de encargos de casaca y chupa (joupe) que me permitieron poner en práctica todo el aprendizaje. El primero de los encargos lo finalicé hace ya bastante pero no la había enseñado hasta ahora. Para empezar, porque ya sabéis que soy un desastre llevando esto al día, pero sobre todo porque no me gusta publicar encargos antes de que los hayan estrenado. El otro encargo ya sí lo terminé poquito anes del evento.


Se trata de dos encargos de casaca y chupa, pero estilísticamente tienen poco o nada que ver. La primera es de tipo militar y estilo casi napoleónico. La casaca, con alamares y botones decorativos, mangas falsas vueltas y cuello de tira, lleva el cuerpo en blanco roto y el cuello y las bocamangas en azul marino. La chupa interior tiene el delantero en paño y la espalda en forro, el cuello es a la caja y tiene los mismos botones que la casaca. La tela de paño es la misma de las mangas y el cuello de la casaca.


El segundo conjunto es de estilo más de corte. Las casacas militares a lo largo del XVIII se fueron adaptando para la moda civil y se fueron enriqueciendo con todo tipo de detalles y telas costosas, creando un estilo propio que se fue diferenciando de la casaca militar. El corte se fue estilizando marcando el pecho y trasladando el bajo hacia la espalda, dando más vuelo detrás con aberturas y fuelles. Esta casaca la realicé con una tela de brocado en un gris azulado con forro en rojo, y botones ornamentales. Lleva grandes bolsillos laterales y fuelles en los laterales de la espalda. El cuello es de tirilla y la manga falsa vuelta. La chupa interior, con cuello mao, es de un gris azulado más caro, con forro igualmente rojo, con falsos bolsillos y botones similares a los de la casaca, en diferente tamaño.


Espero que os gusten ambos modelos. Las fotografías caseras... pues eso, son caseras, y las otras, se las debo a Dídac y a Sergio, por hacerme los encargos y posar así de guapos, así como a Javik, que no es la primera vez que le tengo que agradecer ese pedazo de fotos que hace en los vivos, preciosas.



martes, 12 de mayo de 2015

Sesión de fotos en Yamaguchi

Sí, amigos, nos hemos plantado en Mayo y desde Febrero sin escribir ni dos tristes líneas. Esto no quiere decir que haya dejado de coser, claro, así no paro de acumular cosas pendientes de sacar...

Pero bueno, al lío. Yo siempre digo que uno de mis principales problemas es que hago unas fotos lamentables. Sí, lo sé, debería cuidarlas más y suelo intentar poner remedio pero...

Uno de los motivos por los que hago fotos malas es porque no tengo espacio para hacerlo. Normalmente las saco en casa y mi casa no tiene paredes con fondos neutros ni un buen foco. Es algo que pretendo remediar pronto. No lo quiero decir muy alto porque no sé cuánto se va a retrasar el proyecto, pero está en marcha el tema de abrir un taller en condiciones y ahí sí, a Dior pongo por testigo que me dejaré una pared blanca y pondré un buen foco. Y ya de paso me haré con un par de maniquíes más, porque a la Gertru no le está bien todo lo que hago y ya me van urgiendo un maniquí de hombre y otro multitalla. También debería ponerme en serio a quitar el óxido a mis rudimentarios conocimientos de photoshop. Sobre todo para poner marcas de agua (que me da una pereza que ni sé), mejorar el contraste, la iluminación y tal de las fotos, que en algunas de las que saco no se ve nah.

En fin, me enrollo como las persianas. Últimamente, como visteis en mi último post, estoy procurando sacar fotos un poco decentes de todo lo que hago, aunque sea simplemente en el parquecillo de al lado de casa, porque es pena hacerlas en un maniquí donde no ajustan bien y con una luz mala. Aparte, también estoy hablando con varias personas para hacer sesiones de fotos en condiciones. Maquilladoras, modelos, fotógrafos... Vamos poco a poco. Nuestra primera sesión fue muy cortita pero yo creo que bien aprovechada. Os dejo algunas fotos que sacamos en Pamplona aprovechando la entrada de la primavera y el entorno del parque Yamaguchi y contando con la colaboración de Sihaya y Yazston como modelos, Owieru se  encargó de la fotografía y también de la joyería que acompaña las fotos (si no los conocéis, ya estáis tardando, porque hacen cosas increíbles), la ropa es de Atemporalia ¡Espero que os guste!

















domingo, 15 de febrero de 2015

Abrigo militar de sastrería

Quizá recordéis este abrigo "de peguilla" y sin forro que hice para Rober hace ya un tiempecillo, cuando se hicieron los Rúnicos con ambientación de Segunda Guerra Mundial: http://www.ropinajesypertrechos.blogspot.com.es/2012/11/runicos-2012-dieselpunk-y-ii-guerra.html

 Se lo hice en un pis pas, con poco tiempo y menos conocimiento, cuando de patronar sabía nada y de coser, poco, jajaja. El caso es que salió sorprendentemente bien para tener tan poca idea y a él le gustó mucho y me comentó que le gustaría tener uno que le sirviera para uso normal. El caso es que lo fui dejando, lo fui dejando y casi fue mejor así porque bueno, en su día no sé qué tal me habría quedado. Hace unos meses le compré al sastre la tela y pensaba hacerlo yo por mi cuenta, pero al final lo uno llevó a lo otro y terminé haciéndolo bajo el consejo de Antonio y de manera de sastrería tradicional. Así que bueno, terminó por ser un abrigo realizado casi casi como se hacían en su día :)


 Éste es el abrigo "base". Procuré ajustarme al original, pero que quedara un poquito más "ponible". Así le vale para recreaciones y vivos, pero también para el día a día, jaja

Utilicé como base la foto que me pasó Rober en su día, pero hice alguna transformación para que fuera menos llamativo y pudiera llevarlo por la calle sin llamar la atención estridentemente. Llevar un abrigo largo en estos tiempos es cosa bastante rara, tampoco es plan de ponerle los apliques rojos y el adorno del cinturón, no hablemos de galones y tal, pero por lo demás, procuré que fuera bastante fiel al original.

¿En qué se diferencia un abrigo de sastrería de uno de confección a medida? Hamijos del metal, la sastrería es una ciencia tormentosa que dispara el número de horas y de dedos pinchados hasta un número absurdo, jajaja, pero para concretar, hay tres puntos importantes que complican la materia y alargan el número de horas:

1. Ensanches: La prenda se realiza a medida, pero se dejan ensanches por si hubiera que entallar o ensanchar la prenda. Una prenda de sastrería no se hace para la temporada, se hace para que se pueda usar y usar durante años, así que se tiene en cuenta que el cliente pueda cambiar de tipo o que la moda pueda cambiar, y le pueda interesar sacar o meter hombros. Coser teniendo en cuenta los ensanches es bastante más complicado que coser "al centímetro", como se hace en confección.



                                    Mojando entretelas y refuerzos en agua fría para evitar disgustos posteriores.

2. Entretelas: Una prenda de confección no lleva entretela o si las lleva, lleva de las que se pegan con la plancha. La sastrería tradicional lleva entretela "de mano", que hay que mojar primero para que luego no encoja y luego hilvanar a la prenda y picar (dar pequeñas puntadas para sujetar y dar cuerpo) en la solapa y cuello. Esto también supone una bonita inversión de horas y una incomodidad tener eso por ahí, jajaja.

Cosiendo entretelas como plan de domingo. Vale, sí, yo en casa habitualmente suelo andar en pijama ¿Qué pasa? ¿Vosotros no? Añadiré que tengo todos agujereados por culpa de tijeretazos inesperados :p

3. Forro: En confección normalmente se cose todo el género por un lado y todo el forro por otro y luego se juntan y tan amigos. Usualmente se cose del revés y luego se da la vuelta a la prenda, lo que la hace sufrir bastante y hay que coser al milímetro para que no quede mal (aunque si empezamos a mirar la ropa que se vende por ahí, lo de que quede mal tampoco es algo que les preocupe demasiado). En sastrería el forro se une a las vistas a máquina, pero luego los bajos, los hombros, los costados y las mangas se unen a mano con una puntada casi invisible. Lo habéis adivinado, se invierten un montón de horas, jajaja.

En la primera prueba, ya tenía esta pinta :)

No se trata simplemente de invertir horas, sino que también es un proceso bastante más complicado que la confección. No se cose nada al milímetro, sino que se va viendo sobre la marcha. Se corta forro de más, por ejemplo y luego ya si eso se recorta. Las mangas se hilvanan primero y se mira la caída para ver si nos gusta el efecto. Las mangas son una obra de ingeniería con hombreras cosidas a mano y unas tiras llamadas "chorizos" para rellenar y que no se deformen. El cuello se modela sobre el traje y luego se estira y se le da forma con la plancha... Son muchas cosas que hacen que una prenda de sastrería sea mucho más complicada de realizar que una de confección y condenadamente más larga de realizar. Hasta los ojales se hacen a mano, malditos sean, jajaja.

Entretela cosida, bolsillos cosidos, el forro ya estaba cosido. Empezamos a ver "la luz al final del túnel" 

 Mangas preparadas para su colocación definitiva

 Et voilà! Sólo quedaba poner el cuello y bueno, luego quitar todos los hilvanes y coser los botones


¿Merece la pena realizar una prenda de sastrería? Hombre, aplastantemente sí. No se meten tantas horas y se hace algo mucho más complicado por deporte, realmente la prenda queda mucho mejor y tiene una "esperanza de vida" mucho más larga, pero al final es como todo, hay que valorar si nos va a compensar. Como pasa en todo, no toda la confección es mala y no toda la sastrería es buena. Hay prendas de confección bien realizadas, con buenos tejidos y buen hacer. Si la prenda está hecha a medida, además, nos puede quedar estupenda, además de que nos sale por un precio mucho más económico. Sastrería mala no debería haber, pero la hay, como en todas partes, también hay sastres chapuceros aunque afortunadamente no son muchos. A fin de cuentas cada vez queda menos gente que haga trabajo de sastrería, es un oficio tristemente en vías de extinción :(

Ahí os dejo unas fotillos para que veáis el resultado definitivo ¡Espero que os guste!




lunes, 26 de enero de 2015

"Máster" en Casacas Napoleónicas

Sí, ya lo sé, cada vez que digo "tengo el blog abandonado", "de esta vez no pasa" o "tengo mil cosas por publicar", desaparezco del mapa y, desde que tengo Ropinajes y Pertrechos en activo nunca había tardado tanto en dar señales de vida. He flipado al ver la fecha de la última entrada peeero... como se suele decir en estos casos, si no estoy, es porque ando más liada que ni sé, para lo bueno y para lo malo :p.

En los últimos meses, aparte de diversos encargos para Atemporalia, he estado "prestando mis servicios" o más bien echando una mano al sastre, que andaba más liado que ni sé con toda la ropa que realiza para el día grande de San Sebastián, la Tamborrada (y eso que este año ha andado menos agobiado que otras veces, al parecer). Por una parte le he echado una mano y por otra he hecho lo que he llamado "el máster casaca", aprendiendo de manos de un experto que lleva décadas haciendo vestimentas napoleónicas para la fiesta. Me ha tocado hacer de todo un poquito, desde simplemente coser botones o alamares, o coger bajos a unos pantalones, a confeccionar pantalones y casacas completos siguiendo los pasos tal cual los hace él. En definitiva, ha sido un lujo ir viendo paso por paso cómo va confeccionando cada prenda, cómo le encargan veinte casacas y no se pega el susto de su vida, sino que hay salida y ¡se puede cortar todo en una mesa no especialmente grande! jajaja y también para aprender formas diferentes de hacer esto o aquello, diferentes ornamentos que se pueden poner a las prendas y cómo hacer cosas que nunca se plantea una, como hombreras (y han caído unas cuantas). He aprendido de todo un poquito, vaya, desde estilismo dieciochesco a formas de confeccionar casacas de forma quizá más sencilla a como yo las habría hecho y con mejor resultado (muy fuerte el último descubrimiento para coser cuellos mao).

Dicho esto, dejo de enrollarme y os dejo algunas fotillos para que veáis lo que se ha estado cociendo (cosiendo, más bien) por la sastrería estos últimos meses.

Comenzamos con la primera tanda de casacas. Me tocó hacer alguna de las rojas y verdes, muy sencillitas porque no llevaban forro ni nah, pero me gustó ver el proceso y me vino bien hacer un poco de callo para las rojas, que sí tenían más tralla. Me quedé flipada con el tema de las hombreras, nunca me había dado por plantearme que esas cosas también se hacen, aunque de todo hay... algunas se hacen y otras se compran. Para éstas hicimos una buena cantidad. También confeccioné algún pantalón para esta misma gente.

Me encanta también la casaca azul clara y oscura, a diferencia de la verde (que se ajusta al modelo que tienen los que la llevan), ésta era 100% creación del sastre tirando siempre de diseños históricos. Le quedaron preciosas :)


Montañas de chaquetas rojas (exactamente 31, si mal no recuerdo) de húsar. Me encantaron. Aprendí un montón con ellas... Me encantó sobre todo ver cómo hace Antonio los cuellos y las mangas, además de más de un truquillo para que los alamares quedaran en su sitio. Flipé también de la forma de coser el forro, muy diferente a como lo hago yo y con más posibilidades de que salga bien a la primera una vez que se le coge el tranquillo. La primera que forré lo hice con un poco de yuyu, sobre todo cuando llegué a las mangas, que me quise un poco de morir :p Para la sexta estaba ya todo dominado.


Así llegó a estar la sastrería, no cabíamos ni de lado y una de las burras murió en el intento. Hizo un digno papel, que Dior la guarde en su memoria.


Y así llegó a estar también Casa Cubil. Las casacas rojas lo tomaron todo al asalto. Sospecho que haber esnifado tanto polvillo rojo del paño de las chaquetas nos traerá consecuencias, jajaja.


Os subo también alguna foto de cosas en las que yo colaboré lo justito (hombreras, botones...) pero que también fui viendo el proceso y me encantaron:

El uniforme de la Zurriola me tiene enamorá y loca perdida. Desde la casaca hasta el pantalón, pasando por el fajín y el chaleco, me parece un uniforme precioso. Hay quien piensa que es demasiado recargado y quien lo ve poco napoleónico, al final es todo cuestión de gustos. Curiosamente sí está completamente basado en un modelo histórico, de una compañía vasca, para más señas. En este traje yo no hice más que las fotos. Bueno, y cosí los botones de alguno de los chalecos. Eso sí, está todo documentado, con afotos y con el conocimiento bien extraído porque me han encargado una de corte muy similar, aunque de acabado muy diferente.


























Al maniquí le queda un poco justa la chaqueta del tambor mayor de este colegio, lo cual no desmerece el resultado. Mira que son colores que no me terminan de convencer, pero las dos casacas me parecen espectaculares:



Estas muchachas no fueron trabajo de este año, sino de tiempos anteriores, pero necesitaban un repaso... una de tintorería y la otra de botones. Las subo para que veáis otras cosas que se pueden hacer y que a Antonio le quedan de lujo.



Y con esto ya me despido por hoy. Una vez más insisto en que ando un poco menos liada últimamente y tengo cosas mil para subir, además de varios proyectos en el horno. A ver si me pongo las pilas y voy subiendo todo poco a poco, que siempre que digo que estoy tranquilita... me dura poco.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Frivolité

Frivolité es el título de la exposición de indumentaria del siglo XVIII que ha tenido lugar en el Museo de San Telmo de Donosti desde el 14 de Junio hasta hoy, 28 de Septiembre.

Cuando me enteré de que estaba me venía bastante mal ir, y entre tal y cual, esto y lo otro, el otro día me acordé de la exposición y a Dior gracias, todavía quedaba una semanita para verla. No hace falta que os comente que también me venía fatal ir, pero hice un apaño entre horarios del curro y tal para no perder mucho tiempo en ir, venir y tal y pude verla el pasado martes. Hice un breve comentario el otro día en mi Facebook y en el de Atemporalia. Me hubiera gustado dar antes el parte de la exposición por si alguien no se había enterado y quería acercarse, pero ya veis que a mí también casi se me escapa.


Pensaba que sería una exposición pequeñita, pero resultó no ser tanto. El museo exponía una buena cantidad y variedad de prendas de diferentes épocas, principalmente de la segunda mitad del siglo. En contra de lo que una se suele encontrar en un museo, además, estaba muy bien presentada (no lo digo por decir, sin ir más lejos la exposición de Axel Hütte de la sala contigua se veía fatal por culpa de una mala iluminación y unas malas vitrinas); las explicaciones eran buenas y apropiadas tanto para frikis de la Historia de la Moda como para cualquiera que se acercara por curiosidad. Las prendas, además, no estaban dentro de vitrinas así que, aunque no se podían tocar, se podía ver perfectamente sin la incomodidad de reflejos de luz en los cristales. La única pega fue que detrás de buena parte de las prendas había paneles que impedían poder dar la vuelta completa a la prenda. Me quedé con la penita de no haber visto la espalda de algunas prendas o el delantero de otras. También me da pena que no hubieran expuesto una al menos abierta para que pudiéramos ver los acabados o la colocación de los forros y demás, pero vaya, supongo que ahí ya sí es una cuestión más friki.

La zona de las chupas me tuvo loca un buen rato. No se ven muy bien los bordados, pero eran para flipar. La primera, en concreto, tenía un bordado en forma de árboles que me pareció impresionante. A esto me refiero a que, cuando hacemos recreación histórica, sólo podemos esperar acercarnos a lo que eran las prendas. Por mucho que seamos fieles a la hora de cortar o de respetar la forma de confeccionar una prenda para recreación (aparte de que, aunque algunos somos partidarios de hacer varios acabados a mano, la mayor parte de la confección de la prenda la hacemos con máquina), siempre habrá cosas que se nos escapen. Os podéis imaginar lo que nos podría suponer bordar una prenda de arriba a abajo. Por no hablar de que no conozco a mucha gente capaz de hacer unos bordados de ese nivel...


Por lo demás, saqué unas cuantas fotos con el móvil (ni se me ocurrió llevar cámara, soy así de parda) y la cámara no es muy buena, aparte de que obviamente no saqué flash y la luz era muy tenue. Así que os dejo alguna foto repescada de internés. Y ya sabéis, si alguien anda hoy con tiempo y se le ponen los dientes largos, aún está a tiempo si me está leyendo hoy:


Tres fases de desarrollo de una prenda, la casaca, que vino de la indumentaria militar a la Corte. Como podéis ver en la casaca más actual, ya de finales del XVIII, viene a ser el precedente los actuales fracs y chaqués.


 Varios modelos de señora.



 Preciosa también la seleccion de jubones de señora. Diferentes modelos y, como podéis ver, también con unos tejidos y unos bordados que daban ganas de llorar por las esquinas. No somos nah.



Calzones. Me tienen loca los modos de cierre de unos y otros modelos de protopantalón. Añado que esto no debe de hacer un culillo muy atractivo, señores, creo que en el XVII y en el XVII tenían más clase a este respecto.


Precioso conjunto de casaca y chupa. La tela de la casaca, en tercipelo de seda, y sus bordados, eran para pasar un buen rato mirando con detalle.

 Finalmente, las primeras piezas que se ven al entrar en la colección, el conjunto de caballero prácticamente es la imagen de ésta. Se trata de dos modelos de vestimenta a la inglesa, más sencilla y cómoda que su coetánea francesa. Ambos modelos, espectaculares.

La exposición contaba además con un pequeño audiovisual en el que se veía el tratamiento y la restauración de las prendas, bastante interesante. La web del museo ofrece este vídeo que está subido en Vimeo, así que os dejo el enlace aquí por si alguien se queda con las ganas.